lunes, 21 de marzo de 2011

Capitulo 40. Las Vegas II.

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Eyy… aquí de vuelta con la Continuación del Capitulo de Las Vegas… en este Capitulo me veo en la obligación de personalizar algunas cositas, la verdad hay sentimientos que quiero expresarlos de manera especificas y por eso quise hacerlo así, por lo que veremos unos cuantos “POV”, Espero que esto no les incomode… si no les gusta háganmelo saber….!

CAPITULO XXXIX.
Las Vegas. (Continuación)…

Jacob pov.

Conducía mi auto, indiscutiblemente deseaba llegar a las Vegas y poder pasar aquellos días juntos a Nessie, ni siquiera la presencia de el imbécil de Emmet y el metiche de Jasper me iban a dañar aquellos días, nunca comprendía el hecho de que una persona pudiera ser tan débil, así pensaba de los adictos a los estupefacientes, al alcohol o a los cigarrillos, o a cualquiera cosa, hasta hace poco los comprendía, me había vuelto un adicto a Nessie y a su cuerpo. No hacia otra cosa que pensarla, otra cosa que imaginar y revivir cada una de las sensaciones que me provocaba el estar dentro de ella, el sentirla estremecerse por mí… sin duda esa niña es y será siempre mi perdición. La voz de Embry me sacó de mis cavilaciones.
_ Dios… ¿Jake sabes a donde vamos?...
_ Pues… a Las Vegas… -todos sonrieron por mi pobre chiste, sentí a Nessie mirarme, ella estaba sentada en el asiento del copiloto, yo giré un poco el rostro y al toparme con aquellos hermosos ojos verdes me sonreí-. Tú sabes a donde vamos…
_ Sip… -dijo ella con su tono de niña, eso era lo que era para mí una hermosa niña, no me atrevo a decirle, porque se que lo odia, en cambio para mí era lo que más me encantaba de ella, lo inocente y pura que era, nunca iba a terminar de agradecerle a dios el permitirme ser yo el que le enseñara todo lo que ya sabe-.
_ Eh!... –dijo Quil llamando la atención de todos-. Traje algo…

Quil se agachó y de abajo del asiento sacó algo, los que estaban en el asiento de atrás se rieron con una nota de satisfacción, Nessie también se giró a ver, yo no pude ver que era lo que les provocaba, hasta que vi a Nessie extender la mano hacia atrás y traer de vuelta en su mano una botella de Vodka, la cual estaba destapada y se la llevó a sus labios dándose un buen trago que la hizo arrugar el rostro, era obvio, no estaba acostumbrada a esos tragos tan fuertes, no pude contener la sonrisa.
_ ¿Mi fuerte, pequeña?... –dije sonriéndome, ella se dio otro trago y me extendió la botella-.
_ Soportable… -fue su respuesta, solté una de mis manos del guía y tomé la botella, también me di dos tragos antes de pasarla nuevamente a la mano de Quil quien ya la estaba reclamando desde el asiento de atrás-.
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Bella pov.
Estaba enterrada en el asiento del copiloto, sin duda sentía el ambiente súper pesado dentro del volvo, Edward a mi lado conducía como un loco, como siempre, pero algo extraño estaba pasando con él, lo sentía distante, el echo de que Tanya estuviera sentada en el asiento de atrás justo detrás del asiento de Edward me provocaba un malestar increíble, sabia que solo se había empeñado a sentarse allí, para hacer que Edward pudiera mirarla a través del retrovisor… diablos… no quería pensar que Edward estaba de esa manera por ella, si comenzaba a recoger las cosas sin duda era que iba a terminar molestándome con Edward, tal vez, me estaba ahogando yo sola en un baso de agua y todo se debiera a mi imaginación. Coloqué el codo en la puerta y recosté mi cabeza de la mano, apoyándola de ella. Fue cuando sentí aquella mano en mi muslo que giré lentamente mi cara hacia el asiento del conductor. Edward me regaló la primera sonrisa del día, lo miré a los ojos, él solo sostuvo mi mirada por unos segundos, porque estaba manejando. Dejó su mano en mi pierna. Yo busque con la mía que daba a su costado y entrelacé mis dedos con los de él, él la sostuvo firmemente. Volvió a mirarme para decirme solo dos palabras.
_ Te amo… -dos palabras que me llenaron mi corazón y que hicieron que se borraran todas las estúpidas ideas que estuvieron merodeando en mi corazón-.
_ Umju… -dijo Emmet desde atrás con una nota de burla-. Yo también te amo, Edward…
_ Cállate, Emmet… -le dijo Edward a su amigo sonriéndose-.

Al parecer todos olvidaron que Tanya estaba dentro del auto, más aún debido a su enorme silencio-.
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_ Waoooo… -dijo Nessie al ver el casino, sin duda era hermoso… no podría con lo hermoso que era-. Ális se quedó pequeña al decir lo hermoso que era…

Jake y sus amigos estaban tan sorprendidos como Nessie, al llegar al recibidor, un señor sacaba las maletas del vehículo, mientras que otro les pedía las llaves a Jake, ellos se los dieron, el próximo auto en estacionarse fue el de Edward, todos se desmontaron y fue lo mismo. El sitio era hermoso, la única en no sorprenderse fue Alice, aunque era la que estaba mas emocionada de todos, ya que no paraba de dar saltitos de felicidad. Llegaron al Lobbys y Alice se dirigió a hablar con el encargado quien los trató exageradamente bien. Y los llevó a hospedarse en la suite. Ellos entraron y el lugar era hermoso. De dos plantas y súper amueblado, el lugar estaba decorado totalmente de blanco, eso hacia el ambiente relajado y el lugar súper delicado. Habían cuatros habitaciones en la primera planta y cuatro en la segunda. En la tercera había una piscina techada. Tyler aprovechó de inmediato en entrar a la cocina y ver que guardaba el refrigerador, pura champaña, vinos de primera, cervezas, licores, tragos, de todo.
_ Llegamos al paraíso… -dijo Mike con pura satisfacción-.
_ Bueno… -dijo Alice-. Antes de que se dispersen al casino, vamos a repartir las habitaciones… somos:… -dijo ella y mientras los recorría con la vista-. Jake… Quil… Embry, Seth, Edward, Bella, Nessie, Em, Jas, Jessica, Tanya, Rosalie, Lauren, Ángela, Mike, Eric, Tyler, y yo… en total somos… 18… bien… Nessie es mi compañera de cuarto, todos vieron como Edward tomó de la mano a Bella y la jaló hacia él.
_ Yo tengo a mi compañera de cuarto…

Edward le regaló una sonrisa a Bella quien se la devolvió, ambos se miraron a los ojos sin importar todos esos ojos fijos en ellos dos, unos que otros estaban súper molestos, se repartieron así: Edward y Bella; Alice y Nessie, quienes ocuparon la habitación continua a la de Quil y Jake; Emmet, Jasper y Tanya ocuparon otra; Embry y Seth; Rosalie, Jessica, Lauren y Ángela; y Mike, Tyler y Eric ocuparon una diciendo que no les importaba hasta dormir en el suelo, igual iban a pasarse la noche en el casino, jugando y bebiendo.
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Edward pov.
Terminé de acomodar primero la maleta de Bella y luego la mía dentro del inmenso closet, no valdría la pena desempacar por solo tres días, la habitación era hermosa, todo decorado de blanco y con una cama inmensa, seguro que cabrían 5 personas perfectamente en ella, tendría que ideármelas para mantener a Bella siempre a mi lado, ya me estaba acostumbrando a dormir con ella, ¿Bella?... fue cuando me percaté que desde que habíamos entrado juntos a la habitación ella no había dicho una sola palabra, me giré rápidamente para buscarla con la mirada y fue cuando la ví, allí sentada en una esquina de la inmensa cama, mirándome fijamente, hasta hace momento estaba de espaldas a ella, y puedo imaginar que seguía con la misma posición, la miré a los ojos, y noté en ellos una tristeza inmensa, ¿A dónde estaba la niña segura de si misma que conocía?... lentamente inicie mi paso hacia ella, y me senté a su lado.
_ ¿Qué te pasa, Bella?... ¿En que estás pensando?...
_ ¿Qué te pasa a ti?... –dijo con la mirada fija al frente sin mirarme, sin mirar nada en realidad, sentado a su lado, pude notar lo tensa que se encontraba, busque su mano, la que estaba mas cerca de mí y entrelacé mis dedos con los delicados dedos de ella-.
_ A mí, nada, amor…
_ ¿Nada?... –dijo girando su rostro al lado izquierdo para mirarme a los ojos, ella tenía el seño fruncido, estaba bastante seria-. Desde anoche que te llamé te comportas tan extraño conmigo… primero te llamo para pedirte, no…-rápidamente corrigió sus palabras-. Para rogarte, que me rescates de las garras de Nes y tu prima, dejándote saber que con quien quería estar era contigo, y tú me mandas a volar… -al escuchar eso, juro que hice todo el esfuerzo posible por contener mi sonrisa, me temo que la que Bells mas odia de mi, me di cuenta que no lo conseguí ya que sentí como se le aguaron los ojos en cuestión de segundos, eso si me preocupó, quise hablarme pero me atajó de golpe y bruscamente-.
_ Amor…
_ ¡¡No, no, no me digas nada, Edward Cullen!!... –dijo parándose de golpe y soltando mi mano bruscamente, maldita risa que me quería traicionar, la verdad me encantaba verla reconocer lo que sentía por mí, pero no tenia otra estúpida manera de demostrarlo que no sea con aquella maldita sonrisa de suficiencia, si, lo reconozco, el ego se me subía al cielo al saber que había podido destruir aquella niña altanera, segura de si misma y rompe corazones que había entrado meses atrás al instituto, pero en el buen sentido de la palabra, ya que la muy especialista había conseguido que en el camino me enamorara como un estúpido de ella.
_ Bella, no te enojes… me da gracia que pienses que yo te podría mandar a volar… si el que se mantiene en una maldita incertidumbre todo el tiempo soy yo… te quiero y tú lo sabes… -dije y tentando mi suerte di dos pasos y ya estaba frente a ella, con ambas manos rodeé su hermosa cintura, entrelazando mis dos manos en la espalda de ella, convirtiéndola en un cinturón de fuerza, ella todavía con los ojos aguados no movió sus brazos dejándolos caer a ambos costados, yo la miré a los ojos, nuestras caras estaban tan cerca que sentía su respiración chocar en mi cara-. Perdóname… y dime que te preocupa…
_ Edward… ¿Por qué te estas comportando tan extraño?... solo dime lo que sea…

Aquello me hizo soltarla involuntariamente, miré para el lado, sin duda no quería ocultarle lo que me había pasado la noche anterior, con la zorra de Tanya, pero, cómo decírselo a ella, como lo tomaría, la situación seria fácil de explicar si se tratara de cualquier otra chica, pero no con bella, de recordar lo vulnerable que puede resultar ella, su temor en abrirse con alguien, su temor por las relaciones y sus temores por que algo la lastime… no. Debo hablar con Tanya para que lo que sucedió no salga de nosotros dos…
_ Edward… -dijo ella haciéndome que la mirara, yo instintivamente volví a rodear su cintura y aplicarle el cinturón de fuerza esta vez empujándola hacia mí, y haciendo que su cuerpo tuviera contacto con el mío, la miré a los labios mientras le contestaba su pregunta con lo primero que se me ocurrió-.
_ Son ideas tuyas, solo estoy preocupado porque voy a estar súper tenso por el solo hecho de pensar que a Nessie y a tu querido primito los separa solo una pared de concreto, es solo eso… lo demás son ideas tuyas, corazón, anda, deja esa mente tranquila y pon en movimiento esos labios, quiero que me beses… -incliné mi rostro para rozar sus labios con un beso lento, tranquilo y apasionado, no debía esforzarme mucho para demostrarle a aquella niña todo lo que sentía por ella, sus labios delicados y dulces siempre me regalaban la mejor de las sensaciones, mi cuerpo siempre reaccionaba con su contacto, al sentirla abrir sus labios, no dude en entrar mi lengua en ellos y recorrer lentamente todo de ello, sentir su respiración acelerarse hacia que la mía también lo hiciera, nuestro beso comenzó a profundizarse, no llegamos a mucho ya que escuche aquel carraspeo de garganta que me hizo separarme de los dulces besos de Bella, siempre tan inoportuno, ambos giramos hacia la puerta.
_ ¿Qué rayos quieres Emmet?... –dije dejando ver con mi mirada lo molesto que estaba, el muy imbécil me regaló la sonrisa mas cínica que tenia-.
_ Diablos, no pensé que fueran a estrenar la cama tan rápido… -sin creer lo directo que había sido, miré de reojo a Bella que estaba a mi lado, lo que me imaginaba, parecía una manzana, pero una manzana a punto de estar dañada, no roja si no casi morada, ella miraba para el suelo, miré a Emmet, este notó lo mismo que yo y ensanchó más aún su sonrisa-.
_ Bella… -dijo Emmet sin dejar de sonreír-. Me parece que escuché a Alice procurarte…

Nessie Pov…
Estaba sentada en la gran cama. Por suerte no iba a extrañar la mía, el lugar estaba súper cómodo. Veía a Alice poner toda su concentración acomodando sus cosas en el inmenso closet, rayos, estaba clasificando todo.
_ Esta noche tengo planeado ir al casino… -decía Alice mientras me daba la espalda, sacaba innumeradas cosas de su maleta y las colocaba  en el closet-. Podemos ir todos y conocer mejor el lugar, me fascina… hay muchos chicos guapos… si vieras la clase de personas que visitan este lugar…
_ Pensé que ibas a conquistar a Jass… -dije sonriéndome, ella me contestó sin mirarlo-.
_ Ese es el plan… mataré dos pájaros de un tiro, uno… le doy celos y otro me divierto un poco con los guapotes que están aquí… ¿tú que piensas hacer?...

Solté de golpe lo que me vino a la mente.
_ Acostarme con Jacob…
Dios algo increíble de creer, Alice apartó su mirada de lo que hacía para mirarme de golpe, yo le regalé la mejor de mis sonrisas.
_ Cuidado, Nessie, toma en cuenta que compartes el mismo techo que Edward y Emmet, no quiero que vayas a frustrar mi fin de semana, créeme que quiero pasarla bien…
_ Yo también, quiero pasarla bien… y eso solo puede resolverlo Jake… a si que todo lo demás no me importa…
_ Hummm… -dijo Alice pensativa mientras se acariciaba con su dedo índice el mentón-. Ya veo que la niña me está superando en lo de fogosa… -me reí por su comentario fuera de lugar, ella llenó sus pulmones de aire-. Bueno… Edward te va a matar, y no quiero estar cerca…
_ No me importa lo que diga ni piense Edward… -dije molestándome-. La verdad él también se acuesta con Bella, y bien público que lo hace, así que lo que diga no me importa…
_ No es lo mismo… eres su hermanita pequeña y Bella su chica…

Ambas callamos de golpe al ver a Bella entrar a la habitación algo colorada, ella se sentó en un sofá reclinable que estaba cerca, Alice y yo nos miramos y volvimos a mirarla a ella.
_ ¿Y?... –dijo Bella mirando a Ális-.
_ ¿Y qué?... –dijo Ális frunciendo el seño-.
_ Emmet dijo que querías verme…
_ Emmet es un embustero… -dijo Alice mientras volvía a centrar su atención en su ropa-.
_ Bells… -dije suplicándole de momento-. ¿Qué piensan hacer Ed y tú ahora?...
Bella frunció el seño.
_ No lo se… tal vez bajar un rato…
_ Crees que lo puedas entretener un rato mientras que yo… -no me dejó terminar y me fulminó con la mirada-.

Alice de espalda a nosotras se sonreía, eso imaginé.
_ No quiero interferir con eso… no solo debes entretener a Edward, si no también a Emmet… sabe que debe tener los ojos bien puestos en ti… -me dijo Bella-.
_ Este es el colmo… -dije súper molesta, todos se equivocaban si creían que me iba a sacrificar de esa manera, Buscaría la forma de quitarme las ganas de tirarme a Jake… a como diera el lugar…
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Edward y Emmet estaban sentados en la cama hablando seriamente.
_ No pienso apartar mi vista de ella ni un solo segundo… -dijo Emmet bastante serio-. no le voy a dar el chanse a ese imbécil… -Emmet miró a Edward molestándose al ver a su amigo con la mente en otro lugar-. ¿Qué rayos te pasa?... te noto algo extraño hoy…
_ Emmet… necesito un favor tuyo…
_ Dilo…
_ Vamos a Bajar y necesito que me entretengas unos minutos a Bella…
_ ¿Y eso como para que?...
_ Necesito hablar con Tanya, sin que Bella lo sepa…
Emmet abrió los ojos de golpe, Edward se apuró a hablar.
_ NO es lo que piensas… necesito aclarar algo con ella… urgentemente…
_ Oye, Edward… -dijo Emmet serio-. se que eres grande y sabes lo que haces, pero ándate con cuidado con Tanya, no me gusta para nada la forma en que se está comportando, la verdad está dispuesta a fregarte tu relación con Bella… está que me asusta…
Edward frunció el seño molesto.
_ Lo se… -Edward con su dedo índice y pulgar se apretó el puente de la nariz-. Tengo que frenar esto antes de que logre joderme la relación con Bella…
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_ ¡¡EDWARD… EMMET!!... –Gritaba Alice desde la sala, muchos habían bajado, ya solo estaban allí en la sala, Bella, Jake, Jasper y Alice, ante los gritos Edward y Emmet salieron de la habitación y bajaban las escaleras-.
_ ¿Qué sucede?... –dijo Edward mirando con duda a su prima, Alice le regaló una sonrisa-.
_ ¿Bajan con nosotros?... hay una discoteca buenísima allá abajo… las mejores bebidas…
Jake tomó de la mano a Nessie.
_ Andando… -ellos fueron los primeros en salir-.

Emmet, Jasper y Alice le siguieron, bella se sonrió mirando a Edward. Él la tomó de la mano.
_ Vamos… -dijo él sonriéndole-.
_ Espera… quedémonos… -ella le pidió tiernamente-.
Él frenó su caminar y la miró a los ojos.
_ ¿NO quieres bajar?...
_ Quiero que nos quedemos un rato, mas tarde si quieres bajamos…
_ No. Ven… -dijo él jalándola hacia la puerta-. Tengo deseo de bailar...
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Jacob Pov

La música justo como la quería, retumbaba la disco, tecno, tipo música americanizada sería la excusa perfecta para restregar el cuerpo de Nessie con el mío, delante de todos, no me importaba que me vieran, solo quería sentirla cerca de mí, y era lo que iba a hacer, por eso al notarle las intensiones a ella de sentarse en la mesa conjuntamente con los demás, no se lo permití, no dejé que su trasero tocara la silla, la jalé a la pista, ella me miró sorprendida, aunque pude divisar que su hermosa sonrisa amenazaba por salir, la niña era hermosa. Le regalé una sonrisa mientras la colocaba frente a mí. Todavía parados uno frente al otro me acerque a ella para susurrarle en el oído, claro que aproveché su cercanía para no solo acariciarle el oído con mi voz, si no también con mi aliento y mis labios, la sentí estremecerse.
_ Baila para mí, pequeña… -justo hizo lo que yo esperaba, regalándome una sonrisa hermosa, la vi subir sus brazos hacia arriba y comenzar a mover sus caderas, a ritmo de la música, sin duda me quedé observándola como un puro idiota, mi cuerpo no logró ni moverse, la chica era toda una diosa, no se que cara tenia, pero vi en sus ojos que se divertía, y siguió bailándome, no tocaba mi cuerpo, y en el momento se lo agradecí, no sabia de que manera podía reaccionar ante aquello, solo la ví llevar el ritmo de una manera increíble, con la música, bajaba y subía frente a mí, su pelo suelto la hacia ver algo sensual, pero para mi seguía siendo la niña mas inocente que hubiere conocido.
_ ¿Me dejaras bailar sola?...

Edward Pov

Frené mi caminar de golpe, cuando entré a aquél lugar, no se que dios tenia en contra de mí, pero lo primero que vi al entrar fue a mi hermanita bailar de una manera… ¿Qué mierda estaba haciendo ese tipo… prostituyendola?... sentí el jalón que le dieron a mi brazo, y fue cuando me percaté que mis pies habían tomado rumbo hacia ellos, me detuve al sentir aquel fuerte agarre, no podía detenerme, pero lo hice porque sabia que quien trataba de detenerme era Bella, la miré de una manera amenazadora.
_ ¿Qué?... –la sentí crisparse ante mi forma de hablarle y mirarla-.
_ ¿Qué piensas hacer?... –dijo ella en un hilo de voz-.
_ ¿Qué crees?... –estaba molesto y no cuidaba mi tono con ella-.
_ Déjalos. Solo están bailando, divirtiéndose…
_ No te metas, Bella… no voy a dejar que me entretengas solo para ayudar a la cabeza hueca de mi hermana…
_ ¿No te das cuenta de la forma en que me estás tratando?... –dijo ella y noté como sus ojos le brillaban-. El hecho de que te haya permitido entrar en mi corazón no te da derecho a que me trates como lo estas haciendo, Edward… no te vayas a pensar que me eres indispensable… porque no lo eres…
_ Rayos… -dije más molesto aún-. ¿Qué tiene que ver esto con nosotros?...
_ Nada… anda, has lo que quieras… el hecho de que humilles a tu hermana en frente de todos no va a impedir que termine acostándose con Jacob…

Escuchar eso me hizo abrir los ojos de golpe. ¿Qué pensaba?... ¿Qué la iba a dejar ir?... la tomé del brazo haciendo que frenara su caminar de golpe, ella me miró, noté que de sus ojos caían lágrimas, eso me sacó fuera de balance.
_ Bella…
_ ¿Qué es lo que piensas?... –dijo nerviosamente-. ¿Por qué te rehúsas a dejarlos estar juntos… sientes que tu hermana no valdrá lo mismo si se acuesta con él?... –ahora estaba totalmente perdido a donde iba con esto-. Yo me acosté contigo…
_ Isabella… ¿de que rayos hablas?... esta bien… si lo que quieres es que los deje bailar así, esta bien… -trataría de no mirar a la pista de baile si era necesario-. ¿Quieres tomar algo?...

Nessie Pov
Dios nunca imaginé tal reacción en Jacob, solo rocé dos veces mi cuerpo con el suyo y ya me encontraba acorralada, con una pared en la espalda y su cuerpo de frente, presionando su cadera fuertemente con la mía, dios sus besos me dejaban pequeña, eran demandantes, jake estaba súper excitado me lo demostraba su erecto miembro cuando me rozaba en mi bajo vientre, él lo friccionaba fuertemente en mi, yo respiraba por la boca, claro que en las oportunidades que él me lo permitía cuando abandonaba mis labios, para besar mi cuello, mi mandíbula. Comencé a sentir mis piernas aflojárseme al sentir las caricias de sus manos en mis pechos, los acariciaba de manera demandante por encima de la ropa. Su respiración estaba súper agitada.
_ Jake… Jake… ¿vas a hacerme el amor acá mismo?... –dije, rogando que él se detuviera, porque la verdad yo no tendría fuerza para detenerlo-.
_ Ven… vayamos a otro lugar… -dijo y tomándome de la mano me jaló prácticamente sacándome de allí-..
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En la barra, estaban sentados tomando Embry, Quil y Seth, los tres estaban con cara de póker, vieron a Jake sacar de la mano algo con prisa a Nessie, Seth fue el que se sonrió primero.
_ Dios… hasta yo me estaba calentando… -dijo Seth, Embry muy serio lo miró de lado para hablarle-.
_ Jake… no debería faltarle el respeto a Nessie de esa manera, no es una zorra como a la que está acostumbrado a llevarse a la cama…

Quil y Seth lo miraron, Embry estaba súper molesto.
_ No te metas, Embry… -dijo Quil-. Sabes que no es tu asunto, además, Jake no le está faltando el respeto a la niña, la quiere…
_ Sabes que eso no es así… -dijo Embry-. Que otro lo piense puede ser, pero ¿nosotros?... es pura blasfemia… sabes lo que es Jake… es incapaz de enamorarse ni de ella ni de nadie… solo la utiliza para fregarle la vida al grandulon… en realidad no le voy a perdonar que se haya metido entre nosotros, a mí si me interesaba de verdad…
_ huyyyyyyy… -dijo Quil con burla-. Ya veo que los tragos te subieron a la cabeza, Embry… mejor vete acostarte, estás hablando de más…

Embry tomó la botella de la barra y se fue de allí, Quil y Seth al quedarse solos se explotaron a reír.
_ Bueno… -dijo Quil controlándose la risa-. Dime cuanto vamos a apostar…
_ ¿Qué quieres apostar?...
_ Que en este viaje a las vegas, Edward Cullen se va enterar de lo que Jake y Nessie están haciendo… -dijo Quil sonriéndose mientras se llevaba el baso a la boca-. La verdad me da pena por Jake y Ness pero la verdad muero por ver la reacción de Cullen ante todo esto…
_ Jajajaja… -dijo Seth-. Bien, y tú… ¿Cómo te sentiste cuando viste que iba a compartir una habitación con Bella?...
_ Mi esperanza se mantiene… me muero que llegue el momento de que pueda besar a Bela…
_ Jajajaj… -Seth se burló a todo pulmón-. ¿Y crees que va a llegar?... no te diste cuenta que el tipo juega duro, mira que Ni Jake pudo chantajearla el otro día… desiste… la chica le pertenece a Cullen por completo…

Quil se sonrió con burla.
_ La voy a besar… eso te lo juro…

Los tres estaban pasados de tragos. Era evidente por todo lo que estaban hablando.
_ Y cuando lo haga, estoy seguro que es ella quien me va a pedir que la siga besando…


Bella pov.
Estaba sentada en la mesa, ¿Cuántos vasos llevaba de Martini a la naranja?... no lo se ni me importa, solo estaba pendiente en la forma en que bailaban los chicos en la pista, Jasper y Alice, Emmet y Rosalie, si me pareció extraño, pero la verdad todos estábamos matándonos con el alcohol, muchos permanecían en el casino jugando, allí en la mesa estábamos solo Ángela, Edward, Tanya y yo. Ángela y Tanya estaban hablando entre ellas. Escuché aquél susurro en mi odio.
_ ¿Sigues sin querer bailar?... –me dijo Edward, dios nunca pensé que en ese viaje me iba a sentir tan mal como me estaba sintiendo, solo bebía y bebía-.
_ Si. sigo sin querer bailar… quiero irme a acostar… no me siento bien…
Ese comentario hizo que Ángela y Tanya me mirasen, Ángela preocupada y Tanya con indiferencia. Edward frunció el seño.
_ Bien… vamos a subir, entonces…

Maldición… pensé de inmediato, en que Nessie no me iba a perdonar el hecho de llevarle a su hermano al apartamento, era obvio que pudieran estar allí, pero la verdad me sentía la cabeza dando puras vueltas.
_ NO. Si quieres puedes quedarte un rato… al fin de cuentas bajaste porque querías bailar… quédate…

Lo vi mirarme de una manera súper extraña, no pude descifrar que quería decir con aquella mirada.
_ Ángela puede venir conmigo… -me puse de pies, y Ángela me imitó, Edward seguía mirándome fijamente, a pesar de que quería que se quedara para evitarme problemas con Nessie, temía que se quedara con la arpía esa, ambos nos mirábamos a los ojos, ¿maldición acaso iba a dejar que me vaya?... bien bella aguántatela, tú lo propusiste.
_ Vamosnos, Ángela… -y nos fuimos, caminé rápidamente impulsada por la ira la verdad no estaba acostumbrada a esa actitud tan extraña de Edward, y tenia que recordarme que no podía ser tan débil ni con él ni con nadie, mi debilidad tendía a llevarme a caminos fatales. Justo antes de salir vi como un borrón negro se colocó frente a mí, impidiéndome el paso, me detuve de golpe para no chocar con él, estaba mareada, pero pude verle bien, la sonrisa inmensa que él tenia reflejada en su cara me causaba gracia.
_ ¿Quil?... –dije-.
_ ¿A dónde vas?... –soltó él de golpe-.
_ Al casino…
_ ¿Me permites acompañarte?... –miré con duda a Ángela que ya estaba parada al lado mío-. Bueno esta bien… Ángela, disculpa, si quieres puedes quedarte, yo me iré con Quil…
_ Invita a Seth a bailar… -dijo Quil mientras me tomaba de la mano-, está en la barra.

Edward Pov
_ Wao, no lo puedo creer… -miré a Tanya al escucharla-. ¿te dejó conmigo?... que mucho le importa que te des una agarradita conmigo…
Dios esa chica lograba sacarme de mis casillas.
_ Lo hace porque sabe que no soy capaz de hacerle eso…
_ Humm… anoche…
_ ¿Anoche qué?... Tanya me quedé porque en realidad necesito hablar contigo… no pienso decirle a Bella lo que pasó anoche y espero que tú tampoco lo hagas… -eso le sacó una sonrisa malévola a Tanya, aún no lograba entender como ese chica pudo importarme en un tiempo atrás-. Más te vale que mantengas la boca cerrada…
_ ¿En donde quieres que la cierre?...
Abrí los ojos con sorpresa, ante sus palabras.
_ ¿Has cambiado tanto o es solo que estaba tan estupidamente enamorado de ti que no me di cuenta de lo atinada que eres?… me decepcionas tanto, Tanya… me das pena, pero mucha pena…

Por fin, algo que la hizo borrar eso rostro de suficiencia. Quise evitar aquella mirada que ella me regalaba, fue por ello que giré mi rostro a otro lado, fue cuando me percaté de aquello, Ángela bailaba muy acarameladita con Seth, fruncí el seño sin darme cuenta y creo que no respiré dos veces y ya estaba junto a ella tomándola delicadamente de su brazo, ella asombrada por el agarre se giró para mirar de quien era la mano, enseguida me disculpé soltándola.
_ Discúlpame, Ángela… -ella y Seth me miraban sin entender-. ¿Bella?... pensé que la ibas a acompañar…
Ella respiró aliviada, no se por que.
_ No, se fue con Quil, él me dijo que la acompañaría…

No se que expresión debieron ver en mi rostro, porque Ángela se tensó y Seth puso cara de preocupación.

Nessie pov.

A pesar de que me dejaba guiar por Jake, me sentía confusa, lo veía tan urgente, es como si su vida se tratara de aquello, subimos las escaleras de dos en dos, él sin ni siquiera preguntarme me entró a la habitación de él y Seth y seguido cerró la puerta poniéndole seguro luego, una vez solos, lo ví acercarse a mí de manera rápida y estampar sus labios sobre los míos, su beso fue demandante, ya que introdujo su lengua inmediatamente entre mis labios, para acariciar la mía, no me importó y yo le correspondí el beso de igual forma, sin duda a ningunos de los dos nos importaba si alguien se preguntaba por nosotros y si nos encontraban en aquello, en este momento, de mi parte, solo quería sentir a Jake dentro de mí, al parecer él deseaba lo mismo, porque lo vi tomar mi blusa por el dobladillo y subirla hacia arriba, solo separó sus labios de los míos para sacármela de la cabeza, yo aproveché para tomar aire, él volvió a besarme, esta vez acariciando con sus manos mi espalda la cual solo estaba cubierta por mi sostén, sus besos solo fueron por unos segundos mas, porque sentí de momento sus dulces labios recorrer la piel sensible de mi cuello, muy lentamente entre besos suaves y húmedos besó mi barbilla, pegó su cuerpo al mío y sentí como su miembro bastante excitado rozaba mi bajo vientre, dios, eso me provocaba una sensación en mi centro que inmediatamente hacia que me humedeciera, a pesar que me besaba con sus labios sentía el roce de la punta de su lengua tocar mi piel, yo con los ojos cerrados disfrutaba de todo lo que me hacían sentir sus besos y caricias, sin duda adoraba a ese hombre, sentí sus labios besar el lóbulo de mi oreja, eso provocó que de mis labios saliera un jadeo, fue cuando lo escuché susurrar aquellas palabras en mi oído de una manera tan provocadora que no se ni como no me vino mi orgasmo en ese momento.
_ Me tienes loco de deseo por ti… me encantas, me fascinas… en todo momento no dejo de imaginarme dentro de ti… eres solo mía Nessie… siempre lo serás… ¿quieres que te enseñe como me tienes?... toca… -dijo y me tomó una mano, y mientras me miraba de una manera profunda a los ojos, sentí mi corazón pulsar fuertemente, en sus ojos se veía reflejada la lujuria, ambos teníamos la respiración agitada. Sin dejar de mirarnos a los ojos, dejé que me guiara la mano a donde él quisiera, diiioos, la llevó a su miembro y lo acarició con mi mano por encima de sus pantalones, era increíble lo duro que estaba-. Así me tienes todo el tiempo… -volvió a acercar sus labios a mis oídos para susurrarme aquello-. Nunca había conocido una chica que me excitara tanto… con solo besarte podría recibir mis mejores orgasmos… -con mi mano seguía acariciando su miembro, por encima de su pantalón-. Ven…

Dijo eso y me guió hasta la cama y me ayudó a recostarme de ella a boca arriba, siempre sin quitar su mirada profunda de la mía. Él se inclinó sobre mí. Apoyando su peso en sus manos, las cuales estaban una a cada lado de mi cabeza, Él comenzó a besar mi cuello, y poco a poco fue bajando sus labios por mis hombros. Comenzó a Besar uno de mis senos aún cubierto por la fina tela de mi sostén, mis pezones estaban sobre excitados, me arqueé, y él lo aprovechó para meter sus manos en mi espalda me quitó el sostén hábilmente. No esperó para llevar sus labios a uno de ellos, mientras succionaba uno, con su mano acariciaba fuertemente el otro, logrando que me excitara más aún, mis gemidos se hacían incontrolable. Así estuvimos no se cuanto tiempo, él entretenido con mis senos, mientras yo acariciaba avariciosamente sus pectorales por debajo de la franela que llevaba puesta, al satisfacerse de mis pechos, siguió bajando sus besos. Cuando pasó por mi ombligo se detuvo un poco, lo sentí abrir el cierre de mis jeans, y luego metió su mano derecha y cuando toco mi centro, alzó su vista y me miró, yo al sentir que separó sus labios de mi piel, lo miré, él me sonrió.
_ Estas tan húmeda, princesa -dijo mientras metía un dedo y comenzaba a acariciar allí dentro, solté un fuerte gemido y moví mi cadera involuntariamente para aumentar el ritmo, el saco su mano-.
_ No pares… -le rogué en un hilo de voz, dejándole ver lo que quería de él en ese momento-.
_ Tranquila pequeña.

Terminó de hablar y con bastante fuerza Quitó el botón de mis Jeans y bajó el cierre, rápidamente intentó bajármelos, yo levanté un poco la cadera para ayudarlo, él mientras lo hacía se mordía el labio inferior, abrí los ojos como platos cuando vi que al quitar mis jeans no quiso perder su tiempo bajándome los interiores, y lo que hizo fue que los rompió, para él fue fácil, nunca vi a nadie romper una tela de esa manera, rápidamente se bajó sus jeans llevándose con ellos sus bóxer, dejando por fin liberado a su gran miembro, dios no se de que manera le miraba aquello, solo se que mientras lo veía subiéndose arriba de mí, decidí apartar mi mirada de su miembro y mirarlo a él, y con lo que me topé fue con una sonrisa en sus labios, yo se que me debí ruborizar fuertemente, él sin esperar más, abrió mis piernas, pero volvió a inclinarse, estaba vez introdujo su lengua en mi centro y me hizo gemir y decir palabras incoherentes, me retorcía en la suave cama, él me sostenía de las caderas, para que no me moviera tanto pero para mí era inevitable, estaba que explotaba, su lengua era magnifica. Me senté en la cama y lo agarre fuertemente del cabello y lo hundí mas en mi intimidad, con mis piernas lo aprisioné, fue cuando exploté en uno de los mas deliciosos orgasmos que antes me había dado, me acosté y cerré los ojos tratando de recobrar la respiración.

El se subió encima de mí, estaba tan exhausta que ni siquiera los ojos podía abrirlos, sentía que la sangre bombeaba fuertemente en todo mi cuerpo. Jacob comenzó nuevamente a besar mi barbilla, mordió mi lóbulo y susurró en mi oído, al parecer se había dado cuenta de lo tanto que aquello me gustaba, ya que me estremecía cada vez que lo hacía.
­_ ¿Quieres más? … -abrí los ojos de golpe y busqué los de él, no tenía fuerzas, pero igual, seguía deseándolo. Volví a buscar sus labios y nuevamente lo besé, pero esta vez lentamente, disfrutando de cada caricia, él correspondió de la misma manera el beso, pasó su mano por mi cintura, hasta llegar a mis muslos y los apretó suavemente, mis manos cobraron vida propia y acaricie su espalda. Los besos se iban volviendo más intensos y las caricias más avariciosas, hasta el punto de que ya me sentía de nuevo completamente húmeda para él.
_ Eres una niña increíble…
Tomó mis manos y las puso sobre mi cabeza.
_ Nessie te voy a demostrar que solo yo pudo hacerte sentir todo esto… -ambos nos mirábamos a los ojos-. Quiero que te grabes en la cabeza que solo yo puedo hacerte esto, eres mía
_ Jacob…
_ Eres mía, ¿verdad?...
_ Si…
_ Dímelo… quiero escucharlo de tus labios…
_…Soy tuya…

Sentí que él al escucharlo paró de golpe la respiración.
_ Repítelo, por favor…
_ Soy Tuya, Jake… solo tuya… y por siempre seré solo tuya… -iba a hablar pero la embestida fue tan rápida e improvisada que tiré un grito sin poder contenerlo-. ¡¡ POR DIOS!!...

Sentí su miembro tan duro y tan dentro de mí, que creo que nunca había llegado tan lejos, dios, dios, dios, esta vez si iba a morir, si era de puro placer al diablo, no me importa, que me matara y volviera a matarme, sentí que él comenzó con una embestidas suaves y poco a poco comenzaba a moverse dentro de mí, me encantaba, él soltó mis manos, y siguió moviéndose dentro de mí, mientras que su boca fue directo a mis labios para besarlos de manera demandante, yo mantenía el ritmo de mis caderas, con el vaivén de las suyas. Sus embestidas eran fuertes y profundas, pero sin dañarme, sabía como volverme loca.
_ Jacob… no pares… -le supliqué-.
_ No pienso hacerlo… -dijo escondiendo su rostro en mi cuello, aumentando el ritmo de las embestidas, mis paredes comenzaron a estrecharse alrededor de su miembro, sabía que estaba apunto de llegar a un orgasmo más, y temí no poder soportarlo.
_ Renesme… yo te amo… te amo…

Cuando termino de decir aquello ambos llegamos al límite del placer, alcanzamos al mismo tiempo a un orgasmo increíble, en donde yo sentí que mis paredes explotaron y en el mismo instante sentí como él se descargaba por completo dentro de mí. Él se dejo caer suavemente contra mi cuerpo, y así estuvimos unos minutos, recuperando fuerzas. Rayos el silencio fue tal que yo sin querer comencé a pensar en que ¡¿MALDITA SEA, NO USAMOS PRESERVATIVOS?! De inmediato me tensé y poniéndole la mano en el pecho quité el cuerpo de Jake de encima de mí, él me miró sin entender mi reacción.
_ ¿Qué te pasa, pequeña?...
_ Jake… no usamos preservativos…
_ Vaa… -dijo él restándole importancia y abrazándome tiernamente-. No dañes este momento con esas tonterías, mañana lo resolvemos y punto…
_ ¿Jacob?... –busqué su mirada-. ¿Siempre nos protegemos verdad?...
Él sonrió.
_ Siempre…
_ Siento mucho el dejarte eso solo a ti, soy irresponsable, y mi auto control es muy pobre…
Jacob soltó una carcajada mientras me abrazaba más fuerte.
_ Eso lo se desde el primer día en que estuvimos juntos, yo siempre llevo preservativos y me los pongo en ultimo momento… no soy tan irresponsable, como para no cuidarte…
Yo le miré y le sonreí.
_ Mierda, sueles ser tan bueno, que me desconectas de toda realidad…
_ NO es eso, peque… lo que sucede es que sueles cerrar los ojos, en el momento en que sabes que te voy a penetrar…
_ ¿Tan experto eres?...
_ Calla, y pongámonos de acuerdo a ir a un ginecólogo, no quiero seguir usando preservativos, me gustaría que te planificaras… 
_ Sería lo mejor… me imagino que Alice es tan precavida, que debe de andar con pastillas para el día después…

Bella pov.
Quil y yo salimos rápidamente de la sala de juegos, estábamos ambos muertos de la risa, tenía que estar sumamente borracha para hacer lo que hice, ¿sonsacar a un empleado para que me diera una botella de licor?... jajaja… no tenia la culpa de no andar con dinero, Quil solo me apoyó quedándose apartado y viendo como yo le flirteaba al tipo, conseguí lo que quería y luego juntos salimos al área de la piscina, estaba oscuro porque era de noche, y la zona era iluminada por pequeños faroles a todo el alrededor.
_ Dios… el chico te hubiera dado lo que quisieras… -dijo Quil sonriéndose-. Eres hermosa, Bella y más aún cuando coqueteas…

Me sonreí y lo tomé de la mano jalándolo para la orilla de la piscina.
_ Ven Quil… -dije y me acerqué a la orilla, dios sin pensarlo me quité las zapatillas, y comencé a subírmeles el ruedo a los pantalones, fue cuando escuché la alarma en la voz de Quil-.
_ ¿No pretendes meterte a la piscina a estas horas?...
Me sonreí mientras le regalé una sonrisa que al parecer lo dejó sin palabras.
_ No, Quil… solo pienso sentarme en la orilla y mojarme los pies…

Y eso fue lo que hice, tomé la botella y me senté, entrando las piernas al agua hasta las pantorrillas, un poco mas debajo de las rodillas, abrí la botella y cuando logré darme un trago vi que Quil se acomodaba al lado izquierdo mío, entrando también los pies al agua, lo miré de lado y le sonreí pasándole la botella para que se diera un trago también. Él lo hizo, pude notar que sus ojos no querían apartarse de los míos, pobre, si no fuera porque estuviera enganchada a tal punto con Edward seguro que le hubiera dado un poco de mi, solo por hacerlo feliz.
_ ¿En que piensas?...
Al escucharlo fue que me percaté que me estaba pasando la botella. La tomé y me di un trago.
_ De que mi vida hubiese sido más fácil si no hubiera conocido a Edward Cullen…
_ Eso es algo que puede solucionarse…
_ No creo… -lo dije, al menos se merecía que fuera sincera con él-.
_ ¿Lo quieres?... –me miraba a los ojos-.
Me di otro trago y le pasé la botella.
_ No te imaginas, lo que me mata el solo hecho de pensar que le dejé allá adentro solo con la víbora y estúpida de Tanya Denalí…
_ Si tanto te molesta… ¿Por qué lo hiciste?... –dijo Quil luego de darse un trago y pasarme nuevamente la botella, yo fijé mi mirada al agua de la piscina y hablé tan bajito que no se si me escuchó-.
_ Nadie va a entender mis reacciones, lo se… yo misma no las entiendo… pero la verdad es que mi vida es un puro asco… no acabo de comprenderme, es como si mi yo me cohibiera de muchas cosas… con Edward las cosas van bien… pero sigo sin querer dejarlo entrar completamente en mi, no quiero hacerme mas daño… es como si yo estuviera esperando una falla por parte de él para convencerme de que en realidad no puedo confiar ni en él ni en nadie… -me di un trago bastante grande de la botella-.  
_ Bella… ¿tanto daño te hizo ese imbécil?... ¿el tal Jared?...

Mis ojos se aguaron de solo recordar aquellos días de infierno por los que pasé. Me sentía tan sucia, tan bacía, tan sola. Y lo que me seguía matando era que nunca iba a saber que fue en realidad lo que ese imbécil me hizo. Pudo no haberme penetrado, pero qué hizo, ya que cuando desperté estaba desnuda y yo no fui quien lo hice. Sentí la mano de Quil sobre la mía que estaba sobre mi pierna, ya que en la otra mano tenía la botella, giré mi rostro y lo miré, él me sonrió mientras apretaba mi mano como si  estuviera dándome cierto apoyo.
_ Si no quieres contarme esta bien, lo respeto… pero quiero que sepas que eres especial para mí, que puedes contar conmigo cuando sea y como quieras… siempre voy a estar aquí…

Que lindo. Le sonreí y puse cara de preocupación, diablos el licor trabajaba mas rápido ya estaba viendo dos Quil en vez de uno.
_ Debería ir a acostarme… -puse la botella en la loseta de la piscina e iba a pararme, pero Quil me detuvo-.
_ Espera te voy a ayudar, no te me vayas a caer…

Él se puso de pies y cuando yo le iba a dar la mano para ayudarme a parar, escuché esa voz tan conocida. La verdad me asusté por el tono amenazante.
_ No te atrevas a ponerle un solo dedo encima… -dijo Edward yo giré de golpe mi cara hacia arriba, Quil quitó la mano y también lo miró, maldición, presioné fuertemente los ojos varias veces, ya que no lograba detener la visión en Edward. Solo lograba ver que estaba súper enfadado, vi que alguien me extendió la mano, y la tomé poniéndome de pies, fue Edward lo supe porque me iba a ir de boca y él me sostuvo con su cuerpo, y sus brazos, su olor era inconfundible-.
_ Isabella, estás borracha… -su tono era tajante, dios no lograba verlo bien, ya que no podía con mi cuerpo, pero si sabia que estaba súper molesto porque se escuchaba uf, muy mal, no podía con mi cuerpo, ya que no sentía mis piernas, fue cuando sentí que él me estaba sentando en una silla de piscina-. Quédate aquí un segundo que este imbécil me va a escuchar…
Al sentir que me dejó y que su olor se alejaba de mí, sentí un frío y un pánico increíble no entiendo que me pasó, pero solo se que sentí una opresión en el pecho increíble, un vacío, un dolor que no quería volver a sentir, las lagrimas comenzaron a rodar por mis mejillas y mis manos comenzaron a temblar saliéndome nuevamente de control, dios odiaba todo esto que volvía a sentir y que parecía querer acabar con mi existencia.
_ Edward… Edward… Edward… -decía entre sollozos apenas audibles y me llevé ambas manos a mi cara tapándola y ahogándome en el dolor-. Edward… -solo pasaron unos segundos y aunque no me quite las manos de la cara sentí sus manos acariciar suavemente mis brazos, tratando de tranquilizarme.
_ Shhhh… ya mi niña… tranquila… estoy aquí, amor… tranquila…

No podía controlar mis lágrimas, mis sentimientos ligados con el alcohol me estaban matando.
_ No te vayas… -dije sin parar de llorar-. No me dejes, por favor… Edward…
_ Amor… tranquila… no me voy a ningún lado, al menos sin ti…

Nessie pov.
Abrí mis ojos de golpe. Y noté la oscuridad en la habitación. Sentí a Jake acostado a mi lado, él cual seguía abrazándome con una de sus manos, maldición, debía salir de allí, Seth podía venir en cualquier momento o como explicaría luego que yo amaneciera en esta habitación… tratando de no moverme mucho me safé del agarre de Jake y me puse de pies, estaba rendido, porque siguió dormido, dios mis interiores estaban rotos, por lo que rápidamente me puse mis jeans, quise hacerlo rapidito, me puse mi sostén y me puse la franela, las zapatillas, me acomodé el pelo con las mismas manos, y caminando de puntillas me dirigí a la puerta. Siempre guardando el mejor de los silencios, abrí la puerta en lo que pareció una eternidad y salí cerrándola de igual manera, wao, por suelte mi habitación quedaba al lado, me di la vuelta y al quedar con la vista hacia las escaleras me quedé en shock, al ver lo que ví, a mitad de las escaleras estaban no besándose, no, si no mas bien comiéndose, Emmet y Rosalie, mis ojos casi se me salen de orbita y por el momento olvidé que estaba parada en la puerta de Jacob. Mi cuerpo se frisó allí mismo. Vi a Emmet meter su mano por adentro de la blusa que llevaba Rosalie y como ella se arqueó al sentir que él le tocaba los senos de una manera avariciosa. No se que sentí en ese momento, pero sin duda aquello me dolió, no porque Emmet me interesaba si no porque en su momento nunca fue capaz de tocarme de esa manera, era como si mi autoestima se estuviera cayendo de un precipicio. Mi cuerpo no reaccionó y los seguí viendo como se devoraban con sus labios y sus manos. No se si Emmet sintió como mi mirada lo taladraba o qué, solo se que reaccionando de una manera extraña se separó de golpe de Rosalie, quitándole sus manos de encima y se giró directamente a mí. Mirándome a los ojos, vi como se le descompuso la cara y no me importó.
_ Bien… -dije en tono de voz indiferente, Rosalie al escuchar mi voz me miró de golpe, noté que me miró de una manera diferente, totalmente indiferente-. Perdón si los interrumpí, por mi pueden seguir… pero les aconsejo que busquen rápidamente una habitación… sería contraproducente que tuvieran sexo en las escaleras…
_ Nessie, espera… -dijo Emmet quien tuvo la intención de terminar de subir los dos escalones que le faltaban pero se frenó cuando lo miré-.
_ Suéltalo, Emmet… perdónenme por haberlos interrumpidos, pueden seguir en lo que estaban…

Dije eso último y obligué a mis piernas a que reaccionaran y entré a mi habitación, cerré la puerta todavía un poco contrariada, me senté en la cama y comencé a soltarme las zapatillas cuando noté que mi puerta se abrió de golpe, me paré casi de un salto al ver a Emmet entrar y cerrar la puerta tras de él, la sangre se me subió a la cabeza.
_ ¿Qué diablos crees que haces?... salte de mi habitación…
_ No sin que antes me escuches Nessie…
_ Emmet, sal…
_ No es lo que piensas, solo estoy un poco tomado…
_ No tienes que explicarme nada… salte, por favor…
_ Nes… no me hagas esto, por favor… -dijo rogándome de una manera humillante-. Es a ti a quien quiero…
_ Y yo a quien quiero es a Jake… Em, te dije que amigos si tu quieres, nada más… salte… ve a acostarte con Rosalie… la verdad puede que para ti ella sea mas mujer que yo…
_ Jamás… nunca la he querido como te quiero a ti…
_ Calla… -le dije dándole la espalda mientras comenzaba a quitarme los pocos accesorios que llevaba puesto-. No me interesa nada, al menos ya no… se que tal vez cuando fuimos novios puede que no te haya gustado como mujer, pero ya eso no me importa, porque la verdad… -me sonreí de solo pensar en aquello y sin darme cuenta abrí lo boca de más-. Quien me interesa que me vea como mujer ya lo hace…

No había terminado la oración completa cuando sentí el agarre de Emmet en mi brazo, este me giró hacia él de una manera brusca, y pude ver toda la rabia que tenía cuando lo miré a los ojos-.
_ ¿Te acostaste con ese imbécil?...
_ No es asunto tuyo… tuviste tu oportunidad y la desaprovechaste… -entonces sin pensarlo acerqué demasiado mi rostro al suyo con la intención de decirle aquello Último en la cara y restregárselo-. GRACIAS A DIOS QUE ASI FUE…

Todo pasó tan rápido, no se si fue que me acerqué demasiado o qué, pero Emmet estampó sus labios a los míos, y colocó su mano en mi nuca impidiéndome que me separara de él, su lengua se abrió pasó entre mis labios, y yo me resistía, él con su otra mano la puso justo en donde terminaba mi espalda obligándome a que me arqueara hacia él, dios que horror sentí, cuando noté que de manera intencional el frotó su miembro con mi entre pierna y como este se estaba poniendo duro, no me di cuenta, pero ese animal tenía bastante fuerza para dominar no a mi solamente si no también a 5 más como yo, los golpes que intentaba darle en el pecho no le sabían a nada, solo sentí que en contra de mi voluntad me pegó contra una pared y mientras me besaba fuertemente, obligándome a permanecer entre sus labios ya que me tenía la mano en la nuca, con la otra mantenía mi cuerpo adherido al de él, mientras el muy imbécil rozaba su miembro ya excitado con mi entrepierna. Él estaba súper agitado y excitado.
_ ¡Emmet suéltala!... –escuché la voz de Alice chillar detrás de nosotros y me soltó, dos lágrimas recorrieron mis mejillas, miré a Alice quien tenía la cara de espanto y a su lado estaba Seth con los ojos abiertos como platos, Emmet solo los miró por un segundo y luego volvió a girarse hacia a mí, estaba tan molesto que ni siquiera le importó que estaba llorando-.
_ Espero que te haya quedado bien claro que si me gustas como mujer… y en cuanto a lo que acabas de decir, espero que solo quieras fregarme la vida inventándote tal cosas, no se de que sería capaz si me entero de que ese imbécil te ha puesto sus asquerosas manos encima…

Y sin mas con solo tres pasos salio de mi habitación, yo sin querer me tapé la cara con mis manos y comencé a llorar, sentí el abrazo de Alice con su voz desesperada.
_ Prima… ¿Qué pasó… que pasó?... –decía ella mientras trataba de calmarme-.
Paré de llorar para mirar a Seth.
_ Prométeme que no le dirás nada de esto a Jake…
_ Nessie, yo… Jake debe partirle la cara a ese imbécil…
_ ¡NO!... Seth… no se lo digas… por lo menos aquí no… no quiero enfrentamientos entre ellos… -le rogué rápidamente-.
_ Bien… -intervino Alice mirando con advertencia a Seth-. Seth no se atreverá a arruinarme mi fin de semana de esa manera, pero igual, yo misma le voy a partir la cara a Em…      

Bella pov.
 
Estaba durmiendo cuando sentí unos dedos acariciar suavemente mi espalda, seguí con los ojos cerrados y me dejé disfrutar de aquella sensación, yo estaba acostada a boca abajo, lo sabía porque mi cara descansaba en la cama, aquellos dedos acariciaban mi espalda desde la nuca hasta mis piernas, sin duda estaba totalmente desnuda, lo sentía porque aquella caricia quemaba mi piel, paré la respiración por un momento al sentir aquella mano apartar mi largo cabello de mi espalda para dejar al descubierto mi cuello y llevar sus labios a él para propinarme besos súper mojados, wao se sentía bastante bien, quise moverme y sentí que mi cuerpo me pesaba una tonelada, dios no podía moverme, y quería cambiar de posición para poder besar los labios de Edward. Fue extraño, pensé en su nombre, pero juro que no lo mencioné en voz alta, fue cuando sentí que aquellos labios se dirigieron a mis oídos para susurrarme algo que no quería escuchar.
_ NO soy Edward… soy Jared… soy yo mi amor… ¿verdad que te gusta lo que te hago sentir?...
_ ¡Nooooooooooooo!...
Dios aquello me torturó de una manera increíble, y sin poder moverme apliqué la mayor fuerza que fui capaz y con los nervios de punta me giré, despertando de la peor pesadilla que me acordara a ver tenido, me senté de golpe en la cama y todo estaba oscuro iluminado por a penas una lamparita, si no hubiese sido porque aquellos brazos me sujetaron, hubiese salido corriendo de allí directo al balcón, seguro que me aventaría, aquellos brazos fuertes me sujetaban, mientras yo era un mal de lágrimas.
_ Shh… tranquila, fue solo un sueño… -la voz de Edward trataba de tranquilizarme, mientras yo me resistía a permanecer en sus brazos-. Bella…
_ Suéltame, suéltame… -él me abrazaba mientras me mecía un poco, mi cabeza era un puro caos-.
_ Espera, mi amor… fue un sueño, trata de tranquilizarte…
_ Edward… -dije y rompí a llorar abrazándolo y refugiándome en su pecho, él me abrazó y me acariciaba la espalda, yo me sentía súper mal, pero el hecho de tenerlo a él a mi lado me reconfortaba de una manera increíble, Dios no era del todo injusto conmigo, ya que me permitía tener a mi lado a la persona que mas necesitaba. Llenando aquel vacío que solía matarme hace unos años atrás-. Edward…
_ Aquí estoy, Bella, aquí estoy… -él me susurró aquello en el oído y noté que se separó de mí, pero solo para buscar mis labios y besarlos con los suyos, fue un beso suave de tocada en donde él solo abrió los de él para mojar los míos, en ese momento sentí que solo él podía tranquilizarme, por lo que cuando iba a separarse llevé mi mano a su nuca y lo retuve en mis labios, fui yo quien abrió el camino a aquello, ya que al ver que él de manera titubeante me correspondió el beso, supe que no tenía intención de prolongar aquello, ya que solo me besaba con los labios, fui yo quien introduje mi lengua en su boca queriendo profundizar el beso, mis dedos comenzaron a acariciar su nuca… llevando mi caricia desde su nuca, rozando su cuello y bajando mi mano hasta introducirla a su pecho y así pude entrarla por los dos botones de encima y acariciar su pecho. Sentí como su respiración comenzaba a agitarse un poco, pero quería más de él.

_Edward… -no necesite decir más porque ya sus labios comenzaron a reaccionar sobre los míos, acariciándolos, presionándolos, moviéndose a un ritmo que intente seguir. Me dejé besar, permitiéndole succionar mis labios, rozando su lengua en ellos, él probaba mis labios y yo hice lo mismo, lo probé, lo acaricié con mi boca, dejándome llevar. Su lengua entro y rozó la mía, envolviéndola, moviéndose ansiosa. Bajó el ritmo lentamente y su lengua abandonó mi boca dejando sólo a sus labios tocar los míos, suavemente hasta separarse.
_ Bella, tenemos que hablar… - le puse un dedo sobre los labios mientras nos mirábamos a los ojos, al menos lo que nos permitía la poca luz que había en la habitación, la verdad no quería escuchar nada-.
_ Shh, no digas nada… te necesito… necesito que me hagas el amor… -lo besé en los labios-.

Tomé su cara entre mis manos y lo besé con pasión, con ansiedad, con deseo. Él me respondió de una forma inmediata haciendo que nuestras respiraciones se agitaran. Cuando sus manos recorrieron mi espalda, yo eché la cabeza hacia atrás, para darle acceso a sus labios a recorrer mi cuello. Y así lo hizo él, me sostuvo por la espalda y sus labios repartían besos pequeños por mi cuello y algunos en la piel detrás de mi oreja mientras aspiraba mi aroma al hacerlo. Los jadeos brotaban de mi garganta sin reparo alguno ante el cosquilleo de sus labios intentando hacer a un lado la manga de mi franela para poder besar mi clavícula. Una de sus manos subió también a mi cuello, su palma completa lo tocaba, lo acariciaba y de pronto la sentí bajar lentamente hasta alcanzar mi seno derecho. ¡Que maravillosa sensación!, nunca imaginé que aquella parte de mí,  fuera tan sensible, ya que eso me excitaba sobre manera, a tal punto, que sentía un cosquilleo intenso en mi centro, tanto que me sentí mojar, sentir su mano acariciarlo, fue un delirio, y necesitaba más de él.
_ Edward… -mi voz sonó suplicante y él lo comprendió fácilmente-.

Me tomó en sus brazos y me fue inclinando lentamente hasta recostar mi espalda en la cama, nuevamente, él rápidamente se deshizo de sus botones y se quitó la camisa, yo lo miraba fascinada, el pecho de Edward era algo indescriptible. Se colocó sobre mi en la cama y se inclinó para besar mis labios y después mi cuello otra vez. Se incorporó hacia mí y con ambas manos tocó mis senos, regalándoles un suave masaje, presionándolos cada vez más fuerte, arqueé mi espalda buscando un contacto con más fuerza de sus manos sobre mi pecho. Sentí sus manos bajar hacia la orilla de mi franela y meterse debajo de ella, para así acariciar mi piel en el camino que lo guiaba hacia mi pecho, mis muslos y mis caderas se levantaban un poco buscado alguna fricción con su cuerpo, pero al parecer él quería matarme, ya que con eso lograba desesperarme más, y sabía que lo hacía a propósito. Volviéndome locamente más excitada. Cuando su mano estuvo en mi cintura, llevó sus manos al botón de mis jeans y con su dedo índice y pulgar lo quitó bajando el cierre, dios al fin lo que quería, aquel juego de caricias previas me iba a matar, él comenzó a bajarlos lentamente sin dejar de mirarme a los ojos. Lo ayude levantando mi cadera para que pudiera quitármelos y al llegar a la mitad de mis muslos subió sus manos recorriendo mi piel y deteniéndose un segundo en la orilla de mis encajes hasta llegar a mi cintura. Se movió para poder deshacerse de esa prenda de una vez, primero desnudó mi pierna izquierda y luego la derecha, sin dejar de acariciar cada centímetro de mi piel que iba quedando al descubierto. A estas alturas, mis sentidos ya no estaban funcionaban muy bien, yo sólo quería más de Edward, mi cuerpo se estremeció por completo, cuando comencé a sentir su dulce y delicada lengua por mis piernas, besándolas, su lengua saboreaba mi piel. No noté en que momento se puso de nuevo sobre mí a horcajadas, jalándome de los brazos hacia el me ayudó a sentarme y así poder deshacerse de mi franela, la tomó por el dobladillo y la subió, mi respiración se agitó mucho más de lo que ya estaba al levantar mis brazos para permitirle pasar mi franela sobre mi cabeza. Se deshizo de la prenda aventándola no se a donde, yo bajé los brazos colocándolos en su pecho para también regalarle suaves y placenteras carisias. Me recostó nuevamente en la cama y se inclinó sobre mí besando mi vientre y subiendo poco a poco, repartiendo besos en mi torso hasta llegar a mis senos, los miró detenidamente y luego colocó sus manos encima de ellos, masajeándolos por igual, presionándolos, yo me dejé disfrutar de sus caricias con los ojos cerrados hasta que sentí la humedad de su boca descender en uno de mis senos, lamiendo alrededor de mi pezón y luego sobre él, mis puños apretaban fuertemente las sabanas, mientras me retorcía por el placer que me regalaban sus labios. Llevé una de mis manos a su suave y despeinado pelo, y enredé mis dedos en él, mientras que con las puntas de las dedos le acariciaba el cráneo, supe que le gustaba, porque sentí como en una ocasión soltó mi pezón, para jadear, pero solo unos segundos porque luego siguió saboreando mi pecho desnudo, succionando suave primero y aumentando poco a poco. Estaba disfrutando mucho de todo lo que Edward me hacía, estaba excitada, y quería más, quería todo de él. Edward estaba agitado, pero igual continuó saboreando mi piel delicadamente con sus labios, mientras que una de su mano  fue bajando por mi vientre hasta llegar a mi ingle. Al sentir uno de sus dedos deslizarse entre mis pliegues, gemí más fuerte y su boca atrapó la mía en un beso salvaje, urgente y profundo, introduciendo su lengua en ella de manera demandante. Sentí de pronto que su dedo no se detuvo en mi bien mojado clítoris, sino que siguió hacia mas abajo, entraron en aquella parte de mí, estaba empapada de puro placer, él volvió a buscar mi mirada y me regaló aquella sonrisa ladeada, que tanto odiaba de él, claro que en esos momentos, porque se veía tan malditamente sexy que a veces me encantaba verlo sonreírme así, en realidad lo que molestaba de la sonrisa era el aire de suficiencia y de poder sobre mí, que mostraba cuando la sacaba, él seguía mirándome con esos orbes esmeraldas tan penetratantes fijamente a los ojos, como si estuviera buscando algo en ellos, mientras, movía su dedo en un sacaba acariciaba mi clítoris y volví y lo entraba, yo cerraba mis ojos de manera involuntaria, ante el placer que eso me estaba provocando.

_ Me encanta todo de ti… -lo escuché hablar con un tono de voz ronca y extremadamente sexy-. Me encanta que siempre estés lista para mí…
_ Estoy lista para sentirte dentro de mí, hazlo ya, por favor… -él ensanchó más aún su sonrisa, en ese momento no me importó que lo hiciera, todo lo contrario, me encantó saber que le gustaba como estaba por él-.

Él volvió a llevar sus labios a mi cuello y a mi clavícula, para besarlos de manera profunda, fuerte. Estaba completamente desnuda debajo de él, mientras que él aún llevaba puesto unos shorts demasiado gruesos para mi gusto, por lo que busqué la forma de llevar mis manos al botón de ellos y lo quité bajando también el cierre, él al parecer entendió que mis intensiones eran desnudarlo ya que me ayudó y se llevó con ellos mismos sus bóxer, demonios, si que estaba engañada, ya que cuando sentí que reposó su cuerpo sobre el mío, pude sentir lo duro que estaba, él al sentir el contacto pareció perder el control ya que sus besos se volvieron más demandantes, sin duda terminaría por perder la razón, Edward me besaba fuertemente mientras con su miembro friccionaba mi entre pierna de una manera que me hacía gemir, a él también se le escapaban los gemidos cuando su miembro desaparecía entre mis piernas, provocándole una fricción algo enloquecedora para él. Buscó mis labios y los besó, los succionó, sin parar de friccionar mi entre pierna con su duro miembro, mis ojos estaban cerrados, mientras inclinaba mi cabeza en la almohada. Quería sentirlo ya, y si seguía con esto iba a conseguir que yo misma lo tomara con mi mano y lo entrara en mi cavidad, juro que lo deseaba demasiado, quería que me embistiera como nunca, sin duda Edward lo era todo para mí. Sus labios se aparataron de los míos, y recorrieron mi cuello hasta llegar al lóbulo de mi oído, cuando sentí su respiración golpear aquella parte sensible de mi cuello, solté un jadeo increíble.
_ Edward… por favor…

Él llevó su nariz a mis oídos, yo pude notar lo acelerada que estaba también su respiración, él también estaba desesperado podía sentirlo, no hubo un pelo en mi cuerpo que no se erizara al escuchar su voz susurrarme en el oído.
_ No quiero… ni te voy a permitir que vuelvas a atormentarte por nada… te amo… y se que tú también me amas… para ya, mi reina… no vale la pena que te sigas torturando con eso… -su voz salía en un susurro, pero el tono era amenazante, su voz estaba súper ronca-. Eres mía, solo mía y siempre lo serás, nadie más estuvo dentro de ti, como lo estoy yo ahora… -y en ese momento, al fin, pude sentir como tortuosamente lento, el miembro de Edward se iba abriendo paso dentro de mí, dejé salir un jadeo incontrolable, Edward inclinó su rostro para enterrarlo en mi cuello y en mis cabellos y dejando sus labios y nariz cerca de mi oído su respiración y sus palabras iban a hacerme explotar demasiado rápido. Me hablaba mientras me embestida tortuosamente lento. Entrándolo y sacándolo de una manera magistral.
_ ¿Te gusta lo que te hago sentir, verdad?... ¿Por qué me torturas de esa manera?… no quiero saber que piensas en otro… no quiero ver que te le acerques a otro… quiero que te quede claro que eres solo mía… que me quieres a mí… que tu y yo nos pertenecemos… vamos córrete para mí… quiero ver como te hago explotar de puro placer… -dijo aquello mientras aceleraba sus movimientos dentro de mí, dios, Edward es todo un hombre. Mi respiración se agitaba y la de él también, mi cuerpo se estaba tensando de una manera como nunca, Edward seguía diciéndome el oído cosas que ya no podía escuchar, mi coherencia se había ido, solo se que me pedía que me corriera de una manera que no entendí, dios, sentí como toda mi energía se concentraba en una sola parte, en mi centro, sentí como mis paredes se estaban estrechando, apretando al miembro de Edward de una manera fuerte, al parecer Edward lo sintió más que yo, ya que sus movimientos cambiaron inmediatamente y se volvieron demasiado rápido, solo logré entender lo último que me dijo-.
_ Maldita sea, Bella, júrame que solo serás mía, que por siempre serás solo mía… ¡Júramelo!...
_ Edward… -no soporté más y mi cuerpo comenzó a convulsionarse fuertemente, con espasmos que no controlaba, me corrí de tal manera que mi respiración se volvió errática, me sentí en ese mismo momento empapada por dentro, ni siquiera me detuve a pensar que se debía a que Edward se había descargado completamente dentro de mí, la respiración de él estaba igual o pero a la mía, notaba que su pulso estaba que explotaba, él siguió con sus movimientos dentro de mí, pero estos eran mas lentos.
_ Te lo juro… -le dije demasiado bajito, entrecortadamente, mi respiración no me dejaba hablar claro, eso hizo que él dejara caer su cuerpo sobre el mío, aguantando el peso, para no aplastarme-.
_ Te amo… -le escuché decirme eso en un susurro-. Perdóname…

Dijo mientras se apeaba de mí, para acostarse a mi lado, se acostó a boca arriba, ambos quedamos acostados en la misma posición, giré mi rostro para mirarlo y eso me provocó una sensación extraña, él miraba fijamente el techo, como si estuviera buscando algo en él. Yo fruncí el seño.
_ ¿Qué debo perdonarte?...

Necesitaba saber que le pasaba. Lo sentía tan extraño últimamente.
_ Bella… te estuve buscando por demasiado tiempo, y te juro que no me agradó para nada verte allí con el imbécil ese, bebiendo… estabas sumamente borracha… ¿Qué hubiese pasado si yo no hubiera llegado?...
_ Igual hubiera perdido el conocimiento… -me sonreí, la verdad estaba muy borracha-.
_ No le veo la gracia al asunto… -giró su rostro para enseñarme unos ojos verdes cargados de furia-. Igual deberías ayudarte a ti misma… las cosas pasan porque a veces uno las provoca… ¿Qué tal si ese imbécil es un degenerado y también se aprovechaba de ti?... –soltó aquellas palabras que me oprimieron el pecho de una manera que me dejaron sin aire-.
_Quil…
_ No me importa que se trate de él, igual no le hubieses parado al hecho de beber con cualquiera… -mis ojos se me estaban nublando de una manera que en poco tiempo dejarían salir mis lagrimas-. Puede que él no sea un degenerado, pero ya viste que el tal Jared si lo fue, tal vez en ese momento no lo creías capaz de hacerte lo que te hizo…

Eso hizo que me sentara en la cama de golpe, él también se sentó, yo me cubrí con la sábana y rápidamente me apee para recoger mis ropas del suelo, tenía que salir ya mismo de allí, mis lagrimas comenzaron a salírseme rápidamente, Edward sentado en la cama, se cubrió con la frazada, y me vio cambiarme rápidamente sin hacer nada por detenerme… solo miraba fijamente lo que hacía, me subí mis pantys, luego los jeans, y sin poner el botón, me coloqué mi sostén, siempre de espalda a él, para que no me viera, sentía su mirada taladrarme la espalda, mientras me subía el cierre y me ponía el botón de los jeans me dirigí a la puerta y abrí el manubrio la puerta apenas se abrió, me llevé tremendo espanto al ver que el puño de Edward volvió a cerrarla de un golpe contundente, me frisé por el susto, él se colocó en medio de la puerta impidiéndome el paso y poniéndose frente a mí.
_ ¿A dónde crees que vas?... –me dijo demasiado molesto, yo con lagrimas en mis ojos lo miré-.
_ Tal vez, a que otro me haga lo que tú me acabas de hacer, como dijiste… a mí me resulta fácil provocarlo…
_ Bella… -dijo él exasperado-. No lo tomes de esa manera, solo trato de decirte que quiero que te cuides… no quiero que te vayan a hacer daño, no lo soportaría… crees que te quedaste inconciente cuando te encontré en la piscina, pero no ha sido así… has hablado de cosas que no me habías dicho… -yo me quedé fría, él hizo silencio mirándome fijamente a los ojos-. No sabía que te sentías de esa manera…
_ ¿De que hablas?...
_ Te traje a la habitación vuelta un mar de lágrimas, diciendo cosas que al principio creí incoherentes, pero que luego encajaban a la perfección… hasta que te quedaste dormida…
_ ¿Qué fue lo que dije, Edward?... –dijo con el corazón en la lengua-.
_ Ven… -dijo él tomándome de la mano y guiándome nuevamente a la cama, nos sentamos en la orilla, él con sus manos tomó la mía, mientras me hablaba-. No importa lo que hayas dicho, solo quiero que sepas, que estoy aquí y que no te voy a dejar… te amo, Bella, y quiero que pongas de tu parte para confiar en mí y en lo que siento por ti… te juro que no voy a permitir que ese animal vuelva a acercarse a ti…
_ Edward… -le dije en tono amenazante-. ¿Qué fue lo que dije?...
_ No te voy a dar el gusto de fracasar… puede que cometa errores, porque soy humano, pero nada de eso va hacer que deje de sentir lo que siento por ti… no estás sola, no estás manchada, no estás sucia… -yo lo miraba a los ojos boca abierta de la impresión que me causaban sus palabras-. Y si te hace sentir mejor, que le saque por palabritas cada una de las cosas que te hizo esa noche lo voy hacer… te lo juro…
_ Edward yo…
_ Shhh… para mí, eres la niña más tierna y pura que he conocido… tal vez no lo sepas, pero a mi no me cave la menor duda de que fui el primer hombre que estuvo contigo, seré el primero y el único… -se sonrió para él-. También soy el primero en muchas cosas…
_ Edward… ¿Qué fue lo que te dije?...
_ Te sentías como toda mujer puede sentirse cuando se siente violada… óyeme ese imbécil algún día va a pagarme todo el daño que te hizo, te lo juro…

Jacob pov.
Aquellos tediosos murmullos me despertaron, me moví en la cama y escuché como desaparecieron de inmediato, diablos, ¿Qué querían esconderme?. Los conocía a cada uno más que ellos mismos, abrí los ojos y tardé unos segundos en acomodarlos a la luz de la habitación, fue cuando los vi a los tres. Quil supuestamente leía una revista, Embry con un baso de agua miraba la televisión plasma, la cual estaba apagada, imbécil, y por último Seth quien me miraba con una cara sumamente torturada, yo con pesadez me senté en la cama y volví a mirarlos uno por uno.
_ ¿Qué se traen entre manos?... –les advertí, Embry y Quil me miraron-.
_ Viéndote que te cogiste la habitación para ti solo… -dijo Quil sonriéndose-.
_ ¿Qué?... eso no es cierto…
_ Si lo es… -dijo Embry-. Porque te aseguro que nadie quiere dormir con un hombre desnudo a su lado y más si vemos unos encajes rotos andándose por ahí…

Mierda al parecer Nessie los dejó por allí, rápidamente me puse de pies, siempre cubriéndome con la sabana, no tenía intención de que mis amigos vieran sus ropas intimas, busqué desesperadamente en el piso con los ojos, Quil, Embry y Seth explotaron a reír grandemente, al ver mi desespero, fue cuando vi como Embry sacó de debajo de él aquellos encajes rotos, sin duda que los reconocí de inmediato, eran los que le había roto a Nessie la noche anterior, fue cuando vi que los encajes que miraba con los ojos bien abiertos chocaron bruscamente con mi cara, fue cuando comprendí que Embry me los había tirado a la cara algo molesto, a Seth y Quil le pareció gracioso el asunto, pero a mí y a Embry no, ya que ambos muy serios nos quedamos mirando a los ojos. Estaba arto de no solo tener que soportar que mirara a mi chica si no también ahora que metiera sus narices en donde nadie se lo había pedido.
_ No te pases Embry… -dije dejándole claro que le estaba amenazando, rápidamente tomé mis bermudas que estaban cercas y me las puse quedándome cubierto solo por ella.
_ NO te pases tú, esa niña no se merece que la utilices de esa manera…

Quil y Seth mirándose agitaron la mano indicando que la cosa se estaba poniendo muy buena, lo miré de muy mala manera.
_ Por mí púdrete Embry, la verdad me importa muy poco lo que pienses… -aquello debía dejárselo claro-. No tengo la culpa de que Nessie me haya preferido a mí en vez de a ti…
_ No cantes victoria, Jake… -noté como una sonrisa trataba de salir de sus labios-. Averíguate a ver que le hizo Emmet a tu chica, mientras tu de baboso dormías…
No llegué a asimilar aquellas palabras cuando escuché el grito de Seth.
_ ¡Embry eres un baboso… te advertí que no abrieras la bocota!...  ¡Alis se va molestar gruesamente conmigo!...

Nessie Pov
Estaba debajo del buen chorro de agua caliente en mi ducha, dejaba caer el agua en mi cabeza, y este caía recorriendo suavemente mi cuerpo, me gustaba aquella sensación, y más aún lo que me hacía sentir, me sentía aturdida, apenas había logrado dormir dos horas en la noche entera, los ojos aún los sentía hinchados, deberé maquillarme bien para disimular lo mucho que había llorado la noche entera, aquello que me había hecho Emmet no se lo iba a perdonar. Sentí unos golpes fuertes en la puerta del baño como si alguien estaba tocando fuertemente con los puños, cerré el grifo del agua y me quedé algo asustada. Me relajé al escuchar la voz de Alice del otro lado. Aunque lo que escuché no me gustó ni un poco.
_ ¡Jake… que te pasa… -decía Alice molesta del otro lado-. No puedes irrumpir la habitación de una chica de esa manera…!.
_ ¡Cállate Alice… Renesme ábreme la puerta por favor!....

Uy su voz se escuchaba bastante molesta. ¿Qué diablos pasó ahora?... al escuchar que volvió a tocar la puerta de esa manera, con ganas de derribarla, rápidamente me apuré, tomé una toalla blanca y me cubrí el cuerpo, abrí la puerta y me quise caer hacia atrás, diablos sin disimular lo miré de abajo arriba, el chico más bueno del universo, cubierto por esas bermudas que le llagaban casi a las rodillas, sin camisa, dejando ver esa V en las caderas y dejando afuera esos delicioso pectorales, era increíble, sin duda moría porque Alice no estuviera allí para que me tirara en la cama y me hiciera suya como siempre lo hacía, dios, Nessie contrólate y fíjate en la cara que tiene.
_ ¿Qué te pasa, mi amor?... –dije con voz dulce, miré a Alice quien seguía sentada en la cama, en pijama, por primera vez súper molesta, al parecer Jacob la había asustado-.
_ ¿Por qué saliste de mi habitación anoche?... –dijo él súper molesto, yo fruncí el seño sin entender porque estaba molesto-.
_ ¿Cómo que por que me salí?... pues porque no podía quedarme a dormir contigo y con Seth, era arriesgado, podía vernos cualquiera…

Jacob parecía demasiado molesto.
Alice nos miraba sin entender, claro que todavía molesta.
_ ¿Saliste a verte con Emmet?...
Alice y yo sincronizadamente abrimos los ojos como platos.
_ ¿De que diablos estas hablando, Jake?... –le dije en un hilo de voz-.
_ Explícame tú a mí… los chicos andan hablando no se de que y no me quieren explicar, hazlo tú, antes de que yo salga a buscar al imbécil ese…
_ No, no, no… -dije súper nerviosa mientras me acercaba a él, cuidando de que la toalla no se me saliera, me coloqué frente a él demasiado cerca, mientras nos mirábamos a los ojos-. Jake… no pasó nada, te lo juro… -hablé como si se tratara de decirlo todo en apenas un segundo-. Solo nos encontramos en el pasillo y conversamos, nada más…
Noté como me perdí en la mirada de él, Jake seguía serio y muy poco convencido, necesitaba hablar a solas con él. Sin aparatarme de él ni un centímetro giré el rostro para mirar a Alice.
_ ¿Nos dejas solos un momento?...
_ Dios… claro… -dijo ella con fastidio mientras se iba poniendo de pies, estaba vestida con una pijama de pantalones cortos y franela de algodón sin mirarnos se dirigió a la puerta y salió, puse cara de preocupación al escuchar el portazo que le dio a la puerta luego de salir.
_ ¿Y bien?... –dijo Jake mirándome a los ojos-.
_ Bésame… -le solté mientras pegué mi cuerpo al de él-.
_ Nes… explícame lo que pasó con ese imbécil…

Yo inteligentemente solo quería distraerlo y acerqué mis labios demasiado a los suyos, noté como sus ojos bajaron de los míos a mis labios, bien lo estaba distrayendo, Alice me iba a agradecer el no arruinarle su fin de semana, cerré mis ojos para rozar sus labios suavemente y cuando los abrí noté que él también los había cerrado al recibir mi contacto, me estremecí un poco al sentir la mano de Jacob en mi cintura por encima de la toalla.
_ Renesme… para… tenemos que hablar… -lo dijo en un susurro que me hizo quedar bien en claro que en realidad “hablar” era lo que menos quería-. Si no me dices yo mismo lo voy a investigar…

No lo dejé decir nada más y lo besé, como esperaba, él de inmediato me correspondió el beso de una manera que me desarmó por completo. Él con la mano que tenía en mi cintura lo que hizo fue que me acercó más a su cuerpo, presionándolo con el de él. Sin duda me encantaba aquel contacto caliente. Me desarmaba por completo. Mi mundo se fue abajo al escuchar esa voz.
_ Nessie, vine a pedirte disculpas por lo de… -el muy imbécil de Emmet entró en la habitación sin ni siquiera llamar, hablando como si supiera que yo estuviera en la cama esperando su maldita disculpa. Calló de golpe al mismo tiempo que yo arrempujé a Jake para separarme de él, la tranquilidad se fue al diablo, Jake lo fulminó con la mirada y Emmet se puso púrpura de la rabia. Las cosas si se me acababan de salir de las manos.
_ ¿Qué es esto?... –dijo Emmet mirándome de abajo a arriba, estaba furioso-.
Noté como jake lentamente se puso delante de mí, interponiéndose en la mirada de Emmet, como si su intención fuera el ocultarme completamente de la vista de Emmet, yo no pude verle más la cara de Emmet. Jake me daba la espalda a mí y el frente a él. Mi pecho chocaba con la espalda de Jake, me seguía sosteniendo la toalla, ahora más fuerte, admito que temblaba de los nervios.
_ ¿Qué Diablos quieres buscando a Nessie?... ¿Por qué mierda entras de esa manera a esta habitación?... –el tono amenazante que utilizó Jake me asustó, estaba tenso, se le notaba en la postura del cuerpo-.
_ A ti que más te da… vine a hablar con ella, no es asunto tuyo… -dijo Emmet en un tono que también logró asustarme-. Con lo que no esperaba era encontrarme contigo acá…
_ Bien… pues busca tu puesto y lárgate de aquí ahora… -dijo Jake, yo me empiné un poco para mirar por encima del hombro de Jake a Emmet, error me topé con aquellos ojos demasiados tristes, mirándome de manera torturada, sentí una opresión increíble en el pecho al verle la cara y al comprender que en verdad era incapaz de guardarle ningún tipo de rencor, nos miramos fijamente a los ojos, ninguno de los dos pudimos apartar la mirada del otro, fue Jake quien con un movimiento de su hombro me bloqueó nuevamente la mirada.
_ Vine a hablar con Nessie… y no me voy hasta que lo haga… -dijo Emmet de manera definitiva-.
_ No tenemos nada de que hablar, Emmet, así que puedes irte… -le dije sin poder mirarle a la cara-.
_ Vete a poner ropa… -escuche que Jake me dijo eso entre dientes-.
_ ¿Qué?... –dije, él giró su cara para mirarme un poco-.
_ Entra al baño y ponte ropa… ya lo escuchaste… él quiere hablar contigo… a mí también me interesa saber que es lo que quiere decirte…

_______________________________________________________________________Quiero que me hagan saber que les pareció este capitulo… anímense a escribirme, por favor.
Les prometo que el próximo capitulo estará bueno… terminaré de escribirlo esta noche para subirlo mañana temprano… pueden estar tranquila, seguiré publicando en el blog, diario, igual que FF, hasta que se arregle el problemita…

ariadnag, aquí de vuelta... sabia que la odiarian mas, entiendo tu interés de que sea Edward el que sea el que lo diga, ya que es logico imaginarse que Tanya le agregaría un poquito mas al problema, jiiji... queda pendiente en el proximo capitulo este problemita, nos leeremos mañana temprano, trabajaré esta noche con ese capitulo... mis ideas fluyen increiblemente...

Las quiero Besos!...

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