domingo, 20 de marzo de 2011

Capitulo 20. Fin de Semana en Florida

CAPITULO XIX.
FIN DE SEMANA EN FLORIDA.

Edward terminó estacionando su volvo, frente a una casa inmensa que quedaba muy cerca de la playa, las casas allí quedaban apartadas una de otras, por Kilómetros, la casa por fuera era inmensa y hermosa, de tres plantas y con un jardín inmenso, detrás se escuchaba las olas del mar. Bella estaba sorprendida, ante lo hermoso que era el lugar, ellos entraron a la casa, Nessie sonriéndose observó aquello, una vez dentro del interior de la casa, Nessie se sonrió al reconocer a las dos señoras y al señor que cuidaban siempre de la casa, eran ellos los que Carlisle había dejado ante el cuidado de la casa de veraneo, Nessie corriendo se acercó a ellos saludándolos con un beso y un abrazo, igual Edward se acercó a ellos y también los saludó con el mismo afecto que Nessie, una señora la mayor de los tres le salieron lagrimas de la emoción.
_ Desde que la señora Esme me llamó para decir que venían de camino, me emocioné mucho, les preparamos 4 habitaciones como me indicaron sus padres, las de ustedes dos y dos para los huéspedes, también le preparamos comida…
_ Doña Carmen… -intervino Edward tomándola de la mano-. Gracias por las atenciones, pero ustedes tres pueden irse a sus casas y descansar por este fin de semana…
_ ¿Y si necesitan algo?... –dijo la doña mayor alarmada-.
_ Nos las arreglaremos… -dijo Nessie sonriendo-. Edward tiene razón, vayan a pasarla con sus familias…
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En el segundo piso se encontraban las habitaciones de Edward y Nessie, Edward llevó a Bella a la de él. Bella al entrar a la habitación, la cual era inmensa, en el centro tenía una cama inmensa tendida de blanco, su armario, tocador y unos sofás de interiores. (Ver foto en mi blogs, abajo). La habitación tenía un balcón que daba a la playa, Edward entró dejando a un lado la maleta de Bella, quien se dejó caer sentada en la cama, él le miró.

_ Estoy segura que en esta habitación voy a descansar… -dijo ella sonriéndose y mirándolo-. Todo acá parece demasiado acogedor…
_ Carlisle lo hizo a propósito, solo la usa para vacacionar… quiere sentirse descansado, cuando viene… anda, recuéstate un rato… -dijo él y acercándose a ella, le ayudó a soltarle las zapatillas, luego les subió las piernas y le acomodó la almohada debajo de la cabeza, ella no despegaba su mirada de él, él encendió el aire-.
_ Edward… ¿Te has dado cuenta lo caballeroso y atento que eres?...
Él frunció el seño.
_ Me gusta… -dijo ella regalándole una sonrisa-. Me haces sentir importante para ti…
Él sonriéndose le miró a los ojos.
_ ERES importante para mí… -acercó su cabeza a ella y luego le dio un suave beso en los labios, solo un rose y ambos cerraron los ojos-. Anda descansa un poco… -dijo en un susurro-. Se que quieres ir a ver a tus padres…

Él se alejó de ella, fue cuando sintió que ella lo tomó del brazo deteniéndolo.
_ ¿Piensas irte?... –dijo ella asombrada, él puso cara de no entender-.
_ Para que descanses…
_ Quédate, por favor… y solo déjame dormir una hora…
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En el tercer piso, Nessie sentada en unos de los cheslones, miraba la piscina que ocupaba el tercer piso completo, se espantó al escuchar esa voz detrás de ella. (ver la foto en el blogs).
_ ¿Gratos recuerdos?...
Ella solo bufó con cara de fastidio al ver a Jacob. Él estaba muy serio.
_ No. La verdad se pueden contar las veces que he venido acá… recuerda que pasé casi toda mi niñez en un internado…
Él se sentó a su lado.
_ ¿Y ahora… podemos hablarlo?... te juro que mata esa frialdad con la que me estas tratando… -dijo él muy serio-.
Ella lo miró, se topó con que él le miraba fijamente los ojos, ella iba a evadir la mirada pero el se la retuvo al ponerle la mano en la barbilla.
_ Perdóname, te juro que mi intención no era lastimarte… Renesme… yo te quiero, pero quiero que tu me quieras igual…
Ella le habló con algo de ironía.
_ ¿No me lo dejaste claro anoche?... puedes estar tranquilo…
_ Lo hago por ti, chiquita…
_ Pues muchas gracias…
_ Que no tengamos relaciones no significa que no podamos divertirnos como pareja… recuerda que te prometí complacerte en lo que quieras…
Ella le miró dudosa, él sonrió.
_ Solo pídeme lo que quieras…
_ ¿A si?... –dijo ella sonriéndose-.
_ Si.
_ Pues… ¿Qué harás si te pido que te desnudes y que te tires a la piscina?... –ella se rió con malicia, al verlo mirar con duda el agua-. ¿Lo harías solo porque te lo pida?... el agua debe estar helada…
_ Bien… juntos podemos calentarla… -dijo mientras se puso de pies, con algo de decisión-.

Ella con la boca semi abierta, lo vio quitarse los zapatos, quitarse luego el polochet y luego al ver que puso sus manos en la correa para soltársela, ella se puso de pies.
_ ¿En serio vas a hacerlo?... 
_ ¿Lo pediste, no?... –ella lo vio quitarse los jeans cortos y quedarse en pleno bóxer, unos boxer cortos y adheridos a su escultural cuerpo, ella trató de no mirarle demasiado, el lentamente se acercó a la piscina dando un salto y tirándose luego de dar una vuelta en el aire, y se zambulló completito, ella sonriéndose se tapó la boca con una de las manos, mientras lentamente se acercó a la piscina, vio a Jacob sacar la cabeza, y pasarme varias veces la mano por la cara quitándose el agua de la cara, ella respiró hondo mientras se acuclilló en la orilla, Jacob nadó hasta ella, ambos se miraron.
_ ¿Está helada, verdad?...
_ Como de la nevera… -dijo Jacob abrazándose el mismo-. Pero si gustas puedes probarlo por ti misma…
_ No gracias… me resfrío muy fácilmente…
_ Solo tienes que entrar la mano, tonta…
Renesme entró la mano al agua, estaba helada, no mentía, pero cuando iba a retirar la mano, Jacob aprovechó para tomársela y darle un jaló hacia él, ella se fue derechito al agua, con todo y ropa, zapatillas y todo, Jacob se reía a carcajadas, al ella sacar la cabeza, estaba furiosa y se echaba el cabello para atrás.
_ ¡Eres un imbécil!... ¡me voy a enfermar!...
_ Sabía que no ibas a entrar solita ven…
Él abrió los brazos para abrasarla, y lo que recibió fueron puros manotazos de ella, prácticamente berrinches, ella en uno de esos golpes le dio en la cara, y Jacob se llevó la mano a donde recibió el golpe. Ella se preocupó y bajo la retaguardia.
_ Perdóname… -dijo preocupada-. ¿Te di muy duro?... es que te pasaste…
Jacob miraba para el agua, sin quitarse la mano de la cara, ella se acercó.
_ Lo siento… es que…
Él la interrumpió acercándose a ella y robándole un beso de esos que desarman por completo, ella le besó también, él fue arrempujándola hasta recostarla de una de las paredes de la piscina, una vez la tenía acorralada entre la pared y su cuerpo, se acercó lo más que pudo hacia ella, dispuesto a enloquecerla, ambos se besaban rebosados de demasiado deseo. Jacob con su lengua recorría de manera desesperada la boca y la lengua de ella, ella con la respiración explotada  rodeó el cuello de él, mientras enredaba sus dedos en los cabellos de él, él le rodeó la cintura de ella, aunque sus manos no estaban del todo tranquilas, él le acariciaba la cintura lujuriosamente. Ella cerró los ojos totalmente excitada al sentir los labios de Jacob en su oreja, dejó salir un jadeo, y para debilidad de Jacob, esto lo excitó demasiado, ella le provocaba que su respiración saliera de una manera acelerada, él le besaba el cuello, la oreja, ella desarmada por completo, dejó que él hiciera lo suyo con su cuerpo, fue dejando de apretar los cabellos de él, al sentir la fuerza írsele por completo, no podía creer que Jake, por debajo del agua, le estaba subiendo la mini falda, ella apenas pudo conseguir que la voz le saliera.
_ Jake… para… Edward puede venir… para…
Jacob al parecer no la escuchaba, ya que el oír su voz entrecortada y rebosante de deseo lo que hizo fue apretarla más a él, ella abrió un poco los labios al sentir que Jake se estaba pasando de la raya, el miembro duro de Jake, le presionaba el bajo vientre, él llevó su mano a una de las piernas de ella y delicadamente se la separó un poco de la otra, abriendo un espacio entre ambas piernas de ella, el espacio perfecto para el colocar su miembro justo en medio, lo presionó fuertemente sobre el de ella, de tal manera que ella cerró los ojos dejando salir un jadeo de entre sus labios, sin duda al él hacer aquél contacto sobre esa tela suave que ella llevaba fue sintiendo como su sexo iba endureciendo más aún, al sentir aquel contacto, él sin importarle absolutamente nada ni nadie, instintivamente fue reaccionando a aquél contacto, presionando y alejando su entrepierna de la de ella, con un movimiento de van y ven, al que ella reaccionó de una manera desquiciada, fue ella la que con su mano le obligó a él a que le besara en los labios, ahora Jacob la beso con desespero.
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En la habitación. Bella abrió los ojos, la habitación estaba fresquesita, ella tiró la mano a su lado para encontrar solo la cama bacía, se sentó de golpe en la cama.
_ ¿Edward… Edward?...
Solo estaba ella sola, arropada hasta la cintura, algo aturdida se quitó la sabana y se puso de pies, entró al baño, se cepilló los dientes, se bañó y se cambió de ropa, se puso un vestidito, cómodo, sencillo y salió de la habitación, bajó las escaleras y una vez en la sala, escuchó las voces de los chicos provenir de un salón, ella entró. Edward, Renesme (quien tenía el pelo en rizos), Y Jacob, estaban sentados en una mesa redonda dentro de la cocina, había una señora en el calentador, ellos comía y relajaban, todos callaron al ver a Bella parada en la puerta, Edward sonrió con solo verla.
_ Despertaste… ¿Cómo te sientes?... –dijo él mientras le regalaba su mejor sonrisa, reflejaba ternura y admiración en ella-.
_ Ya estoy bien… -dijo ella alzándose de hombros-.
_ Pues ven… -dijo él parándose y abriéndole la silla de su lado-. Siéntate a comer algo…
Ella lo hizo, al sentarse enseguida la señora puso un plato con alimentos frente a ella, ella tomó un cubierto. Nessie sonriéndose le miraba. Isabella miró de reojo a Edward.
_ Te pedí que no me dejaras sola… -le dijo-.
Él la miró de golpe.
_ No. Si acabo de bajar… te juro que velé todo tus sueños…
_ ¿Cuánto tiempo llevé durmiendo?...
_ Cuatro horas… -dijo Jacob-. 
_ ¡¿Qué?!... –dijo ella asombrada-. Por dios que desperdicio de tiempo…
_ Yo me voy a bañar… -dijo Renesme poniéndose de pies-. Esta noche tenemos que salir de acá…
Ella se fue. A Jacob le sonó el celular, él tomó la llamada.
Edward y Bella quienes comían le miraban.
_ Hola, papá… ¿Qué hay de nuevo?...
Jacob hizo un silencio mientras escuchaba con cara de estar escuchado un tremendo reproche.
_ Papá… si… claro… estamos de camino para allá…
Edward y Bella se miraron de reojo. Vieron a Jacob tratar de hablar pero al parecer su padre del otro lado no se lo permitía.
_ Si… lo que… pero… ¡maldición, papá… ¿al menos me permites hablarte?!...
Bella abrió la boca sorprendida, Edward indignado solo movió la cabeza negativamente.
_ Bueno… ya que no me lo permites… hablamos luego… -y fuertemente cerró el aparato, para luego ponerlo en la mesa, sus ojos se fijaron en Bella.
_ Debemos ir a casa de tío Charlie… papá está histérico…
_ Le faltaste el respeto… eres un grosero Jacob…
_ No te imaginas lo pesado que estaba… yo iré a cambiarme… -y fastidiado se puso de pies-.
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Llegaban a la casa de Isabella. Una casa grande de dos planta, ella apenas se desmontaba del auto cuando vio a su mamá salir de la casa corriendo, ella sonriéndose vio a su mamá aventársele encima con un abrazo, efusiva como siempre, ambas se abrazaron por unos treinta segundos, las lagrimas de Reneé comenzaron a salírseles.
_ Mi niña… que bueno que regresaste, no te imaginas la falta que me haces…
Se separaron.
_ ¿Por qué no llamaste para decirme que regresabas?... Billy nos pegó tremendo susto a tu padre y a mí… al decirnos que habías salido desde ayer…

Bella sonriéndose se giró un poco para ver que Renesme, Jacob y Edward estaban detrás de ellas.
_ Mira, mamá… ella es Nessie… -ellas se saludaron, luego Reneé miró a Jacob y algo sorprendida lo abrazó-. Por dios, Jacob… que grande estás… ¿Cuándo creciste tanto?... –Jacob le dio un abrazo mientras se sonreía, luego reneé miró a Edward-. Él es Edward… -Reneé lo saludó con un abrazo también-. Hermano de Renesme… y mi novio…
Edward sacando aquella hermosa sonrisa miró a Bella, quien también sonrió, mientras lo miraba… Reneé abrió los ojos lo más que pudo, Renesme y Jacob se echaron a reír.
_ No-lo-puedo-creer… -dijo Reneé tomando de la mano a Bella-. Vamos adentro tenemos mucho de que hablar… vengan mis niños.
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Ya era tarde de la noche. Todos sentados en la sala hablaban, mientras que Bella y su madre se encontraban en la segunda planta en la habitación de Bella hablando, Reneé la ponía al tanto de todo.
_ ¿Y papá?... –dijo Bella de momento, Reneé puso cara de no saber que contestarle-.
_ Él sabe que estás acá, me imagino que vendrá a verte…
_ Bien…
_ Isabella… -sonrió entusiasmada-. ¿Entonces tienes novio?... que bueno… el chico me parece súper educado y muy atento… bastante maduro…
Bella sonrió.
_ No lo conoces, mamá… -dijo pensativa-. La verdad Edward es… ¿Cómo te explico?... Edward es… increíblemente no tengo palabra para describirlo…
_ Me alegro que hayas superado lo de Jared… -Bella cambió la actitud automáticamente le mentaron ese nombre, su rostro se tensó de inmediato, Renée pareció no darse cuenta, porque continuó el comentario-. No te imaginas las veces que vino a buscarte luego que te marchaste… con decirte que me sigue insistiendo en que le de tu nuevo número de teléfono, he sabido que se lleva muy bien con tu padre… todas las semanas llama para saber de ti, y si has llamado, qué como estás y que cuando regresas, siempre las mismas preguntas, se alegrará tanto cuando se entere que estas de vuelta… no sabes cuanta falta nos haces a todos, mi niña… -dijo abrazándola-.
_ Mamá… no pienso quedarme… y tampoco quiero que Jared sepa que he venido este fin de semana… no quiero verlo…
Reneé se puso seria y se separó para mirarla.
_ Por lo que dijo Billy, pensé que te ibas a quedar…
_ Tal vez ya no me quiere en su casa… -dijo Bella dejando salir una sonrisa divertida-.
_ Amor… sabes lo que te dije antes de irte, no estaba de acuerdo a que te fueras a casa de martha, la verdad Billy es muy alcaico…
_ Trataré de sobrellevarlo…
_ ¿Por qué no quieres regresar?... ¿Por el chico?... –dijo sin entender-.
_ No tenía pensado quedarme, al contrario, vine a acompañar a Nessie, ellos tienen una casa hermosa a la orilla del mar… pasaremos el fin de semana allí… solo quise pasar a saludarlos…
_ Hay mamá, tio Billy es más terrible de lo que imaginé… -dijo Bella molesta-. La verdad… no estoy acostumbrada a tratar con gente así de asfixiante, si supieras lo que me estresa su actitud…
Abajo.
Nessie y Jacob estaban tomados de la mano, sentados en el sofá tomándose una limonada. Mientras que Edward sentado en el sofá del frente estaba súper pensativo, mientras veía a su hermana y a Jacob hablar en susurros, con las caras muy cercas y entre risitas. Todos escucharon la puerta de la casa cerrarse, ellos miraban, Charlie entró y al verlos puso cara de rareza, su rostro se relajó de inmediato al reconocer a Jacob, quien inmediatamente se puso de pies para acercarse.
_ ¡Jacob!... –dijo demasiado sorprendido, una vez cerca le dio un medio abrazo, luego se apartó para ponerle la mano en uno de los brazos-. ¡Por dios, ¿no te ha dicho Billy que no se pueden consumir esteroides?!...
_ Jajaja… -se carcajeó Jacob-. Por favor, tío solo se trata de ejercicios…
_ Ah…  -miró disimuladamente al sofá, Edward se puso de pies-.
_ Mira… déjame presentarte a mi novia, ella es Nessie…
Renesme sonriéndose se puso de pies, Charlie aguantando una sonrisa pícara le miró de abajo a arriba y luego miró a su sobrino para moverle la cabeza positivamente.
_ Bien… muy sorprendido… - dijo Charlie y se acercó rápidamente a Renesme para darle la mano, Renesme se puso colorada-. Me alegra que los “ejercicios” valgan la pena…
Jacob sonriéndose movió la cabeza negativamente.
_ Él es Edward… es hermano de Nessie, así que compórtate…
Edward le dio la mano, y Charlie le correspondió el saludo con una sonrisa.
_ Pues Bienvenidos… -luego pensó en voz alta-… ¿Y mi niña?... supe que estaría aquí y he venido de inmediato…
_ ¡Papá!... –todos giraron a la escalera, Charlie sonrió al verla bajar rápidamente las escaleras se juntaron abajo para darse un abrazo de unos 40 segundos, Charlie la abrazó tan tiernamente, Reneé muy seria los miraba desde arriba, ellos se separaron para mirarse, él la alejó para mirarla de abajo a arriba-.
_ Dios… has crecido demasiado…
Ella puso cara de absurdo.
_ Solo un par de meses, nada más…

Charlie la tomó de la mano para guiarla al sofá, pero no sin antes darle una mirada de 5 segundos a Renée que estaba arriba en el umbral de las escaleras, Todos se sentaron en el sofá, Bella se sentó al lado de su padre quien no le soltaba la mano, era ya muy tarde de la noche, cuando reaccionaron.
_ ¿A dónde vas?... –dijo Charlie a Bella cuando ella habló de marcharse, ella sonriéndose se alzó de hombros-.
_ Voy a quedarme a dormir en casa de Edward y Nessie…
_ ¿Por qué?...
_ Estamos de fin de semana… solo vine a divertirme… Renesme y Edward tienen una casa en la playa…
_ Humm… -dijo Charlie pensativo-. ¿Y vas a llevarte tu auto?...
Edward frunció el seño.
_ Si… -dijo Bella poniéndose de pies-. Creo que deberíamos marcharnos…

 En el volvo. Edward conducía rápidamente, Bella a su lado y Nessie y Jake detrás.
_ ¿Entonces tienes carro, eh?... –dijo Edward sonriendo mientras le tiró un vistazo a Bella, ella lo miró-.
_ Si.
_ ¿Qué marca… algo importante?...
_ Si. Tiene cuatro ruedas y me transporta… -dijo ella desinteresada, Edward y Jacob se echaron a reír-. Ven los voy a llevar a un sitio donde frecuentaba mucho con mis amigos…
Ellos caminaban en una gran plaza de algunos 7 pisos. Edward y Bella iban unos metros mas adelante tomados de la mano, mientras que Jacob y Renesme detrás, Jacob con unos de sus brazos le rodeaba la cintura Renesme.
_ ¿Entonces quien te entiende?... –dijo Renesme algo pensativa-. De ser por ti… las cosas se hubieran ido fuertemente de las manos esta tarde en la piscina…
Jacob la miró de reojo.
_ Ya te dije que no me tientes, mi autocontrol no es muy bueno…
Ella puso interés.
_ ¿A si?...
_ Me sorprendió el tuyo… -dijo él sonriéndose-.
_ Claro… solo a ti se te ocurre querer hacerlo en plena piscina, con mi hermano en el piso de abajo… ¿no quieres tu vida?… porque yo si aprecio la mía, ¿sabes?...
Jacob se echó a reír.
_ Al menos me quedó claro que te gusto como mujer… -ella se sonrió-. Si quieres podemos aprovechar otra ocasión… -él le interrumpió-.
_ No habrá próxima ocasión… recuerda que esa es la única excepción… -ella le tiró una mala mirada-.
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Delante. Edward tomo la mano de Bella que llevaba entrelazada a la de él, y la subió para darle un beso.
_ ¿Entonces… que me hayas presentado como tu novio a tu mamá, le da algún tipo de formalidad a nuestra relación?...
Ella le miró, para toparse con aquella sonrisa divertida de él. No pudo evitar devolverle la sonrisa.
_ No seas pesado…
_ Aunque no me presentaste formalmente con tu padre...
_ Llévame al paso por favor… -él sonriéndose se detuvo para frenarle a ella el caminar y darle un besito en los labios, bien suave y dulce, ambos cerraron los ojos, y volvieron a mirarse-.
_ Te quiero… -dijo Edward, ya serio y mirándola a los ojos, ella frunció el seño, y luego le dio un jalón para continuar caminando a su lado, ella tenía la vista clavada en el suelo, él de reojo la miraba-.
_ Podría decir que también… significas mucho para mí… -dijo ella apenas muy bajito-.
_ Es bueno saberlo… -dijo él sonriéndose-.
_ Mira… es acá…

Ellos se pararon frente a una gran puerta roja, detrás Jacob y Renesme se juntaron con ellos, y entraron.
_ ¡Wao!... –dijo Renesme al ver el lugar-.
Era un sitio de los mas acogedor, habían mesas de villar, chicos de la edades de ellos jugando, un bar, y muebles donde las personas se sentaban a charlar y a tomar, había un chico dirigiendo la música, y una música lo bastante bajito para permitirle a las personas conversar, Edward con el seño fruncido inspeccionaba el lugar, Bella sonriéndose los dirigió a una mesa.
_ ¿Venias acá?... –dijo Renesme a Bella, el lugar parecía algo fuera de lo común, Bella vio detenidamente a los chicos que jugaban villar, mientras soltó una sonrisa-.
_ Si…
Enseguida apareció un mesero, ellos pidieron que tomar, como los muebles eran en forma de semicírculos, Jacob aprovechó para sentarse bien cerquita de Renesme, Edward en ningún momento soltó la mano de Bella. 
Pasaban el momento de lo más tranquilo, hablando entre los cuatros y tomaban (salvo Bella). Hasta que escucharon la voz de unos chicos alterarse, de los que jugaban villar, era evidente que por la balsa de groserías que salían por su boca, había perdido una mano, los cuatros miraron al mismo tiempo, Bella sonrió al reconocer aquél chico, él pareció verla en ese momento y al verla dejó caer al piso el palo de villar, ella sonriéndose se deshizo de la mano de Edward para ponerse de pies, él rápidamente se acercó a ella para darle un abrazo de oso, hasta una vuelta le dio en el aire, mientras hablaba emocionado.
_ ¡Isabella, diablos ¿Cuándo regresaste?!...
Ella le miró. Él tomándole de la mano le dio una vuelta para mirarla por todas las partes, Edward bastante serio los miraba.
_ La verdad que el viajecito a Los Ángeles te ha sentado bien, ¿eh?...
_ Gracias, ya veo que tú no cambias, mira… -Bella se giró para presentar a los demás-. No se si recuerdas a mi primo Jake, ya estuvo un tiempo por aquí, llegamos a salir con él… -el chico miró a Jacob y se acercó saludándolo con la mano y se sonrió, Jake hizo lo mismo-. Claro que si lo recuerdo… ¿Cómo estás hermano?...
_ Bien… -dijo Jake, Bella siguió presentando, pero el chico miró a Renesme poniendo cara de sufrimiento al ver su mano entrelazada a la de Jake, le dio la mano con un saludo-. Ella es Nessie, la novia de Jake… -dijo ella recalcando aquello-. Y él… -él se giró a Edward quien serio le correspondió el saludo de la mano-. Es Edward… mi novio…

El chico no disimuló la sorpresa al quedarse en shock con la mano de Edward agarrada, con un movimiento de saludo de arriba hacia abajo, le miraba bastante dudoso, Edward fue el primero en retirar la mano, Bella se sonreía.
_ Él es Paul… uno de mis mejores amigos… somos como hermanos… -dijo ella mirando a Edward, ya que le notaba la frialdad con que miraba al chico-. Nos conocemos desde que éramos niños… ¿te sientas un rato con nosotros?...
_ Humm… -dijo él quitando la vista de Edward y mirando a Bella, mientras se cruzaba de brazos-. 
_ ¿Viniste a quedarte?...
_ No… me voy el domingo… solo vine por el fin de semana… ¿Y Rachel?...
_ Terminamos hace dos semanas… pero ya volverá a mí… -dijo entusiasmado, Bella sonrió-.
_ Ustedes dan asco…
_ Ya veo que… te ha ido bien… -dijo mirándola a los ojos-.
_ Si… ¿vas a sentarte o no?...
_ Dame unos segundos… debo terminar esa partida, recuerda que no se perder… -se giró a los demás-. Hey, encantados en conocerlos, chicos… nos vemos horita… mi reina… -dijo mirando a Bella-. Estás preciosísima, hasta veo en tu mirada algo diferente… -se sonrió-. Debe tratarse del amor, ¿eh?... ya había olvidado esos ojitos cuando estás…
Ella lo interrumpió de golpe.
_ ¿No dijiste que te ibas a jugar no se qué?...

Él echándose a reír, rápidamente le dio un beso en la mejilla y se fue, Bella se sentó al lado de Edward nuevamente quien la miraba fijamente, ella notó como Jake le hablaba en el oído a Renesme y esta se echó a reír-.
Debían ser la dos de la madrugada, cuando Jacob miró de reojo a Renesme.
_ ¿Vas a dormir conmigo esta noche?... –dijo ella susurrándole al oído-.
_ Para el cóctel… es suficiente… -dijo él molestándose y quitándole la copa de la mano-.
_ Solo sabe a frutitas, pierde cuidado… -y se echó a reír-. Prometiste que me ibas a complacer en lo que quisiera…
_ Salvo una excepción…
_ La conozco, pero no se trata de eso…

Él la miró sonriéndose, al ver como la mirada de ella iba de sus ojos a los labios de él.
_ Ya veo… -dijo él y poniéndole la mano en la nuca la acercó hasta sus labios para besárselos-.
Edward los miró de golpe hasta que sintió que Bella le puso la mano en la barbilla para girarle el rostro hacia ella.
_ Constantemente, lo hacen cuando no los ves, y no sufres, así que mejor no mires…
Él le miró y luego se sonrió.
_ Es difícil no querer partirle la cara al imbécil que besa de esa manera a tu hermana…
_ Tú me besas así… y nadie dice nada… todo lo contrario… últimamente me gustan  más de la cuenta tus labios…
_ ¿A si?...
_ Eres el chico mas dulce que he conocido, Edward… tus labios son mi debilidad…
_ ¿Cómo?... pues no deberías hacerme saber cuales son mis armas… podrías utilizarlas luego en tu contra… -ambos hablaban bajito y mirándose de frente, Bella tenía una copa en la mano-.
_ La verdad es que no importa que las uses… mi autocontrol es mejor que el tuyo…

Y ambos sonriéndose se acercaron para darse un beso en los labios, solo de tocada, pero Edward al separarse de ella solo un cm. Volvió a hablarle.
_ Tú no te puedes imaginar lo que me gustas… te quiero demasiado…
Ella sonriéndose volvió a acercar sus labios a los de él y le dio un beso… luego otro.
_ Bella…

Todos escucharon la voz de un chico, ella sin darse cuenta se separó tan rápido de Edward que la copa votó un poco del cóctel sobre su vestido, Edward también se sorprendió. Ella puso la copa sobre la mesa, para sacudirse un poco el vestido, todo sin mirar a la persona que le había llamado. Al cabo de unos segundos volvió a sentarse al lado de Edward. Y levantó la mirada para ver al chico, quien bastante serio le miraba.

_ Hola… -dijo ella algo tímida, Edward entrelazó su mano a la de ella, el chico miró las manos de ellos fijamente, ella se la apretó fuertemente a Edward-.
_ ¿Cuándo regresaste?... –dijo algo tajante-.
_ Hoy… mira, imagino que debes acordarte de él, es Jake mi primo, ella Renesme y él Edward…
Él los miró a uno por uno saludando y luego la miró a ella.
_ Él es Jared… -ella lo presentó-.

Nessie sonrió, al ver lo tensa que lucía Bella, quien trataba de limpiarse con las manos la mancha del vestido, mientras murmuraba un “diablos”. Edward la miraba de reojo, Bella le habló al chico, sin apartar la mirada de la mancha.
_ Pensé que odiabas este lugar…
_ No piensas mal… -dijo Jared bastante serio-. Solo vine por algo en específico… supe que estabas acá y vine a comprobarlo con mis propios ojos…

Jacob trató de disimular la sonrisa, al ver a Bella, mirar primero a Edward y luego a Jared.
_ Humm… -dijo ella, ahora fijando su mirada en él, este se cruzó de brazos-.
_ ¿Cuándo viniste?... ¿Y cuando te vas?...
_ Solo vine por el fin de semana… ¿Cómo has estado?...
_ Mal… -dijo él fijando una mirada de odio para Edward, volvió a mirar a Bella-. ¿Estos días vas a estar en casa de tu madre o en la de tu padre?...

Ella dudó en contestar esa pregunta.
_ …Voy a estar en casa de Edward y Nessie… -Jared alzó las cejas algo sorprendido-.
_ ¿Y acá… vas a durar mucho?...
_ Casi nos vamos…

Nessie, Jacob y Edward los miraban sin entender la rigidez con que se escuchaban las preguntas y las respuestas.
_ ¡Ey Jared!... –gritó Paúl desde la mesa de villar, haciéndole ver el palo-. ¡Aprovecha y ven… tenemos una pendiente!... –todos giraron a ver a Paúl quien con una gran sonrisa miraba a Bella-. ¡Ya tendrás tiempo de hablar con ella!...

Al Edward escuchar eso lentamente se puso derecho en su silla, Isabella miró a Jared, quien miró a Paúl y luego a ella, alzándose de hombros.
_ Me haces saber cuando te vayas… -y se fue de allí, Bella miró primero a Jacob quien parecía no contenerse la risa, luego a Renesme quien le miraba con preocupación y luego a Edward quien le miraba a los ojos, ella notó como en unos 30 segundos Edward relajó el rostro y dejó salir una media sonrisa-.
_ Pensé que me habías dicho que no te gustaban los hombres posesivos y controladores…

Ella no se sonrió, solo miró para abajo, trataba de contener lo que estaba sintiendo desde el mismo momento en que escuchó esa voz, él poniéndole la mano en la barbilla hizo que levantara el rostro y le mirara.
_ Al parecer ese tipo tiene mucho interés en hablar contigo… ¿Quién es?...
_ Jared… -dijo ella demasiado seria, Nessie sonrió, Edward se fue poniendo serio-.
_ El nombre ya lo escuché… -Edward giró el rostro para toparse con la mirada de Jared, quien recostado de la mesa de villar los miraba desde lejos, él ya muy serio volvió a mirar a Bella-. Te pusiste nerviosa cuando le escuchaste…
Ella separó su mano de la de él.
_ Nessie voy al baño, a ver si me arreglo esto… -señaló la mancha-. ¿Me acompañas?...
_ Claro… -dijo Renesme poniéndose de pies de inmediato, Isabella apartando su mirada de la Edward se paró y se fue, Renesme la siguió-.

Jacob miró a Edward. Edward lo miró también.
_ No la presiones… -dijo Jacob poniéndose serio-. La verdad ya es un gran avance, el hacerla admitir lo que siente por ti… déjala respirar y vamos a jugarnos una mano de villar… claro si es que sabes jugar…

En el baño, era inmenso con una línea de más de 7 lavamanos y un espejo en toda la pared. Renesme vio a Bella ir directo al servilletero de la pared y tomar una se la pasaba por el vestido, parecía algo molesta. Era como si quisiera arrancar a base de fuerza dicha mancha.
_ Esto va a la basura… -se dijo para ella, al no ver alternativa-.
_ Bella… ¿Quién es ese chico?... –dijo Renesme mirándola a través del espejo-. No viste lo nerviosa que te pusiste… es que todavía lo estas…
Bella respiró hondo.
_ No es nadie importante…
_ Pues no parece…
_ Pues si… no lo es… -dijo Isabella tirando la servilleta al zafacón-. Acabo de comprobarlo… -dijo mirando a Renesme, quien puso cara de no comprender, Bella sonrió un poco-. No entiendes… Jared en un tiempo significó mucho para mí… pero ya no… en realidad quien me interesa ahora es tu hermano…
Renesme se sonrió.
_ Más de lo que pudo haberme interesado Jared en un pasado… -dijo ella esto último para si misma-.
_ Wao… me alegra que seas mi cuñada… -dijo Renesme acercándose a ella demasiado emocionada y dándole un abrazo de solo un segundo-.
_ Bien… ¿y Edward pareció molestarse, verdad?...
_ Si… -dijo Nessie sonriéndose-. Pero la verdad lo está haciendo bastante bien… de verdad, aún no conoces lo posesivo y celoso que es… te quiere… y trata de cambiar por ti… porque no quiere alejarte de él…
Bella sonrió pensativa.
_ Yo también he cambiado muchas cosas por él…
_ Parece que si… era obvio como el primer chico que nos presentaste como tu mejor amigo, le sorprendido el que dijeras que Edward era tu novio… creo que ni te creyó…
_ Paúl es un charlatán de esos grandes… -ambas sonrieron-. Vamos…

Una vez fuera del baño, ambas iba caminando por un pasillo al ver  a Jared venir de frente las dos al mismo tiempo se pararon de golpe, Jared se paró justo frente a Bella, Nessie la miró con duda.
_ ¿Será que tu noviecito nuevo no le importará si hablamos un momento?...
Nessie miró al chico de muy mala manera.
_ ¿Qué quieres, Jared?... –Dijo Bella-.
_ Hablar contigo… será solo unos segundos, pienso que me debes algunas explicaciones…
Bella miró con duda a Nessie, ambas se miraban fijamente a los ojos.
_ Nessie… ¿me permites?...
_ Claro… -dijo Nessie algo dudosa, cuando iba a caminar se paró al escuchar a Bella decirle: “por favor… trata de que Edward…” se calló, Renesme solo la miró a los ojos y entendió, Renesme movió la cabeza positivamente.
_ No te tardes…

Una vez solos Jared acorraló a Bella de tal manera que ella se vio acorralada con la pared y él. Él la miraba de muy mala manera.
_ ¿Y?... primero te vas sin informármelo, segundo cambias tu número y ahora regresas de novia con ese imbécil…
_ ¿Qué te pasa, Jared?, la verdad es que estás desubicado… no tienes derecho a hablarme como si tuvieras alguna autoridad sobre mí… porque NO la tienes…
_ Me prometiste que íbamos a volver a intentarlo, me dijiste que me habías perdonado, me juraste que no ibas a seguir comportándote de esa manera tan tuya de relacionarte con los chicos…
_ ¡Basta!... –dijo ella molestándose-. Te dije que tal ves podíamos intentarlo, pero me di cuenta de que no podía volver a confiar en ti…
_ He cambiado… -dijo él esta vez casi suplicándole-. No sabes lo difícil que ha sido para mi estos meses sin saber de ti… te quiero, Bella… no te vayas, quédate y dame la oportunidad de… -ella lo interrumpió mientras le miraba a los ojos-.
_ No. La verdad ya no regresaré de Los Ángeles, ya no puedo hacerlo… mi relación con Edward… -él la interrumpió-.
_ No me vengas con excusas estúpidas y sin sentidos… me imagino que ese imbécil solo es otro pasatiempo tuyo…
_ Pues como siempre, piensas mal… -dijo ella sonriéndose-. Edward es mi novio… y lo quiero… no solo por lo que siento por él, sino porque me ha cambiado de una manera tal que hasta me ha sorprendido… Edward es diferente…
_ ¿Tu novio?...
_ Si… mi novio…
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En la mesa, Nessie al llegar se paró de golpe al ver a Edward y a Jacob muertos de la risa jugando contra Paúl y otro chico. Ella con el paso lento se acercó a la mesa de villar, Jacob le regaló una sonrisa. Ella miró a Edward, de quien era el turno de jugar, por eso no se había percatado de su presencia, ella se acercó a Jacob, notó como Paúl le miraba de reojo. Jacob mientras miraba a Edward jugar, se colocó detrás de Renesme para rodearla de la cintura, en evidente muestra de posesión, él con su mano le retiró el pelo que ella tenía de un lado mientras suavemente le acariciaba la mejilla y el cuello. Ella se estremeció un poco, él le susurró en el oído: “¿Y Bella… a dónde la dejaste?...”. Nessie miró de reojo a Edward quien estaba muy concentrado en la pelota que iba a golpear, ella miró disimuladamente el pasillo que daba al baño.
_ Solo entretenlo unos minutos… -dijo ella señalándole con la barbilla a Edward, Jacob sonrió-.

Edward no había agotado su turno, cuando Bella apareció, Nessie sonrió con algo de alivio. Luego vino el turno de Jacob, y Edward inmediatamente buscó con la mirada a Bella, quien le miraba de una manera que lo hizo a él sonreírse, aquella mirada que le permitía ver su alma, como él le había dicho la noche anterior, aquella mirada que le decía lo mucho que él significaba para ella, ambos se miraban a los ojos, Paúl le miraba de reojo. Edward con el palo en la mano se acercó lentamente a ella, para pararse a penas unos centímetros frente a ella, estaba tan cerca de su cara que solo tuvo que susurrarle para que ella lo escuchara.
_ Sabes cuanto me descontrola que me mires de esa manera… -dijo él, bastante bajito, solo ella le escuchó, ella dejó salir una sonrisa algo tímida-.
_ ¿Qué tiene mi mirada?... –dijo ella sin entender-.
_ Pues… ¿recuerdas aquella vez donde decías que deslumbraba a las chicas a propósito?... me miras como si te hubiera deslumbrado… si es así, te juro que no fue mi intención…
Ella rió, él también se sonrió.
_ No estoy deslumbrada, ni seducida, ni nada por el estilo, más bien estoy… -se mordió los labios mientras se puso algo colorada, él frunció el seño-. ¿Crees que ya nos podemos ir?...
_ ¿Qué?...
_ Por favor… quiero hablar algo contigo, es muy importante…

Edward miró de reojo a Jacob quien hablaba con Paúl mientras le untaba la tiza al palo, parecía demasiado entretenido, luego miró a Nessie quien con una copa de cóctel prestaba atención al juego-.
_ ¡Nessie!... –ella miró al escuchar la voz de su hermano, él se acercó extendiéndole el palo, Jacob y Paúl también le miraron-. Toma mi lugar, tal ves impresiones a unos cuantos… -Renesme se sonrió con entusiasmo, Jacob se rió con cara de no creerlo, se sorprendió al ver a Edward meterse la mano en el bolsillo, sacar algo y lanzárselo a él, ágilmente Jacob lo paró y luego miró a ver que era, las llaves del volvo, cuando Jacob quiso volver a mirarlo, ya Edward y Bella iban camino a la puerta, Renesme algo entusiasmada  habló-.
_ ¡Mi turno!...
_ Acabas de asegurar tu derrota, amigo… -dijo Paúl con una gran sonrisa a Jacob-. Las chicas no saben de esto…
_ ¿Qué quieres apostar que te doy una paliza, lindo?... –dijo Renesme de manera arrogante, Jacob no pudo evitar sonreírse, sonrisa que desapareció de golpe al escuchar a Paúl-.
_ Pues… te vas el domingo, que tal que si te gano, sales conmigo mañana…
_ ¿Qué dijiste, imbécil?...
Paúl se asustó al ver lo agresivo que se puso Jacob, hasta se paró a su frente, este alzó las manos en son de paz-.
_ ¿Quieres ver como te parto la cara ahora mismo?...
_ ¡Espera, espera, espera!... –dijo Renesme colocándose en medio de ambos y separándolos con sus manos-. Déjalo, mi amor… no me ha visto jugar… no hay duda de que le gane…
La mirada airada de Jacob fue ahora para ella. Ella sonriéndose se alzó de hombros.
_ Confía en mí…
Paúl sonrió. Renesme se giró hacia él.
_ Si te gano… vas a brindar tres rondas para todos los que estén acá y 10 para nosotros… óyeme, el lugar es bien… queremos champaña…
_ Renesme… -dijo Jacob entre dientes-. Estás loca si crees que voy a permitir que salgas con este tipo…
Ella lo miró molesta.
_ Voy a ganar… -lo dijo con suma seguridad-. ¿Vamos?... –le dijo ella a Paúl-.
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En un taxis. Bella y Edward sentados atrás estaban muy juntitos, tomados de la mano.
_ ¿Por qué quisiste que nos fuéramos a la casa?... –ella estaba pensativa, él le miraba esperando una respuesta-.
_ La verdad… no quería seguir allí…
_ Hablaste con él… -dijo afirmándolo, ella levantó la mirada de golpe para toparse con la de él, ambos estaban muy serios-. No soy tonto… Nessie regresó del baño sola… es obvio que hablabas con él…
_ Edward yo… -él la interrumpió-.
_ Isabella, olvídalo, si te incomoda hablar de él, bien… no tienes que hacerlo…
_ No entiendes… no me incomoda, Jared no significa nada en absoluto para mí… fuimos novios en un tiempo, pero de verdad no hay nada…
_ ¿Novios?... –ella le miraba a los ojos, Edward frunció el seño-. Pensé que no tenías relaciones nada en serio…
Ella evadió la mirada, sin saber que decir. Luego de un minuto volvió a mirarlo.
_ Fuimos novios antes de que mi vida fuera un desastre… -dijo rápidamente, Edward frunció el seño-.
_ ¿Fue él, verdad?...
Ella tragó en seco.
_ ¿Tú comportamientos con las relaciones es por culpa de él?... ¿No crees en el amor por él?...
_ NO creía… -Edward cerró los ojos, era obvio que hacía un gran esfuerzo por contener su ira-. Contigo he vuelto a creer… tu me has ayudado mucho…
_ ¿Qué fue lo que te hizo?... –abrió los ojos para volver a mirarla-.
_ Preferiría no hablar de eso…
_ ¿Aún te afecta?...
_ ¡NO!, claro que no…
_ ¿Entonces?...
_ Bueno… -ella respiró hondo-. Jared me montó los cuernos muchas beses, por quererlo tanto no fue lo único que le pasé por alto… eran las tantas cosas que me hacía que queriéndolo rompí con él… llegué al punto de saber que en realidad los hombres son todos iguales, y si ellos juegan tanto con nuestros sentimientos, porque una no podía hacer lo mismo… al principio empecé porque notaba que le molestaba demasiado verme con otros… se lo hacía a propósito, creo que llegué a salir con todos sus amigos,  pero ya luego me di cuenta que si no se mezclan los sentimientos, en realidad me la podía pasar bien, tanto que podía ir sacándolo de mi vida… así fue como empezó mi desastre…
_ ¿Y nunca pensaste en vengarte de él de otra manera?...

El taxis se paró frente a la casa, Edward le pagó y salió primero, para sostener la puerta abierta hasta que ella saliera, siguieron caminando juntos uno al lado del otro.
_ Edward… la verdad es que no te imaginas lo importante que fue para mí ver a Jared hoy… -él la miró algo tenso, ella miraba hacia el frente sin dejar de caminar, ambos caminaban demasiado lento-. Es que cuando me fui de aquí, no sentía nada por él, hace tiempo que no se lo que es sentir algo por un chico, pero… me seguía afectando el verlo y el tener que soportarlo, a veces temía el terminar por regresar con él… y ahora, luego de verlo… -ella hablaba demasiado bajito casi en un susurro-. Comprendo lo mucho que tu significas para mí… en realidad deseo con todo mi corazón que esto funcione bien entre nosotros… -se mordió el labio inferior-. Por ti… estoy dispuesta a volver arriesgar mi corazón… -ella le miró, ambos pararon frente a la puerta que estaba cerrada y se miraron a los ojos-. Pienso que todo este tiempo he tratado de sacarte del medio, de no mezclarme contigo, porque la verdad es que desde que te conocí sueles inquietarme demasiado… pero me rindo, te prometo que… voy a poner todo de mi parte para abrirme por completo para ti…

Ella lo vio tan serio que dio un paso para acercarse un poco más y subió su mano para acariciarle suavemente la mejilla, estaban bastante cerca, él la miraba a los ojos.
_ Bella, yo… gracias… gracias por darme la oportunidad, yo también te prometo que voy a poner todo de mi parte para que esto funcione… yo mismo no concibo como es que en tan poco tiempo tu me has robado el corazón de esta manera… sin duda alguna es como si te necesitara a mi lado… me complementas de una manera que ni puedes imaginarte… “te quiero” -en apenas un suspiro él dejó salir aquella palabra de manera dulce y tierna, ella sintió en su pecho una presión que le hizo hasta aguar los ojos, de felicidad, fue ella quien poniéndole la mano en la nuca y agarrándole el cabello, empinó los pies para acercar su boca a la de él y poder besarle los labios, él inclinó la cabeza mientras suavemente con una de sus manos le rodeó la cintura, para dejar la mano justo en donde terminaba su espalda, para así poder acercar demasiado la cadera de ella a la de él, eso hizo que se destapara entre los labios de ambos el deseo que se brotaba con el contacto de sus cuerpos, el beso se intensificó de tal manera que él sin separarla de sus labios y su cuerpo la llevó hasta la pared más cercana para recostarla de ella-. 

Ellos estuvieron varios minutos allí, disfrutando uno del otro de sus labios, las caricias cesaron lentamente porque ahora solo disfrutaban de aquél beso, extendido, dulce y suave como la miel. Edward levantó una de sus manos para apoyarla de la pared cerca del rostro de ella y así poder tomar el control de aquello. Ella poniendo la mano en el pecho de él lentamente lo fue alejando de ella, hasta el punto de separar los labios de ella de los de él. Ambos separados por un espacio menos de un centímetro, sintiendo la respiración agitada de uno en la cara del otro, se miraron directo a los ojos, ambos serios. Sin duda ella percató en aquella mirada de Edward algo extraño, algo diferente, era como si él mismo no hubiera querido detener aquello, como si deseara continuar con aquello, él al ver como ella le miraba, rápidamente evadió la mirada alejando su cuerpo del de ella y tomándola de la mano, para así introducir la llave al llavín de la puerta.
_ Vamos a entrar, hace demasiado frío acá afuera.
Entraron.
_ ¿Esperamos a los chicos acá en la sala?... –dijo él luego de solo juntar la puerta, ella haciendo el gran esfuerzo por desaparecer de su cabeza todo aquello que Edward le hacía sentir movió la cabeza algo contrariada-.
_ Si… me parece bien…
Edward se relajó un poco y hasta dejó salir una sonrisa.
_ Me gustaría esperar a que llegaran… espero que no se tarden tanto… la verdad el día ha sido largo… -dijo él mientras la llevó hasta el gran mueble de la sala ellos se sentaron uno al lado del otro-. ¿Quieres ver alguna película?... –dijo él mientras tomaba el control remoto de la gran pantalla plana que se encontraba en una mesita frente a ellos.-
Al cabo se unos minutos, él paseaba por los canales, mientras que ella algo aburrida recostó su cabeza del hombro de él y subió las piernas al mueble, tomando una posición algo cómoda.-
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En la plaza, habían mas de 15 personas pendientes al juego de Renesme y Paúl, todos rieron al verla a ella entrar la última bola, Jacob estaba muerto de la risa, al ver la cara de pocos amigos de paúl, y la de Renesme triunfante, todos hicieron una bulla increíble, los amigos de paúl se burlaban de él mientras este se dirigía al bar. Renesme fue a donde Jacob y le dio un abrazo.
_ Wao… estoy súper impresionado… -dijo él con una gran sonrisa mientras le abrazaba-. La verdad es bastante humillante para él que le hayan ganado 20 a 0…  no debió cederte el primer turno…¿Cuándo aprendiste a jugar tan bien?...
_ Siempre aprovechaba que Edward fuera a jugar con los chicos y los obligaba a llevarme, a Jasper se le ponían los pelos de punta… -se echó a reír-. ¿Qué tal una champañita?... –dijo burlonamente-.
_ Que sean diez… -dijo Jacob riéndose-.
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En la casa, Bella escuchó un ruido y una maldición que la hizo sentarse de golpe, debido a la oscuridad le costó unos segundos poder identificar el lugar, estaba en la habitación que había estado durmiendo en la tarde.
_ ¿Edward?... –dijo algo asustada-.
La luz de la habitación se encendió y en seguida lo pudo ver parado al lado de la puerta, con la mano en el manubrio, tenía cara de preocupación.
_ Lo siento, mi intención no era despertarte, la verdad me iba cuando tropecé con la maldita maleta… -fulminó con la mirada la maleta que se había llevado entre los pies debido a la oscuridad, ella sonrió-.
_ No importa… ¿me quedé dormida a mitad de la película?...
Él se sonrió.
_ Creo que no llegaste ni a ver como iniciaba, la verdad me sorprendí, pensé que el agotado era yo…
_ Ni tanto… mira que me subiste a la cama en brazos, anda… ven siéntate acá conmigo… -el soltó el manubrio para acercarse lentamente a ella y sentarse en una de las esquinas de la cama, apartado de ella, ella sonriéndose se arrastró en la cama para sentarse al lado de él y fue la primera en buscarle la mano y tomársela, empezó a jugar con los dedos de él, mientras él observaba las manos de ella algo serio y pensativo-.
_ ¿Cómo te sientes?... –dijo ella sin mirarlo a la cara, aún miraba sus manos como si el juego estuviera algo entretenido, él la miró-. Te noto algo tenso… nunca hubiese imaginado escuchar de tus labios, la maldición que acabas de lanzarle a esa pobre maleta… ¿Pasa algo?... -ella sonrió, él frunció el seño-.
_ Ups… lo siento, no es mi costumbre, solo que… en realidad… me siento algo contrariado… es nuevo para mí, el tener que contener mis impulsos… de tener que tragarme lo que siento…
Ella frunciendo el seño y dejando de mover los dedos de la mano le miró.
_ ¿A que te refieres, Edward?...
Ambos se animaron a mirarse a los ojos. Diablos ninguno de los dos supo como pudo sostener su mirada en los ojos del otro. Edward se animó a contestarle-.
_ Bueno… lo primero es que… odio sentir la inseguridad que me creas… la verdad es que cuando vi a ese chico, temí que te fueras a echar para atrás conmigo, te pusiste tan nerviosa, tu cara enseguida cambió… parecías que deseabas que te tragara la tierra… temí que te fueras a arrepentir de haberte dado la oportunidad de entablar algo conmigo… y lo segundo… -tragó en seco y arrugó los labios poniendo cara de no estar seguro de si decirlo o no, tardó un minuto en continuar-. Bella allá fuera utilicé el mejor de mi autocontrol para poder detenerme, es que lo que siento por ti es tan fuerte que… es como si tu cuerpo pudiera transmitir descargas eléctricas al mío… -ella sonrió poniéndose roja como un tomate, se avergonzó al imaginarse lo colorada que Edward debía de estar viéndola -. No recuerdo haber sentido, nunca, por alguien lo que estoy siento por ti…
_ Suuu…
Dijo ella poniéndole el dedo índice en el labio para silenciarlo era obvio que el chico estaba algo nervioso y en realidad preocupado, ella se acomodó en la cama para así poner su mano en la nuca de él, con sus dedos acariciarle ese cabello de allí mientras acercaba la cara de él a la de ella y lo besó, de una manera tan suave y delicada que hizo que él se acercara a ella un poco más para así devolverle el beso de igual manera. Ambos empezaron a besarse, Isabella sintió un escalofrió recorrer toda su espalda al sentir los dedos de él sobre su vestido, él puso una de sus manos en el rostro de ella, en una de las mejillas y todo su cuerpo se tensó al sentir como ella le acariciaba sus labios con su lengua, él poco a poco fue acelerando su forma de besar, abrió los ojos de golpe al sentir que ella le hacía fuerza atrayéndolo hacia ella a la cama, con la intención de que él se recostara de ella. Ella le miró mientras que no paraba de darle uno que otro beso en los labios.
_ ¿Qué?... –apenas susurró al ver que Edward no se relajaba-.
_ ¿Quieres que me eche a la cama contigo?...
Ella no le contestó solo volvió a buscar sus labios, y él sin retrasarlo más tiempo lentamente se fue acomodando junto a ella, ambos se acostaron uno al lado del otro girándose de lado para así poder besarse. No pararían de hacerlo. Las caricias comenzaron a disiparse en las manos de él, sobre la cintura de ella, solo que lo hacía sobre las delicadas telas del vestido de ella, él no apartaba sus labios de los de ella y sus manos del cuerpo de ella, iban en movimientos de arriba a bajo desde los muslos a la cintura, él por un momento le miró a los ojos, fue cuando sintió como la respiración de ella iba acelerando, a tal manera, que el corazón parecía escuchársele por la boca, ¿Se había hecho el propósito de enloquecerla?, al menos eso pensaba ella. La lengua de él comenzó a recorrer los contornos de los labios de ella, su barbilla, su cuello, sus oídos, él le proporcionaba chupones en todas las partes de la piel a la que su boca tenía acceso, ella con un jadeo, y un solo movimiento se deshizo de aquella posición y girándose lo obligó a ponerse a boca arriba, subiéndose a ahorcajada sobre él, y al abrir las piernas sobre él y llevar puesto un vestido, este le subió a las caderas, dejándola en contacto solo con su ropa interior, ella sin apartar la mirada de aquellos orbes verdes, que ya estaban bastante oscuros, se movió y movió hasta encontrar la posición que buscaba, colocar su parte femenina justo encima de la entre pierna de él, encontrándose con el miembro de Edward bastante erecto. Al hacerlo, ambos se miraron a los ojos de una manera tan profunda, ella se quedó allí unos segundos, fue cuando vio como Edward llevaba su mano a ambos lados de la cadera de ella y agarrándola y abarcando lo mas que pudo con sus manos, él debajo de ella se movió solo un poco, como si quería acomodarse, fue un leve movimiento y eso hizo que Bella abriera la boca de puro placer, él cerró los ojos unos segundos, parecía que estaba tratando de controlarse, no lo logró porque Bella comenzó a sentir como la parte masculina de él comenzaba a despertarse mas aún debajo de ella, ella al sentir lo duro que él estaba cerró los ojos, mientras que arqueó un poco su espalda de placer, el contacto de ella no era igual que el de él, ella tenía contacto a través de su ropa interior, por lo que era un contacto más caliente más sensible, en cambio el de él era a través de los pantalones de mezclillas, ella se sentía bastante húmeda, y eso le estaba gustando, se inclinó un poco sobre él, poniendo ambas manos sobre el pecho de él, y así poderse ayudar en el movimiento, ella no se percató en que momento comenzó con un leve movimiento de arriba a abajo, aquél roce le provocaba tanto placer que comenzó a sentir la sangre bombear por todo su cuerpo, el deseo que se estaba despertando en ella, era bastante nuevo, siguió su movimiento y su roce, lentamente mientras sentía como se humedecía su parte femenina mas aún. Con aquél movimiento de sube y baja Edward sintió que se estaba desarmando por completo, involuntariamente cerró los ojos, mientras sus manos traicioneras, seguían acariciando cada parte del cuerpo de Bella que deseaba, sus dedos recorrían desde debajo de las axilas, hasta en donde las caderas de ella se lo permitieran, de arriba abajo, acariciarla por enzima del vestido era enloquecedor, no se imagina si fuera la piel de ella, la que él pudiera tocar, en un movimiento desesperado colocó una de sus manos detrás de la nuca de ella, y sin pedirle permiso la obligó a inclinarse más, hasta que sus labios chocaron con los de ella, él introdujo su lengua en la boca de ella, dejándole saber que ella lo estaba volviendo loco, ella involuntariamente dejó salir un jadeo, al verle a él cerrar los ojos de manera involuntaria. Aquello se estaba calentando, y Edward no se quedaba atrás, ya que se había excitado más de la cuenta, Edward sintió aquello que lo hacia mas hombre salirse del control, pegado a ella y precisamente en aquel lugar tan sensible de su cuerpo, ella dejó salir nuevamente un jadeo demasiado fuerte, al sentir que Edward movió su cadera hacia arriba, restregándole fuertemente su miembro en el de ella, a pesar que aquel contacto era con sus ropas puestas, él unos pantalones, ella unos encajes, aquello los estaba volviendo locos, Edward debía aclararse la mente, ya que si Isabella seguía con aquel movimiento sobre él, y sobre precisamente ese lugar no iba a poder aguantar, esa chica a la que él veía fijamente sobre él, loca de placer y deseo era la muchacha que él había estado deseando desde que le conoció, Isabella merecía disfrutar aquello al máximo, él la observó a ella como en ocasiones cerraba los ojos y como en otras le regalaba una que otras miradas a sus ojos, ella se movía sobre él. Era lógico que ella aguantara menos que él. Su contacto era más directo. Aunque el solo hecho de Edward verla a ella disfrutarlo de esa manera lo hacía a él excitarse también, Sus pantys eran delicados, y para ella era la primera vez que sentía aquello y le encantaba, demasiado, por puro impulso sus movimientos comenzaron a aumentar de velocidad, Edward mordiéndose el labio inferior disfrutaba demasiado de aquello, la veía enloquecer de placer.
_ Isabella… -dijo él en un susurro-.

Ella rápidamente se inclinó hacia él buscando el refugio de soportar aquello en los labios de él, él la besó de manera apasionada y desesperada, pero ella rápidamente quitó sus labios, para llevarlos a otras partes, besó su cuello, bajó su lengua por su pecho, Edward trataba de contenerse, mierda, no podía permitirse correrse, como si fuera un adolescente sin experiencia, aunque la verdad, Bella lo estaba matando, él solo hecho de verla a ella así de rápida, lo descontrolaba a él también. Ella le quitó rápidamente los botones de la camisa para dejar su pecho al descubierto, esto sin dejar de aminorar la velocidad de sus movimientos, Ella Volvió a besarlo con mas pasión mientras seguía acariciando sus exquisitos músculos, fue cuando ella sintió las manos de él moverse nuevamente, las cuales fueron bajando desde su cintura hasta sus caderas, que se movían sobre su imponente pantalón, sus manos comenzaron a ayudarla a seguir el sube y baja, haciendo que Bella gimiera de puro placer. Esta vez era el quien llevaba el poco control que tenían ambos, sus labios fueron al lóbulo de la oreja de ella, en donde mordió suavemente, aquello hizo que Bella arqueara su espalda un poco, él siguió con sus labios acariciándola y besándola, hasta que llegó a su cuello, en donde pasó desde su lengua hasta rozando levemente su piel con sus dientes haciendo que los movimientos de ella se intensificaran con la ayuda de sus manos. Él en ningún momento apartaba su mirada de la cara de ella.
_ Edward…-ella sintió no poder aguantar cuando sintió que la boca de él abandonó su cuello y siguió bajando dirección clavícula, hacía abajo, hasta llegar a la orilla de su vestido, para así, lamer justo en el centro de su garganta ella votó el aire de golpe. Bella sentía como su cuerpo estaba a punto de explotar de puro placer, aquello era increíble, no sentía vergüenza porque Edward la mirara de esa manera tan profunda, aunque eso le hacia entender a ella que él esperaba algo, sin duda también lucía demasiado excitado. Fue cuando él vio lo que estaba esperando, la vió a ella morderse fuertemente el labio inferior, hasta tal punto que él temió que se lastimara así misma, los ojos de bella están muy oscuros de puro placer, él también se mordió los labios, mientras la observaba al punto de llegar al primer orgasmo que él le provocaba, si siempre la había encontrado hermosa, a ese punto se veía sublime, de momento él la vio a ella mirarlo algo asustada, él le regaló aquella sonrisa de triunfo que tanto le molestaba a Bella, pero que en ese momento no le importó y fue allí donde la vió obtener su primer orgasmo, Bella sintió como todo el calor que tenía su cuerpo se arremolinaba en un solo sitio, aquello que estaba sintiendo eran tan fuerte que pensó no poder soportarlo, cerró los ojos fuertemente al sentir como su sexo comenzaba a contraerse en grandes espasmos que la hicieron sacudirse enzima de Edward, ella vió a Edward cerrar fuertemente los ojos, pero no vio mas porque ella cerró los de ella, mientras echó la cabeza un poco hacia atrás, ella sentía como si se trataran de miles de fuegos artificiales estallando dentro de ella, él abrió un poco la boca, mientras la veía así de hermosa, ella solo fue conciente que el agarre de las manos de Edward sobre sus caderas fueron mas fuerte, ella fue aminorando sus movimientos, mientras los espasmos iban dejando su cuerpo, él llevó su mano a la espalda de ella para así hacerla que se recostara sobre su pecho, ella dejándose de mover por completo, se dejó caer sobre él, fue cuando sintió que Edward con la respiración agitada la fue inclinando poco a poco mientras la recostaba de la cama para ser ahora él el que se subía sobre ella, sin apartar la mirada de los ojos de ella, Bella no estaba cansada, si exhausta, pero no cansada, nunca se cansaría de aquello que Edward le hacía sentir, ella pensó que se iba a desmayar de puro placer al sentir los labios de Edward besar tan suavemente los de ella, al sentir que los dedos de Edward le acariciaban, él con un leve roce comenzó por acariciarle las piernas, los muslos y subiendo la mano más hasta introducirla en el vestido y llevarla justo a donde se comunicaba el muslo con la cadera, esto sin dejarle de besar los labios en ningún momento, al escuchar que ella mencionó dos beses en un susurro, su nombre, ya que le hablaba entre los labios de él, él la miró a los ojos.
_ Edward… Edward…
Ambos se toparon la mirada, pero al parecer ya Edward sentía que estaba a un punto en el que él no quería que aquello parara, necesitaba entrar dentro de ella, sus ojos oscuros reflejan el puro deseo que tenía de aquello, en ese momento solo quería hacerla suya, en un leve movimiento volvió a colocarla sobre él, y sin despegar su mirada de la de ella, la sujetó bien de la cintura para así recostarse hacía atrás, quedando de espalda a la cama, ella nuevamente buscó los labios de él, mientras sentía que las manos y caricias que él le propinaba en la espalda encima del vestido la quemaban, le provocaban hasta escalofríos, él se percató de aquello ya que por barias ocasiones sus manos abandonaban la espalda de ella, para acariciarle suavemente sus brazos, fue cuando se percató que la piel de los brazos de ella estaban totalmente erizadas, él le acarició la espalda con una mano, ella sintió de momento aquella quemazón por la parte interior de sus muslos, era la mano o mejor decir los dedos de él que le rozaban por allí, no se percató en que momento Edward enredó sus dedos al vestido de ella y lo que si sintió es que en uno de los movimientos hacia arriba sus manos también se llevaron el vestido consigo, ella le besó un poco mas agresiva, él correspondió el beso con la misma agresividad, mientras que rápidamente subió el vestido de una manera que ya solo le quedaba que ella sacara la cabeza, él se las ideó para sacárselo sin tener que apartar sus labios más de un segundo de los de ella, una vez ella en ropa interior las caricias de él se volvieron más profundas ya que él le acariciaba ahora aplicando un poco mas de fuerza en sus dedos, lo que él imaginaba, la piel mas suave que había acariciado antes, él disfrutaba al máximo de la piel de ella, sus dedos parecieron tomar vida solos. Los dedos de ella al tocar el pecho desnudo de él parecieron disfrutar de aquella piel tan suave y deliciosa, pero sus dedos a diferencia de los de él, lo acariciaban, suavemente, él bajó sus labios y lengua al cuello de ella, bajando hacía un poco más hasta llegar a la clavícula y bajando un poco más, ella sintió las manos de él acariciarle la cintura, todo alrededor del ombligo, él llevó sus manos a la espalda de ella, y luego de acariciarla por unos segundos ella sintió cómo él ágilmente y en un solo intento desabrochó los breteles de ella, para luego con un leve roce en sus brazos sacárselos, una vez sus senos quedaron expuestos ante él, sus ojos se fijaron en ellos, eran hermosos, eran perfectos, por lo que no se contuvo el hecho de levantar un poco su cabeza y llevar sus labios a ellos y besarle los pezones delicadamente, mas bien saborearlos, eso hizo que Bella se arqueara permitiéndole mejor acceso a los labios de él, ella no se percató de cómo sucedió, pero en cuestión de un segundo él ya estaba sobre ella, volvió a buscar sus labios para besárselos tan apasionadamente, ahora no solo se detenían allí, ya que también bajaban a su mandíbula, a sus pechos, mientras que con las manos seguía acariciándola, ella le vio apartarse un poco de ella, eso hizo que ella le mirara, error, fue como vio que él levantándose un poco le miraba con una mirada lujuriosa, él apartó la vista de los ojos de ella para mirar aquél cuerpo tan hermoso, delicado y dulce al que él tenía acceso, no era su estilo, pero no pudo evitar pensar en que Bella era la chica más hermosa con la que él había estado, era capaz de producirle un orgasmo con solo ver aquel cuerpo, no solo era hermosa, si no también perfecta, mientras el pensaba aquello, ella le veía como él examinaba detenidamente su cuerpo que ahora era solo cubierto por unos encajes algo delicados y sexy, se dio cuenta que no por mucho tiempo, ya que lo vió a él mirarlos detenidamente por unos segundos y luego de una manera extremadamente lenta lo vio llevar ambas manos a las extremidades de aquellos encajes, él no despegaba su mirada de ellos, y Bella de él, él lentamente comenzó a bajarlos, ella se fue poniendo algo nerviosa y a la vez colorada de la vergüenza, él los retiró completamente, dejándola así totalmente expuesta ante él, sus ojos seguían admirando aquella hermosura, ella cerró los ojos al notar una de las manos de él, abrirse espacio entre sus piernas, ella le miró, él mientras se abría espacio acariciando suavemente la parte interior de su muslo, se mordía el labio inferior fuertemente, de manera sensual, fue derecho a su clítoris y comprobó lo mojada que ella estaba,.
_ Mierda, Bella, estás súper mojada… -su voz estaba ronca-.
 Bella dejó salir una jadeo, pero al notar que Edward comenzó a tocarla con la mano ella aunque sin dejar de sentir, queriendo seguir sintiendo aquello, lo detuvo quitándole la mano, él la miró a los ojos mientras se llevaba la mano con que la había tocado a la boca, chupando aquellos dedos de él, empapados de ella, ella se elevó un poco para llevar su mano a la nuca de él y obligarlo a que bajara para que la besara. Él no dudó en entrar bruscamente su lengua dentro de la boca de ella, ella le respondió de igual manera, ella fue quien le comenzó a retirar la correa y hasta desabotonó el pantalón, y mientras se besaban ella lo ayudó a quitarse esos pantalones tan tediosos dejándolo en aquellos bóxer ajustados, Edward por barias ocasiones rozaba su mano por la parte femenina de ella, enloqueciéndola cada vez más, ella en una ocasión quiso bajarle los bóxer pero Edward muy disimuladamente se lo impidió. Ella no entendía que se proponía él.
_ Edward… -dijo ella entre jadeos, suplicándole desesperadamente-. Hazme tuya, por favor, hazlo ya… lo deseo…
Él le besó en el oído mientras le susurraba.
_ No te imaginas cuanto lo estoy deseando yo… -él con su cuerpo sobre el de ella hacia un movimiento de sube y baja rozando su pecho con el de ella, su entre pierna con la de ella, estaba puramente excitado, y en su tono de voz quedaba claro también-. En este momento lo deseo más que mi propia vida…
_ Entonces hazlo…
_ No tengo preservativos… -seguían sin parar el movimiento, seguían excitándose cada vez más-.
_ No importa, no importa… -dijo ella volviéndose loca al ver que Edward presionaba fuertemente su miembro endurecido, tapado por aquellos bóxer, ella sentía que él la estaba torturando fuertemente y no sabía si lo estaba haciendo a propósito, tampoco le importaba, si lo que quería era responsabilizarla a ella de aquello, pues que lo hiciera, la verdad él no podía dejarla a este punto, en ese momento, ella solo quería sentirlo a él dentro de ella-. Edward, Edward… -dijo ella de manera desesperada. Él la besó y ella rápidamente lo ayudó a quitarse los bóxer, dejando a su sexo al fin disfrutar del contacto cálido de piel con piel, de miembro con miembro, Edward buscó la mirada de ella y la sostuvo mientras comenzó a rozar muy lentamente su mimbro sobre el de ella, ambos se miraban a los ojos, con una mirada de puro placer, serios, él tomó una bocanada de aire al sentir como su sexo se abría paso entre el de ella por si solo, estaba tan duro, que el recorrido se le facilitaba sobre manera, y al colocar la punta en el lugar exacto, él paró la respiración y al mismo tiempo paró el movimiento y sin despegar aquellos ojos de los de ella, lentamente fue entrando, ella sintió un fuerte dolor, pero no le importó, era como si el miembro de Edward no solo se fuera abriendo espacio, si no tambien la estuviera desgarrando por dentro, ella apretó fuertemente los ojos, mientras que ante el dolor su cuerpo su tensó completamente, ella sintió que Edward había parado, y cuando buscó sus ojos, leyó algo en ellos que no pudo comprender.
_ ¿Por qué no me dijiste que…?
Ella lo interrumpió.
_ Suuu… -trató de que el dolor no se reflejara en su tono de voz-. No te detengas, por favor…
Edward continuó entrando en ella, la sensación que le provocaba a ella sentir como aquello entraba a su lugar mas íntimo, y como él la miraba de esa manera, le encantaba, ¿acaso le iría a llegar hasta el estómago?, una vez dentro completo, Edward sin dejar de mirarla, esperó casi un minuto, hasta que ella se adaptara a él, al notar como ella fue relajándose un poco, se inclinó un poco sobre ella, y muy lentamente comenzó nuevamente con el movimiento de caderas, ella lo acompañó, él fruncía el seño mientras la disfrutaba a ella de esa manera, estar con Bella era lo mejor que le había pasado en su vida, él verla de esa manera tan íntima, perteneciéndole de esa manera solo a él, alimentaba nuevamente su ego, ella era solo de él, ahora le pertenecía en todos los sentidos, la felicidad en su pecho no iba a caber luego de aquello, pensar en aquello le hizo a él agilizar sus movimientos y darle las envestidas mas fuertes, ambos dejaron salir jadeos, respiraciones agitadas, fue cuando el sintió que la parte mas deliciosa de ella comenzaba a apretarse, apretando así a su miembro, el cual estaba dentro de ella, provocándole una sensación mas placentera, él lo comprendió nuevamente al verla a ella buscar con sus manos rápidamente lo que estuviera más cerca, solo sabanas las cuales apretó con fuerza, ella se estaba corriendo nuevamente, él lo sentía, él lo veía en su carita y aquello lo excitó a él de tal punto, que sintió que iba a explotar dentro de ella, _ Ed-ward…
_ ¿Qué?... anda… quiero ver como te corres… anda, Isabella… -dijo él mientras se movía mas rápidamente dentro de ella-. Me encantas…
_ Edward…
Dijo ella sintiendo como espasmos mas fuertes golpeaban su cuerpo, Edward cerró los ojos, al sentir como el coño de ella se cerraba de manera brusca en torno a su miembro, eso hizo que él explotara de una manera devastadora, sintiendo su semen correr el interior de ella, sus ojos se apretaron fuertemente y por primera vez, apartó la mirada de ella, solo por unos segundos.
Ambos obtuvieron el orgasmo con una diferencia de solo dos segundos, ella primero y luego él, un gemido de puro placer salió de la boca de ambos, al mismo tiempo. Edward dejó salir ese gemido mientras bajaba la velocidad de movimiento, aquellas contracciones de su cuerpo eran placenteras, el hecho de sentir los espasmos de ella mientras él aún seguía dentro de ella era grandiosamente estimulante, Bella al sentir la descarga de él dentro de ella, lentamente le buscó los labios, ambos tenían los labios secos, por lo que se lo mojaron con un beso bastante húmedo, él dejó caer lentamente su cuerpo sobre ella y delicadamente se giró acostándose a su lado, y rodeándola para pegarla a él y abrazarla tiernamente, ellos con la respiración agitada, se quedaron bastante rato allí. Sin moverse, solo abrazándose.
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Mientras que abajo Jacob estacionaba el volvo mientras que Renesme estaba con la cabeza recostada del espaldar, Jacob rápidamente salió del auto, y al abrir la puerta esta salió, solo dos pasos y perdió el equilibrio, Jacob la sostuvo antes de que ella se estampara contra el suelo, cosa que le pareció a ella súper gracioso, y rió a carcajadas.

_ Espera, espera… -dijo ella de momento tratando de safarse de las manos de él, Jacob sonrió-.
_ Te vas a caer, mi niña…
_ Siéntame, siéntame… -él la ayudó a sentase allí mismo en el suelo y luego la vio meter la cabeza entre las piernas, mientras abrazaba la cabeza-. Estoy súper mareada… -dijo admitiendo el malestar que sentía-. Veo todo dando vueltas…
_ Te lo dije… tomaste demasiada champaña… mejor dale gracias a dios que eso no da resaca… ven… te llevaré a tu habitación…
Él con suma facilidad la tomó entre sus brazos y la cargó acunándola a su cuerpo, ella mientras le miraba a él, mientras en sus labios se dibujaba aquella sonrisa algo pícara, él solo la miró de reojo, cuando iban subiendo las escaleras.
_ ¿Qué estás pensando?... –le dijo Jake, al verle los ojos picarones-.
_ ¿No te mareaste ni siquiera un poquito?... –dijo ella sacando un puchero-.
_ Solo un poco… ¿por?... –dijo arrugando el seño-.
_ Humm… pensaba que tal ves, deberíamos celebrar mi triunfo arrollador de otra manera… tal ves tú…
Jacob dejó salir una sonrisa hermosa.
_ Por dios, princesa… si estás muerta… creo que no podrías disfrutar ni siquiera del momento…
_ ¿Quieres apostar?... no me parece que sea prudente apostar contra mí…
_ Jajaja… -Jacob rió con ganas-. Creo que podría apostar contra ti esta vez… -ya estaban frente a la cama, él estaba seguro de que caería dormida de inmediato-.
_ Bájame… -dijo ella-.

Él la puso en el piso y para su sorpresa Renesme sacó fuerzas no sabe de a donde y lo lanzó a la cama, seguro lo pilló desprevenido y luego de manera juguetona ella se iba a subir sobre él, a horcajadas, Jacob se puso serio al verla abrir las piernas para subirse sobre él como si fuera a montar un caballo, y sentarse justo en su entre pierna, Jacob cambió la cara de inmediato, pero todo fue tan rápido que no le dio chanse a nada, ya ella sobre él se inclinó para besar sus labios de una manera que no le dio a él otra opción que devolverle el beso, él le rodeó la cintura, mientras ella con un ligero movimiento sobre él hizo que este en menos de unos segundos se sintiera demasiado excitado, al cabo de unos segundos pudo sentir como ella iba disminuyendo la agresividad en sus labios.

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