domingo, 20 de marzo de 2011

Capitulo 21. Admitiendolo.

CAPITULO XX.
ADMITIENDOLO.

Renesme abrió lentamente los ojos, y al hacerlo abrió los ojos como plato, se sentó en la cama de golpe, algo desorientada, en lo primero que se fijó era en que llevaba la misma ropa de la noche anterior, el pelo desordenado, miró hacia el tocador, y allí estaba Jacob sentado sobre él, mirándola con una gran sonrisa, ambos se miraron a los ojos.
_ Lastima que no aposté nada… hoy estuvieras en deuda conmigo… -dijo él algo divertido, al recordar que en la madrugada ella había garantizado no estar agotada-.
Ella sonrió con algo de vergüenza.
_ Me quedé dormida, lo siento…
_ Deberías sentirlo, si. No es justo que me hayas echo flaquear ante mi única excepción y  luego me dejaras con todas las ganas metida…
_ Perdón… -dijo ella de verdad lamentándolo-.

Él dio un salto para aperase de donde estaba sentado y acercándose a ella. La miró a los ojos de tal manera que la mirarlo fijamente, él le miró profundamente como si estuviera buscando algo en sus ojos.
_ La verdad… eres la niña más increíble que he podido conocer… te hubieras visto… eres tan hermosa… -ella le miró con duda-.
_ Jacob yo… de verdad… no te imaginas… lo que me lamento… fui una estúpida al quedarme dormida…
_ No te lamentas más que yo… puedes estar segura…
Él no despegaba su mirada de los ojos de ella, ahora algo serio.
_ ¿En serio?... porque la verdad lograrás que me de un golpe…
_ Nessie… me parece suficiente con que te desee de la manera que te deseo, y como si fuera poco, te me lanzas encima de esa manera… ¿Qué fuerza podía sacar yo, para parar aquello?...

Ella sonrió.
_ Podemos retomarlo en donde quedamos, y así no habrá razón por que lamentarnos…
Él sonrió también.
_ Deberías pararte y darte un baño… hoy nos espera un gran día…
_ Seguro debo verme horrible, no desperté en tooooda la noche…
_ Te equivocas… luces hermosa, como siempre… tanto que mejor sales de esa cama, porque puedo terminar siendo yo el que se abalance sobre tí…
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Mientras que en la otra habitación. Edward y Bella estaban debajo de las sabanas muy abrasaditos, la espalda de bella estaba pegada totalmente al pecho de Edward, quien con uno de sus brazos rodeaba de manera posesiva la cintura de ella, Edward fue el primero en despertar y en abrir los ojos lentamente, la sensación que le provocaba el fuerte olor a fresas, la cual estaba tan cerca de su nariz, hizo que él fuera cayendo en lo que había pasado en la madrugada, La respiración de Bella era acompasada, él al darse cuenta que no se trataba de un maravilloso sueño, no pudo contener una sonrisa, ya que como lo supuso, su corazón explotaba de felicidad, aquella magnifica noche no fue un sueño, ahí tenía abrazada muy cerquita de su cuerpo, a la mujer que lo traía loco, aquella a la que no pensaba que podía tener de esa manera jamás. La respiración de Edward paró abruptamente cuando sintió como Bella comenzó a moverse, él lentamente fue apartando su mano de la cintura de ella, y notó como ella, quien seguía durmiendo se apartó de él, y como una niña en busca de cariño se giró, para quedar frente a él, Edward lentamente se fue poniendo boca arriba, y con sus manos hizo que ella colocara su cabeza en el pecho de él, Edward no dudó en abrazarla nuevamente, ella subió una de sus piernas sobre las de él, acurrucándose mejor, él suavemente mientras tenía la cabeza de ella en su pecho la abrazaba, mientras que suavemente con caricias muy perceptibles, comenzó a trazar figuritas en la espalda de ella. Ella tenía él pelo suelto, y le cubría un poco el rostro, por lo que él con una mano  se lo quito del cuello, mientras aspiraba una y otra vez aquél olor tan exquisito que salía de ella, él siguió acariciándola, aquellas caricias fueron provocando que la piel de Bella fuera reaccionando, ya que ella al sentir aquél contacto, suave, delicado y placentero, fue moviéndose y poco a poco fue despertando y abriendo los ojos, ala ella estar en el pecho de él, podía escuchar perfectamente el corazón de Edward, el cual latía acompasadamente muy cerca de su oído, el calor que le producía su pecho desnudo en contacto con su rostro, el olor que desprendía el cuerpo de él, era la sensación mas agradable que hubiese vivido jamás, al ella tener la base de su cabeza justo debajo de la mentón de él, sabía que él no podía estar viéndola, por lo que sabía que él no podría darse cuenta de que ella había despertado, ella se mordió el labio inferior con preocupación al recordar lo que había hecho la madrugada de ese día, ella no sabía como verle la cara a Edward, la verdad él se iba a burlar de ella, ya que como lo había predicho, ella iba a terminar en sus brazos, mierda, fue débil ante él, tan débil que hasta había terminado debajo de sus sabanas, ella al no querer que el se diera cuenta de que ella había despertado, se quedó quietecita, mientras seguía dándole vueltas al asunto, maldición los dedos de Edward estaban provocando pequeñas descargas eléctricas por donde estos la acariciaban, por lo que siguió sintiendo escalofríos al sentir las yema de los dedos de Edward acariciarle la espalda. Ella cerró los ojos permitiéndose nuevamente, disfrutar de la sensación que ese hombre le provocaba, rayos, en realidad deseaba quedarse allí todo el día, deseaba que él no parara de acariciarla jamás, deseaba que… apretó fuertemente los ojos, en el momento que la mano de Edward bajó de su espalda hasta sus glúteos, haciendo una pequeña opresión de su ingle, en uno de los mulos de él, ella sintió como aquella sensación deliciosa bajaba desde su pecho hasta su ingle, provocando que se mojara y que quisiera que aquello siguiera, ella se dio cuenta que a pesar de lo que podía pasar ahora, ella estaba dispuesta a soportarlo, nunca se arrepentiría de haberlo hecho con él, de ser objetiva, debía admitir que Edward era el hombre más completo que había conocido, aunque su pasado la perturbara, no se iba a permitir en pensar en nada que le pudiera hacer daño, en nada que pudiera hacerle creer que Edward era el hombre que la había hecho mujer, su mujer. Ella lo había disfrutado de tal manera que también comenzaba a sentir como su pecho comenzaba a sentir una sensación diferente, una sensación de felicidad y sosiego, aquello que estaba sintiendo era placentero, era como si su corazón comenzara a latir de una manera diferente, más fuerte que nunca, como si sus penas y sufrimientos hubieran desaparecido por completo, como si su corazón hubiere sanado, ella sonrió en silencio, al sentirse feliz y completa.

_ Bueno días, preciosa… -ella se estremeció al escuchar el susurro de Edward sobre su cabeza-. ¿Cómo amaneciste?...

Ella agradeció que él no pudiera verle el rostro, ya que se sonrojó completamente, bastante diría ella, luego de unos diez segundos, ella se debatía si debía levantar o no su rostro, para verle, no sabía que vería en él cuando lo mirara a la cara, él no dejó de abrazarla y acariciarle la espalda. Ella pensó que sin duda alguna, él debía estar rozagante de orgullo por habérsela llevado a la cama. Pero de ser así, lo soportaría, porque ella fue quien lo permitió y seguía sin arrepentirse de aquello.

_ Algo contrariada… -dijo ella, Edward al escuchar eso se tensó de inmediato, a tal punto que dejó de mover sus dedos en la espalda de ella, ninguno se miraban a la cara-.
_ ¿Qué quieres decir con eso?... ¿Qué te arrepientes de lo que pasó?... –dijo él con una nota de preocupación en su voz, ella al escuchar eso rápidamente se separó solo un poquito, para poder levantar su rostro y mirarlo a los ojos mientras respondía a aquella pregunta absurda para ella-.
_ Por supuesto que no… nunca me arrepentiría de eso, Edward…

Edward mirándola a los ojos, dejó salir una sonrisa inmensa, en sus ojos y mirada se reflejaba la felicidad que embargaba su corazón. Ella algo avergonzada, trató de evitar la mirada de él, y quiso bajar el rostro, pero él lo impidió, ya que colocó una de sus manos en le barbilla de ella, obligándola a que le sostuviera la mirada.

_ ¿Estas avergonzada?... –dijo algo asombrado, al ver sus mejillas teñidas de un hermoso rojo carmesí, que la hacían ver mas adorable que de costumbre-.
_ Un poco…
_ Pues no deberías estarlo… no se tú, pero yo en estos momento me siento el hombre más dichoso del universo… -le dio un beso en los labios-.
_ Humm…
_ Deberías explicarme algo… -dijo él de repente, mirándola con esos ojos esmeraldas demasiados profundo, y puso sumo interés a su pregunta-. Sácame de la duda… una vez me mencionaste que ningún chico te valía la pena… que nunca te entregarías de la forma que lo has hecho conmigo… ¿puedo saber por qué te entregaste a mí?...

Ella frunció el seño, hasta que comprendió la pregunta. Habló con pura sinceridad.
_ Ya te he dicho que… que contigo es diferente… Edward… lo que me haces sentir es tan placentero, que daría cualquier cosa porque no desaparecieras ni un segundo de mi lado… -y sonriéndose levantó su rostro para mirarlo a los ojos mientras enredó sus manos en el cabello de él y acercándose le besó en los labios, ambos se empezaron a besar suavemente, al Edward sentir esos labios tan suaves y dulces, los saboreó como si estuviera saboreando algo de comer, algo que le fascinaba.
_ Hummm… -dijo él y ambos se rieron, sin dejarse de besar-. Me encanta que dejes salir todo lo que sientes por mí, la verdad me vuelves loco, muchachita…
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En el comedor, mientras Nessie estaba sentada en una de las sillas, veía como Jacob parado frente a la estufa, preparaba panqueques en una salten.
_ ¿De cuando acá eres cocinero, señor Black?... –dijo ella burlonamente-.
_ Ya verás… ya verás… -dijo él confiado en su pericia en la cocina-.

Luego de unos 5 minutos Nessie frunció el seño, al recordar que no habían viajado solos.
_ Un momento… ¿Y Edward… y Bella?... la verdad no verificamos si llegaron anoche…
_ No se por donde andan esos dos… y la verdad no me importa mucho… -dijo Jacob-. Es bueno no tener todo el tiempo el par de ojos de tu hermano encima de nosotros…

Nessie sonrió con diversión.
_ No se como le pagaré a Bella todo lo que hace por nosotros, lo está haciendo muy bien… -dijo Nessie divertida-.
_ ¿Qué tan bien lo está haciendo Bella?... –dijo Edward irónicamente, del susto, Jacob dejó caer el tenedor sobre el salten, mientras Nessie giró de golpe hacía la puerta-.

Edward en unas bermudas caquis y una franela azul oscuro y zapatillas, recostado del marco de la puerta con los brazos cruzados les miraba a ambos, si, parecía un dios griego-.
_ Por dios… -dijo Nessie casi sin aliento-. Que susto me acabas de pegar, no te sentí llegar…
_ Claro… es obvio…

Dijo Edward serio, mientras votaba la postura para dirigirse al refrigerador, Jacob lo miraba de reojo, y Nessie no despegó la mirada de su hermano, ambos lo vieron sacar un cartón de jugo de naranjas, cerrar el refrigerador, buscar en un gabinete un baso de cristal, vertir un poco de jugo en el baso, guardar el resto en donde estaba y salir de la cocina, sin decir nada más, ni siquiera volvió a mirarlos a ninguno de los dos, una ves perdido de la vista de Jacob y Nessie, el primero se giró a Nessie, quien con el seño fruncido miraba a su novio, ambos parecían muy contrariados.

_ ¿Son ideas mías?... –dijo ella muy bajito-. ¿O estaba demasiado tranquilo?... nos escuchó hablar… ¿Cómo es que no dijo nada?... –Jacob dejó salir una sonrisa, Renesme lentamente fue abriendo los ojos como platos-. No puede ser lo que me estoy imaginando… no, no, no…
_ ¿Bella es otra o la verdad te aprecia demasiado?... –dijo Jake demasiado divertido, al imaginarse a Bella acostándose con Edward solo para distraerlo. Ambos sonrieron-. ¿Todo por echarte la mano?... –Dijo Jake sin creerlo-.
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Arriba Edward entró a la habitación, Bella ya cambiada salía del baño, llevaba puestos unos pantaloncitos cortos de mezclillas, muy cortos, y una franelita de tiritos color blanca, zapatillas bajitas y el pelo en una cola alta, con hebras que le caían hacía abajo.
_ Te traje algo de tomar… -dijo Edward mientras le pasaba el jugo, ella lo tomó, y se lo llevó a los labios, mientras él le miraba fijamente-.
_ ¿Y Nessie y Jake?...
_ En la cocina… al parecer tu primito prepara el desayuno… -dijo en un tono molesto-.

Bella sonrió, Edward se acercó a ella por delante y mientras rodeaba su cintura, acercó su cuerpo al de ella, ambos se miraban a los ojos.
_ ¿Bajamos o aprovechamos mejor el tiempo?... –dijo él con un tono pícaro, mientras sonreía, ella también sonrió-.
_ Daría lo que sea por aprovechar el tiempo de esa manera… -él iba a acercar sus labios a los de ella, pero paró justo cuando faltaba un centímetro, al escuchar el “pero”-. Pero… no creo que podría soportar ni las miradas burlonas de mi primo, ni las preguntas de tu hermana… así que mejor bajemos… además tengo algo de hambre…
_ Bien… si tienes hambre bajemos, eso es nuevo y tú eres lo único que importa ahora…
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Nessie llevaba puestos sus bikinis color blancos, muy sexys, y ensima un pareo, cubierta completa, con aquellos que se hacen un nudo alrededor del cuello, era blanco, por lo que no llamaban tanto la atención los bikinis que llevaba abajo, unas zapatillas y el pelo suelto. Jake unas bermudas por las rodillas de jeans y una franela negra. Renesme y Jake sentados en la mesa uno al frente de otro, comían Panqueques, había en medio de la mesa un plato con unos cuantos mas, hacían una montaña.
_ Buenos días… -dijo Bella mientras entraba sin mirar en realidad a ningunos de los dos, Edward quien venía detrás de ella muy relajado vio a Bella sentarse y tomar un plato de la mesa, servirse un par de panqueques y tomar la miel, Edward hizo lo mismo pero luego de servirse se sentó en el desayunador de espaldas a ellos, justo detrás de Jake quien él y Renesme no despegaban sus miradas de ambos. Edward dio la espalda, Bella sentada al lado de Nessie y frente a Jake y a la espalda de Edward, comenzó a comer, parecía algo rígida cuando pretendió cortar el primer pedazo con el tenedor y cuchillo, al llevárselo a la boca, masticó muy lento, cuando no quedó nada en la boca, algo fastidiada dejó caer los cubiertos al plato, Edward giró un poco la cabeza para atrás para ver que sucedía, Nessie y Jake fruncieron el seño al ver que Bella los miraba a ambos de mala manera-.
_ ¿Qué diablos les pasa a ustedes dos?... –dijo, Edward sonriéndose volvió a girar su cabeza al plato de él, volviéndole a dar la espalda a todos-.

Jacob dejó salir una enorme sonrisa, Renesme por el contrario habló con preocupación mientras que su rostro reflejaba cierta sonrisa pícara-.
_ Nada… la que se está comportando algo extraña eres tú… ¿Qué te parecen los panqueques de Jake?... –dijo en son de cambiar el tema-. ¿Verdad que están ricos?...
_ Nada de ciencia para prepararlos… -dijo Bella, aún algo incómoda mientras retomaba su desayuno-.
_ La Ciencia se necesita para otras cosas… ¿Verdad Edward?... -Bella y Renesme al mismo tiempo miraron de golpe a Jake, cuando entendieron el doble sentido en sus palabras, Edward se giró solo para Jake y le sonrió un poco, cosa que divirtió aún mas a Jacob-.
_ Mieeeeeerda… -dijo Jake para si mismo, pero todos le escucharon-. La verdad estoy asombrado… decepcionado… y a la vez estaré feliz cuando Embry se vea obligado a pagarme la gran suma de dinero que me debe… la verdad confiaba un poco en la seguridad de mi prima y llegué a temer… el perder esa apuesta, ¡Auch!... –gritó al sentir el pies de Nessie golpearle por debajo de la mesa, él la miró sin entender-. ¿Pensaba en voz alta?... –dijo burlón-. Lo siento…

Bella parecía tragar bocanadas de aire.
_ La verdad… -dijo Jake continuando con su sarcasmo y miró a Edward quien estaba de espalda-. Es que me empiezas a caer bien, chico… creo que te subestimé demasiado…
_ ¿Quieres cerrar tu maldita bocota?... –dijo Bella demasiado agresiva, Edward se giró un poco y al Bella ver que Edward trataba de contener la sonrisa, se enfureció más-.
_ ¿Qué te pasa?... –dijo Jake alzándose de hombros. Renesme los miraba con preocupación-. Somos adultos… no deberías enfadarte tanto… hay que verlo desde en punto de vista positivo, superaste un trauma…
_ Párale, Jacob… -dijo Edward ahora con preocupación-.
_ Eres un Maldito metiche, Jacob Black… deberías aprender a meterte en tus asuntos… -dijo Bella dándole una mirada de odio a su primo-.
_ Eres mi asunto, sabes como te quiero, y ya me empezaba a preocupar por ti y tu forma de pensar, no era normal que te resistías tanto a estar con Edward, si te gustaba tanto…
_ Párale… -volvió a decir Edward-. Cambiemos de tema… ¿Qué hicieron anoche ustedes dos?... –dijo mirando serio a Renesme quien se alzó de hombros-.
_ Dejen que les contemos… -dijo ella-.
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El resto del día la pasaron en la playa, aunque Bella se mantuvo apartada en todo momento de su primo, la verdad no toleraba su indiscreción, Edward no se apartó de ella en todo momento, y no le importaba en absoluto que los demás le vieran estar con ella de esa manera. Nessie y Jake, estaban dentro de la playa nadando, mientras Edward y Bella estaban sentados en la orilla, apartados de las olas, sentados en una lomita de arena, él sostenía en todo momento la mano de ella, mientras que la brisa movía su pelo, ella por varias ocasiones le atrapó mirándola de reojo, como a la cuarta vez, ella sonriéndose le miró.
_ ¿Qué es lo que me ves?... –él dejó salir una sonrisa hermosa, y mientras le contestaba dulcemente subió una de su mano a su rostro, para apartarle el pelo que batía la brisa, lo colocó detrás de su oreja, siempre delicadamente-.
_ Lo hermosa que eres… ¿Sabes que estoy enamorado de ti, verdad?...

Ella por primera vez, en muchos años, escuchaba aquello, esas palabras en esta ocasión  no le asustaron, la verdad era costumbre en ella que el escucharla era el inicio de romper con la relación, todo lo contrario, le agradó escucharlas de los labios de él, la verdad su manera de mirarla la ponía algo nerviosa, por lo que se sonrió.
_ Eso dices… -dijo ella coquetamente-.
_ No. Es lo que siento… eres tan especial para mí, Bella…  me encantas… no te imaginas cuanto…

Ella fue la que se inclinó a él para alcanzar sus labios y darle un beso solo de tocada.
_ ¿Qué haremos esta noche?... –dijo él mientras la miraba a los ojos-.
_ NO se, debo ir a ver a papá y a mamá… también Paúl quiere que nos veamos un rato…
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Ese día en la noche, Bella volvió a visitar a su madre y allí en su casa se encontró con Paúl, quien compartió con ellos. Al otro día, Bella fue por su vehículo, Jacob lo llevaría de vuelta, Jake y Edward se sorprendieron al ver el audi v6 color azul oscuro, fueron a la casa de los padres de Bella y se despidieron, ella no se quiso despedir de nadie más, ni siquiera de su mejor amigo Paúl. Regresaron Edward y Bella en el Volvo. Y Jacob y Renesme en el Audi. Jacob conducía cuando vio a Renesme quien a su lado encendía el celular, no duró ni 5 minutos cuando entró la primera llamada, ella lo iba a abrir cuando el rápidamente le arrebató el celular y se lo llevó al oído.
_ Aló… -dijo tranquilamente, Renesme lo veía con los ojos como plato-.
_ ¿Qué diablos haces tú tomando el teléfono de Renesme?... –dijo Emmet demasiado molesto-.
Jacob reflejaba pura tranquilidad.
_ Ya vez… y yo te pregunto por qué mierda la sigues llamando… ¿no has entendido que Nessie no quiere hablarte?... ¿de que la fastidias demasiado?...

Renesme puso cara de preocupación, Jacob mientras hablaba no apartaba su mirada de la carretera.
_ Es ella la que debería decirlo, ¿no crees?... pónmela al teléfono… -dijo con cierta orden-.
_ No. –Le contestó Jacob de la misma manera-.
_ No te pases de listo imbécil, estoy seguro de que no me conoces… no sabes de lo que soy capaz… no te voy a dejar salir con las tuyas, tómalo como una amenaza…
_ Pues… anda y ejecútala, porque la verdad creo que ya es demasiado tarde para que te preocupes por aquello… -Renesme le miró algo confundida, fue cuando pudo percibir la sonrisa en los labios de Jacob-. Hola… ¿estás ahí o ya colgaste el teléfono?...
_ Más te vale que sea mentira… -dijo Emmet en un suspiro algo incómodo-.
_ Adiós, nos veremos mañana en el instituto… te estaré esperando por si te animas…

Dijo Jake y cerró el teléfono.
_ ¿Era Emmet, verdad?... ¿Qué le decías?...
_ Nada… -dijo él mientras le hacía llegar el aparato-.
_ ¿Nada?... –dijo Renesme algo alarmada-. ¿Para que es demasiado tarde?...
_ Nada… olvídalo, solo lo fastidio un poco, deberías agradecérmelo… te ha molestado bastante…
_ ¿Para que es demasiado tarde?... –exigió ella una respuesta, sin dejar pasar la pregunta-.
_ Pues… -sonrió-. Le hice creer que hicimos el amor… para que se explote…
Renesme se molestó.
_ ¡¿Qué?!... ¿estas loco?... –ella estaba furiosa-. ¿Cómo le dices eso?...
_ ¿Qué?… -dijo él mirándola con duda-. No entiendo tu pesar… ¿acaso no quieres que el vaya a pensar que estuvimos juntos?...
_ No me importa eso, ¿acaso no pensaste que se lo dirá a Edward?... me va a matar…
Jacob se alzó de hombros, aún seguía sin entender la preocupación-.
_ Dile que solo quise fastidiarlo un poco…
_ Solo me fastidias a mí…
_ Humm… -dijo él pensativo-. Ya veo… ¿Eso quiere decir que estás molesta conmigo?...
_ Demasiado molesta… -dijo ella poniéndose derecha en el asiento y cruzándose de brazos, Jake se puso serio-.
_ Y solo por torturar a ese imbécil… ¿Qué tanto te pondrías si le parto la cara?... –ella le miró de golpe-.
_ ¡Párale!… no soporto ver los ridículos que se ven cuando se agarran a golpes, no me gustan los escándalos ni los show, así que déjate de eso…
_ ¡Maldita sea, ¿Por qué diablos no se lo dices a él?!... –apretó con fuerza el timón demasiado molesto, Renesme se asustó por su repentina agresividad-. Es él el que me tiene arto, no tengo paciencia, y no te imaginas lo mucho que me esfuerzo ya con esto… ese imbécil te dejó ¿Qué diablos es lo que busca ahora?...
_ No es tu problema… es a mí a quien fastidia, yo hablaré con él…
_ ¿No es mi problema?... –dijo mirándolo solo por unos segundos a los ojos-. ¿Eso es lo que crees?... pues bien. Te tomaré la palabra… NO ES MI PROBLEMA…

Ningunos de los dos volvieron a dirigirse la palabra en todo el camino. Estaban demasiados molestos. Al llegar a la Residencia Cullen. Edward estacionó su auto frente a su casa, él rápidamente se apeó para abrirle la puerta a ella, quien ya la había abierto, él tomándola de la mano la ayudó a salir, ambos se miraron a los ojos.
_ Será difícil para mí… no quiero separarme de tu lado… -dijo él con pesar-.
Ella sonriéndose mientras le acariciaba la mejilla le habló.
_ Te llamo en cuanto llegue, puedes conectarte al msm, podemos hablar y encender la video cámara…

Él se inclinó bajando sus labios, para besar a los de ella y con un suave roce le dio un beso, separando los de él, para abarcar los de ella y mojárselos, luego se separaron, la noche había caído. Ambos se dejaron deslumbrar de las luces del auto de Jacob quien llegaba y se estacionaba justo detrás del volvo, Edward y Bella pusieron cara de preocupación al ver a Renesme salir del auto y cerrar la puerta algo molesta y sin despedirse de Jake dirigirse a la puerta de su casa.
_ Como que esos dos se pelearon en el camino… -dijo Edward sonriéndose-.
_ ¿Por qué será?... –dijo ella pensativa, Jake tocó la bocina tres veces corrida cosa que molestó a Edward-.
_ Debo irme, al parecer Jacob está molesto también…
_ Es un grosero… -dijo Edward de mala manera, ella rápidamente se empinó hacia arriba para alcanzarle los labios, le dio un besito-. Te quiero mucho… -lo dijo muy rápido, pero él como quiera se quedó fuera de base ante aquellas palabras, ella continuó sin respirar-. Hablaremos horita… -y corriendo se dirigió a donde Jacob y entró, este arrancó de inmediato-.

Nessie se dirigía a las escaleras cuando escuchó la voz de Edward detrás, quien se apuraba para alcanzarla.
_ Nessie, espera… -ella se detuvo y lo miró-. ¿Qué pasó?... ¿te peleaste con Jacob?...
_ Déjame en paz, estoy cansada.
_ Aguarda, solo quiero saber qué pasó… -dijo demasiado preocupado-. Estás demasiado molesta, ni siquiera te despediste de Bella… ¿Qué pasó?...
_ ¿Quieres saber?... –dijo ella devolviéndose para acercarse a él-. Que el imbécil de tu amigo me tiene harta de tanto que me fastidia… que supere la idea y que me deje en paz, yo superé el hecho de que ya no existiera en mi vida…

Edward relajó su postura.
_ ¿Volvió a llamarte… te provocó problemas con Jacob?... tranquila hablaré con Emmet, te lo prometo…
_ Gracias… -dijo ella irónicamente-. Pero la que va a hablar con él soy yo…

Y demasiado molesta subió las escaleras.
_ Si que está molesta… -se dijo Edward para si mismo-.

En la Residencia Black.
Jacob entraba con la maleta de él y la de Bella, quien venía a dos pasos más atrás de él, ellos al entrar se pararon de golpe, al ver a Billy parado en el primer escalón con el frente para ellos y cruzados de brazos. Mas atrás Martha con cara de preocupación.
_ Genial… -dijo Jake entre dientes, todavía parecía algo molesto-.
_ Hola… -dijo Bella-.
_ Bien… ¿y entonces cómo les fue?... –dijo Billy sin apartar su mirada de Bella, ella se sintió cohibida-.
_ Bien… papá y mamá les mandan saludos…
_ Gracias… -dijo Martha sonriéndose-.

Billy miró a Jacob.
_ ¿Y tú?...
_ Hay papá… -dijo Jacob iniciando su paso hacia las escaleras-. Solo desembucha de una vez… estamos cansados, estábamos en una carretera casi desde la madrugada, si vas a decir algo, hazlo y punto…
_ Sabes como odio que te pases de la raya, Jacob… pero los voy a entender y les voy a permitir que descansen… mañana… tengo que hablar, en especial contigo Bella… la verdad debo explicarte unas que otras reglas…
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Nessie metida debajo de sus sabanas, no lograba conciliar el sueño, se debatía en la idea de llamar o no a Jacob. Odiaba aquella sensación que le provocaba el hecho de que se hubieran peleado, de que se hubieran despedido de aquella manera. La habitación estaba totalmente oscura. Su celular sonó y ella algo fastidiada al saber que era Emmet que la estaba llamando lo tomó de la mesita de noche sin ni siquiera ver en la pantalla.
_ Dime…
_ OH… -dijo Jacob apenas en un susurro-. ¿Sigues enojada conmigo?...
Ella se sonrió aunque no cambió el tono de voz, quería que él creyera que seguía molesta.
_ ¿Qué quieres?...
_ Pedirte que me disculpes… la verdad no debí enfadarme de esa manera contigo… no debí subirte la voz… hago lo que sea para que me perdones, pequeña… te prometo que no volverá a ocurrir…
_ Jacob yo… -él la interrumpió-.
_ No tienes la culpa de nada… no debí decirle eso a… ese tipo, la verdad era algo que no se trataba solo de mi… perdón… mañana yo mismo hablaré con Edward y le explicaré… perdóname… no logro conciliar el sueño sabiendo que estás enojada conmigo…
_ No lo estoy… -dijo ella-. La verdad ambos nos alteramos sin motivo que lo ameritara… también lo siento…
_ Nessie… yo te quiero… y se lo mucho que significó ese tipo para ti… no soporto el hecho de que hables con él, de que te llame…
_ Estoy contigo… contigo es con quien quiero estar…
_ Quiero que me quieras de la manera que yo te quiero a ti…
_ Yo te quiero más… si fuera por mí… te lo hubiera demostrado de otra forma…
_ Humm… -dijo él sonriéndose-. Eres la niña más mala que he conocido en todo el planeta, ya estás demasiado buena como para que te la pases tentando mi autocontrol y mi conciencia todo el tiempo… -ella se echó a reír-. Créeme que este Jacob no existe, solo porque significas demasiado para mí, quiero tratar de hacer las cosas como se debería…
_ No seas tan conciente… me molesta…
_ No entiendes… solo trato de que cuando quieras hacerlo sea porque lo quieras hacer conmigo… no por ningún interés en saber cómo será, que se siente… o que experiencia nueva hayas obtenido, quiero que cuando lo hagamos sea porque ambos nos queramos y porque lo deseamos… lo hago solo porque quiero que estés segura de lo que haces… Nada de arrepentimientos.

Ella suspiró.
_ Eso quiere decir que lo vamos hacer, ¿verdad?...
_ Por supuesto… te juro que mi cuerpo necesita más del tuyo, que el tuyo del mío… en los hombres el deseo es peor…
_ ¿A si?...
_ No sabes cuanto me gustas… eres hermosa…
_ Te quiero, Jacob…
_ Yo también te quiero…

Todo fue tan rápido que apenas le dio chanse a ella a sentarse en la cama, de momento sintió como le quitaron la sabana de golpe, le arrebataron el teléfono de la mano y le pegaron tremendo estrellón, ella no pudo ver por la oscuridad, pero escuchó como el aparato se partía en pedazos al chocar con el suelo, ella nerviosa y asustada, rápidamente se inclinó a la mesita de noche y encendió la luz, ahí estaba Emmet, demasiado molesto, demasiado fuerte, ella asustada trato de pararse de la cama.

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