CAPITULO VI
INESPERADO.
Al otro día.
Bella sentada en su butaca escribía en su cuaderno cuando de repente sintió que alguien se sentó a su lado. Ella levantó el rostro y miró, sonrió al ver de quien se trataba.
_ Hola, Quil… -él sacó una sonrisa linda-.
_ Hola, linda… quería saludarte…
Ella solo le regaló una sonrisa.
_ Supe que saliste anoche con Jake y… Edward Cullen…
_ También estaba Nessie… -dijo ella mirándolo con duda-.
_ Bien… eso no cambia mucho las cosas… ¿te gustaría salir conmigo esta noche?... si no conoces bien la ciudad podría mostrártela un poco…
_ Me parece bien… -dijo ella sonriéndole-. Esta noche entonces…
Quil se emocionó, pero dicha emoción solo duró un segundo al escuchar que alguien muy cerca de ellos se aclaró la garganta. Edward estaba parado frente a ellos, SERIO, y cruzado de brazos, su mirada estaba en los dos. Quil puso cara de incomodad, Bella también se puso seria.
_ Hola Edward… -dijo ella mirándolo fijamente, Edward fijo su mirada en ella-.
_ Hola Isabella… ¿Cómo amaneciste?...
_ Bien… ¿conoces a Quil?...
Quil se puso de pies. Estaba muy serio.
_ De vista… -dijo Edward mirándolo-.
_ Bien… -dijo Quil ignorándolo, miró a Bella y sonrió-. Entonces en el almuerzo nos ponemos de acuerdo con la hora-.
_ Claro…
Quil se fue, Edward luego de verlo retirarse con muy mala cara miró a Bella.
_ ¿Me explicas que fue eso?... –dijo ella con duda-.
_ ¿Qué?...
_ Tu actitud…
_ Bueno… -él se sentó a su lado-. La verdad, no me parece justo que armes citas con otros, sin antes tener una cita conmigo…
_ Anoche…
_ Dije: “CITA”… -él le recalcó aquella palabra, la verdad no veía lo de la noche anterior como una cita-.
_ Olvídalo… ¿Nessie?...
_ La dejé atrás… al parecer la conciencia la mata…
Bella sonrió.
Atrás, Quil se sentó en su asiento refunfuñando.
_ ¿Cómo soportaste a ese tipo anoche?...
Jacob lo miró.
_ Apenas cruce dos palabras con él…
_ Además… -dijo Seth continuando la respuesta por Jacob-. Valió la pena…
Jake lo miró de mala manera, Seth sonrió.
Embry le puso la mano en el hombro a Jacob.
_ Descuida, no te preocupes por mí, sería capaz de hacer el sacrificio de dejarte a la niña, si prometes volver a ser el mismo Jake de antes…
Todos rieron menos Jacob.
_ ¿No le han dicho los desagradables que pueden llegar a ser?... –dijo Jake molesto porque sus amigos siempre se divertían a costa de él-.
En ese momento miró para la puerta, y ahí entraba Renesme con su mochila al hombro. Su pelo suelto que le cubría parte de la cara. Ella lo miró, ambos se quedaron mirando por unos 10 segundos. Para sorpresa de Jake ella se dirigió hacia él y no hacia su asiento. Una vez parada frente a ellos, algo tímida, poniéndose el pelo detrás de la oreja, saludó.
_ Hola…
Todos la miraban ya, ellos sonreían el único serio era Jacob, quien fijamente la miraba a ella.
_ Jake… -dijo ella mirándolo a él-.
_ Hola… Nessie…
_ Creo que tengo que hablar contigo… -dijo ella algo nerviosa-.
_ No hay problema… -dijo Quil quien era el que estaba sentado al lado de Jacob, poniéndose automáticamente de pies y recogiendo sus cuadernos-. Puedes sentarte aquí… al fin y al cabo tu asiento está ocupado…
Renesme miró por enzima de su hombro para adelante, se percató de que su hermano estaba en su asiento, Jacob mirando su cuaderno respiró hondo, Seth y Embry rieron por debajo, Quil se paró al lado de sus amigos, para ponerle conversación, ellos supuestamente le prestaban atención a él, sin embargo estaban pendientes a la conversación entre Jake y Nessie. Ella se acomodó al lado de Jacob. Él no la miraba, ya que miraba fijamente el pizarrón, ella lo miro por largos segundos hasta que se animó a hablar…
_ No recuerdo NADA de lo que pasó anoche… lo único que recuerdo es que estaba contigo bebiendo…
Jacob la miró, serio.
_ ¿A si?... no te preocupes, no hay nada que recordar… al menos que tenga importancia…
_ Ya… -dijo ella moviendo la cabeza afirmativamente, mas tranquila, al cabo de un minuto, ella volvió a hablar -. Edward dijo que estaba hablando muchas tonterías… dijo que dejaría que tu me las hicieras saber… según él, para ver si con eso no me moriría de la vergüenza…
Jacob sonrió un poco.
_ Al parecer, la vergüenza la pasó él… no tienes de que preocuparte, solo te desahogaste y yo te escuché… -ella lo miró con vergüenza-.
_ ¿A si?... ¿y que dije?...
Él sonrió, miró de reojo para atrás, como lo esperaba sus amigos estaban pendientes a ellos dos.
_ Nada que no hubieras dicho el otro día en la tarde… -sonrió-. Cuéntame… como la pasaste luego que te fuiste… ¿lo recuerdas?...
_ Cómo no hacerlo… al parecer desesperé tanto a Edward que terminé debajo de una ducha de agua fría… a veces lo odio…
Jacob rió, ella se quedó fijamente mirándolo, sin duda la sonrisa mas hermosa que hubiere visto… ella se mordió el labio inferior mientras lo veía, reír. Pensando (“Wao”… precioso). Jacob sonriéndose movió la cabeza negativamente y miró su cuaderno.
Alante.
Bella hojeaba un libro, mientras Edward con su cuaderno abierto, pensativo le daba vueltas a su lápiz, lo tenía entre los dedos. El profesor entró saludando, ambos (Edward e Bella) miraron. Vieron que justo detrás del profesor entró Jessica quien al mirar su butaca frunció el seño, Edward la miraba por debajo de los ojos, Bella la miraba disimuladamente. Jessica los vio y frenó su caminar de golpe, los miró sin pestañar por unos segundos. Ella sin más dejó de mirarlos y siguió hacia atrás, Bella notó como Edward con la punta del lápiz le daba golpecitos a su cuaderno, ella lo veía de reojo, el sonido la inquietaba. Edward tenía su mirada algo lejos, miraba su cuaderno, paró de jugar con su lápiz de golpe, al sentir la mano de Bella rozar la mano de él libre que estaba sobre su propia pierna, debajo de la mesa, él no la miró a ella, si no, bajó la vista para mirar la mano de ella que ahora estaba sobre la suya, ella lentamente entrelazó sus dedos a los de él. Edward serio miró por 30 segundos las manos entrelazadas, y luego levantó la vista para mirarla a ella a los ojos, ella lo miraba de reojo y al toparse con su mirada sonrió un poco, con algo de timidez. El aún serio movió los dedos para sujetar un poco más sus dedos a los de ella. Se quedaron tomados de la mano, mas de media hora, mientras el profesor explicaba sin tener que tomar apuntes, de vez en cuando Bella sentía como él le acariciaba la mano con su dedo pulgar. La verdad es que aquel contacto entre sus manos se sentía agradable.
Mientras que atrás Renesme algo lejos solo miraba su cuaderno, Jacob ocasionalmente le miraba, era obvio que aunque su cuerpo estuviera sentado en esa butaca, su mente estaba demasiado lejos de allí. Al tocar el timbre algunos chicos se ponían de pies, Bella lentamente recogía sus cuadernos y los metía en la mochila, Edward al terminar primero se puso de pies.
_ ¿Almorzamos?... –dijo él, ella lo miró-.
_ Voy por Nessie, primero…
_ Bien. Serviré tu almuerzo… -y sonriendo la miró a los ojos-. No te tardes, te voy a estar esperando…
Ella le devolvió la sonrisa, él le dio la espalda y se marchó, ella se puso de pies, se tiró la mochila al hombro y se dirigió a la parte de atrás del salón.
_ Nessie… -dijo echándose a reír, al recordar el papelón que ella había hecho la noche anterior, Renesme se puso colorada de la vergüenza al ver la sonrisa burlona de Bella-.
_ Tú si me vas a decir… lo se… - dijo Renesme, Jacob se sonrió un poco-.
Los amigos de Jacob recogían.
_ La verdad no tengo mucho que decir… con quien pasaste la mayor parte del tiempo fue con Jake…
Renesme, Bella y Jacob escucharon la sonrisita de los chicos desde atrás. Jacob algo incómodo se paró.
_ Ya le dije, que no pasó Nada… -dijo y molesto tomó sus cosas e inició su paso hacia la puerta-.
_ Ya va… -dijo Embry siguiéndolo-. Este y sus cambios de humor…
Quil los siguió también, Seth fue el único que al pasar cerca de ellas se paró y mirando a Renesme le regaló una hermosa sonrisa.
_ Te deberemos mucho si logras cambiar a Jake… -y rápidamente se fue-. ¡Ey… espérenme!...
Bella se sonrió entusiasmada. Renesme estaba algo en shock.
Cuando caminaban en el pasillo, rumbo a la cafetería, ambas hablaban.
_ ¿Cómo te sientes hoy?... –le preguntó Bella-.
_ La verdad… trato de no pensar en él… nunca le voy a perdonar lo que me hizo… merecía por lo menos una explicación de su parte…
_ Nessie… -dijo bella, pero Renesme la interrumpió -.
_ No entiendes, Bella, no solo rompió conmigo, si no también rompió mi autoestima… por completo…
_ ¿Por qué?...
_ Tengo que tener algo malo, para que en los seis meses que estuvimos juntos nunca quisiera hacer el amor conmigo…
_ Mejor dale gracias a dios que fue así, tal ves hoy te hubieras sentido peor… no entiendo cual es tu afán con eso… aprende a esperar a que las cosas vengan solas, tal ves y dios quiso que las cosas pasaran así, Emmet no merecía que te entregaras por completo a él… tal ves… -dijo sonriéndose-. Y es otro el que merezca tu virginidad… otro que puede que esté mas cerca de lo que imaginas…
Renesme la miró y sonrió.
_ Si te refieras a Jacob… no lo creo… es obvio que está guapísimo… pero me molestan mucho sus repentinos cambios de humor… parece bipolar…
_ Jake… no era así, algo malo va con él… pero siento que tu le haces bien…
_ Por dios, Bella… apenas y entablamos conversación…
_ No lo conoces… hazlo, me lo vas a agradecer, Jake no es tan rudo como parece, si quieres que te lo describa una persona que lo conoce bastante bien, aquí va: … Jacob es un chico… súper lindo, inteligente, gentil, amable… e increíblemente CARIÑOSO… te lo juro… hazme caso, y trata de seguirle la corriente, te ayudará a acabar rápido con este mal momento… te habla la voz de la experiencia…
Renesme sonrió un poco.
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En la cafetería.
Edward y Jasper sentados almorzaban mientras hablaban.
_ Entiendo que fue una estupidez de Emmet el de marcharse… -dijo Jasper-.
_ Traté de hacerlo entrar en razón… pero no pude… entendía que sería mas fácil para Nessie el no verlo por unos días…
_ Estúpido… si terminó con ella era porque no le importaba, que más da...
Edward lo miró de mala manera, Jasper sonrió un poco con apuro.
_ Perdóname, olvidé que se trataba de Renesme… descuida, ella lo superará pronto… Renesme es una niña muy guapa… verás como le caerán las ofertas… desde que se enteren de que está soltera, cuando llegó de ese internado, no le dio chanse a nadie, ya que desde que entró al instituto se empató con Emmet, tremendo estúpido al desaprovechar su oportunidad…
_ ¿Qué dijiste?... –ellos voltearon a ver a Rosalie que estaba parada con su bandeja justo detrás de ellos, ella estaba con una felicidad que no le cabía en el rostro, rápidamente colocó su bandeja en la mesa, frente a ellos y se sentó, estaba muy interesada-. Escuché que dijiste que Renesme está soltera… ¿acaso terminó con Emmet?…
_ No. Emmet terminó con ella… -dijo Jasper y puso cara de dolor al sentir el tremendo codazo que le dio Edward a su lado, el lo miró sin entender, Edward estaba molesto, Rosalie sonriéndose se tapó la boca-.
_ Ho… mi… dios… lo sabía… -dijo ella feliz echando la bandeja a un lado-. Sabía que lo iba a ser…
_ No es lo que piensas, Rosalie… -dijo Edward-.
_ ¿Dónde está él?... –dijo ella-.
_ Emmet está en Seatle… -dijo Edward mirándola de mala manera-.
Ella puso cara de no entender.
_ ¿fue a ver a sus padres?... ¿Y el instituto?...
_ Consiguió que la dirección le dieran unos días… dijo que tenía problemas familiares…
_ Voy a llamarlo… -pensó ella en voz alta-. Voy a esperarlo… sabía que no podía interesarle mucho esa chiquilla malcriada… gracias por la información chicos…
Dijo ella y sin dejarlos hablar, tomó su bandeja y rápidamente se fue de allí.
_ Grandioso, Jasper… te felicito… -dijo Edward echando su bandeja a un lado-.
_ No vale que lo ocultaras, igual se iba a enterar… sabes que en este instituto los chismes vuelan como plumas… ya por ahí se dice que dejaste a Jessica por la chica nueva, Bella…
Edward lo miró muy serio.
_ ¿Qué demonios dices?...
Jasper se alzó de hombros.
_ Eso escuché en la clase de esta mañana…
_ Ni siquiera tenía nada con Jessica…
_ Ella es la primera que no se cree eso… sus amigas dicen lo contrario…
_ Puro chismes… -dijo Edward molesto-.
_ La verdad le hiciste aparentar eso… que te gustaba…
_ Jessica es muy linda, pero la verdad no es mi tipo… algo posesiva y muy controladora…
_ Es verdad que la gente no se ve su propia paja en los ojos… -dijo Jasper sonriendo-. Y anda mirando la de los otros…
_ Si lo se. Pero imagínate si lo somos los dos…
_ Entonces… te gustan las chicas mas despreocupadas… -dijo mirándolo de reojo-. ¿Lo es Bella?...
Edward con la mirada perdida para su frente sonrió.
_ Esa niña, es algo fuera de lo común… en realidad no he podido descifrar su personalidad, dice ser de una manera despreocupada, como dices tú, pero yo en cambio… no le creo… es solo puras frustraciones que carga encima, me gustaría poder ver cómo es en realidad… -Jasper lo miraba con duda-.
_ Te gusta… mira la cara de imbécil que pones cuando hablas de ella.
Edward reaccionó mirándolo de golpe.
_ ¿A ti no te gusta?... –dijo sin entender-.
_ Es muy linda… pero a ti te gusta más…
_ ¿Por qué lo dices?... –estaba serio, Jasper sonrió-.
_ Descuida, no tienes que preocuparte… mantén la situación bajo control… bajo tú control…
_ Claro… -dijo Edward para si mismo-.
_ Hola… -dijo Renesme al ella y Bella sentarse en la mesa, solo Bella con bandeja-.
_ ¿No vas a comer Renesme?... –dijo Edward mirándola-.
_ La verdad no. Me voy al salón temprano, tengo que trabajar una práctica pendiente…
_ Nessie… -dijo Jasper tomándola de la mano-. Se lo que te hizo el imbécil de Emmet, no quiero enterarme que andas por ahí algo mal por eso… aquí estoy yo… siempre dispuesto a ayudarte a superarlo…
Edward le dio un codazo nuevamente.
_ ¡Hay!... ¿crees que no me duele?... –le dijo Jas molesto-.
_ Si creyera que no, no te diera… -dijo Edward molesto, Jasper se acariciaba el brazo-.
_ Jasper no estoy de humor para tus chistes… mejor me voy, hablamos horita…
Dijo ella marchándose de allí, Bella comenzó a jugar con la comida, Edward la miró con duda-.
_ ¿Siempre haces eso?...
Bella lo miró.
_ ¿Qué?...
_ Pues jugar con el almuerzo…
_ ¿Vas a controlar también su comida?...
Dijo Jasper, Bella sonrió, en cambio Edward puso cara de estar perdiendo la paciencia con Jasper quien se percató al instante y sonriéndose se puso de pies tomando su bandeja-.
_ Bien, si lo que quieres es estar solo con ella, adelante… pásala bien…
Dijo y se marchó Edward respiró hondo.
_ No le hagas caso, Edward… -dijo ella sonriéndose, él la miró estaba serio-.
_ Está algo extraño y desbocado hoy… -dijo Edward-. Lo de la comida fue solo curiosidad…
_ Lo se… siempre lo hago… creo que costumbre…
_ ¿A si?...
_ De niña, cuando solía sentarme a la mesa… lo hacía sola… mis padres solo pasaban a ver si en realidad comía… -sonrió-. Solos los engañaba…
_ Debes comer…
_ Lo hago… -dijo echándose algo a la boca, Edward mirándola se llevó una botellita de agua a la boca para darse un trago-.
_ Bella… entonces… ¿Si piensas salir esta noche con el imbécil ese?...
Ella lo miró sin entender, el gesto de él era que parecía que solo tenía curiosidad, por su cara parecía estar despreocupado, seguía tomando agua, solo traguitos pequeños.
_ ¿Con Quil?... –se alzó de hombros-. Pues eso le dije…
_ Ummm… -dijo él bebiendo otro traguito y luego colocando la botellita sobre la mesa, ella lo miraba con duda, fue cuando se percató que Edward miró a un lado-.
Ella miró allí estaban sentadas algo alejadas, Jessica que los miraba, Rosalie, Lauren y Ángela, Isabella volvió a mirar a Edward, quien ya la estaba mirando.
_ ¿Qué, Edward?...
Él saco una sonrisa muy linda, ella lo miraba con duda, el tomó su mano derecha y empujó a un lado la bandeja de comida de ella y luego buscó la mano de Bella que estaba sobre la mesa y la agarró entrelazando sus dedos.
_ Me temo que no puedes salir con ese chico… -y la otra mano la llevó a la mejilla de ella y de manera suave y tierna la acarició con la parte de atrás de sus dedos, él la miraba a los ojos, ella al sentir ese contacto se estremeció, Edward al notarlo sonrió pero con dulzura, ella se puso seria y blanca como un papel al sentir su corazón palpitar tan frenéticamente-. Mi parte del trato está cumplida, he hablado ya con Jessica -dijo alejando su mano de la cara de ella-. Ahora es tu turno, linda… saldrás conmigo…
Ella tragó en seco, el se puso derecho.
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Mientras que por otro lado. Renesme entró al salón, como se esperaba estaba totalmente vacío, se sentó en su silla sacó sus cuadernos e inició su practica, luego de 10 minutos sintió que alguien se sentó a su lado.
_ Ups… -dijo Jacob sonriéndose al notar que ella adelantaba la práctica sola-. Me hubieras dicho y hubiese venido a ayudarte…
Ella sonrió.
_ Descuida, solo hago el esfuerzo por mantener la mente ocupada… puedo hacerlo sola…
Ella comenzó a escribir nuevamente. Jacob a su lado le veía de perfil, estaba serio, la vio escribir por unos 5 minutos sin decir nada… las palabras habían salido de su boca cuando vino a percatarse de eso.
_ Bien… entonces… ¿Aun la propuesta de anoche sigue en pie?... –dijo él algo divertido, ella se tensó de inmediato parando de escribir abruptamente al escuchar eso, aún miraba su cuaderno, lentamente levantó el rostro de su cuaderno y giró para mirarlo, ahí estaba él con una grande y hermosa sonrisa, donde dejaba ver su hermosa y blanca dentadura-.
_ Jacob… -dijo tragando el nudo en la garganta-. Tú me dijiste que…
_ Solo pregunto por si acaso sigue en pies tu propuesta, la verdad es que anoche me arrepentí mucho de no haberte complacido…
Ella se mordió el labio inferior con mortificación, sin duda Edward había tenido razón, ¿Qué papelón había hecho?.
_ ¿Qué te pedí?... –dijo en un hilo de voz-.
_ Bueno… -él no dejaba de sonreír-. La verdad muchas cosas, pero realmente importantes solo dos…
_ Dime… me muero de la vergüenza… estaba muy borracha…
_ El alcohol solo desinhibe…
_ Jacob…
_ Me sentí alagado cuando me confesaste que te gustaba…
Ella se llevó la mano izquierda a la frente, roja y demasiado avergonzada.
_ Oh, por dios… -dijo muerta de la vergüenza, él sonrió mas-.
_ También dijiste que te gustaría que fuera tu novio…
Ella se tapo la cara ya que estaba roja como un tomate.
_ No, no, no… lo dijo Edward… trágame tierra por favor… no me imagino el ridículo que hice frente a tí… diablos no debí tomar…
_ Suuuu… -dijo Jacob, colocándole al mismo tiempo la mano en la barbilla para así poder levantar su rostro, y hacer que ella lo mirara a los ojos, la mirada de ella era de pura vergüenza, igual le sostuvo la mirada -. Hay algo que me pediste anoche… en lo que quiero complacerte… dijiste que querías que te besara… solo para que te dijera que tal besas, hablaste un poco de tu autoestima y… querías que te sacara de las dudas… -él la miró a los ojos y luego bajó su mirada a los labios de ella, los cuales se veían suaves y rosados, moría por probarlos y comprobar si serían tan dulces como se veían, ella lo miró de igual manera, estaban algo cerca el uno al otro, tanto que la respiración de uno golpeaba la cara del otro-. ¿Aún quieres que te saque de las dudas?... –él susurró aquellas palabras sin despegar su mirada de los labios de ella-.
Ella algo confundida miró para el lado, se debatía sin hacerlo o no, aquello tal vez no estaba bien, a Jacob apenas lo estaba conociendo, él no se llevaría buena impresión de ella, pero nuevamente le miró los labios a él. Él sonrió. Pero luego se puso serio mientras le hablaba con sinceridad.
_ Yo me muero por besarte, Nessie… -dijo él muy serio mirándole a los ojos y siendo 100% sincero con ella-.
Ella tardó unos segundos para reaccionar.
_ ¿Me dirás la verdad no importa cual sea?... –ella necesitaba que alguien fuera sincera con ella-.
Jacob no le contestó y lentamente solo fue acercando su rostro a la de ella, no despegó su mirada de los labios de ella, colocó su mano justo detrás de la oreja de ella, ella también le miraba a los labios, lo vio acercarse muy lentamente a ella, Jacob se acercó y con sus labios lentamente acarició los de ella, ambos cerraron los ojos con el solo contacto, él abriendo un poco sus labios le dio un beso de tocada, una caricia suave y delicada, iba a separarse cuando sintió la mano de ella en su nuca, ella al sentir la suavidad de aquellos labios, sin detenerse a pensarlo se acercó para que el no fuera a echarse para atrás, cosa que Jacob no dudo, él se acomodó mejor y acercándose mas a ella la besó de verdad, sus labios se unieron a los de ella y comenzaron a moverse, fue él quien con su lengua le acarició el labio inferior a ella, pidiéndole permiso para entrar su lengua abriéndose espacio en la boca de ella, ella abrió los labios para que él la besara mejor. Ellos comenzaron a besarse de una manera extraña de describir, era un beso suave pero a la vez apasionado, al Jacob sentir que ella estaba un poco agitada la besó un poco más apasionadamente, cosa que desarmó completamente a Nessie, ella sentía que necesitaba aire, pero siguió sin querer apartar sus labios de aquellos que le hacían sentir algo distinto, ellos olvidaron en donde se encontraban, y siguieron acariciándose con sus labios, Jacob por su lado le saboreaba aquellos labios como si se tratara de uno de sus dulces favoritos, estuvieron besándose sin importar el tiempo, fue cuando escucharon una garganta aclararse, eso no hizo que Jacob parara de besarla, fue ella quien lentamente colocando su mano en el pecho de él, lentamente fue separándolo de ella para finalizar aquello. Una ves que sus labios se separaron, él con los ojos cerrados le dio dos besos más, fueron besos de tocada, pero mojados, ya que le besaba con la boca abierta como si se tratara de probar algo de comer. Ella fue la primera en abrir los ojos, y miró que habían barios chicos en el curso, quienes los observaban de manera disimulada, ella miró a Jacob quien aún no habría los ojos, sus labios estaban aún muy cerca de los de ella, él lentamente fue abriendo los ojos, y al hacerlo no le miró a la cara, su mirada estaba fija en labios de ella, los cuales estaban bastantes rojos e irritados, pero igual de hermosos. En su interior se debatía si besarla o no otra vez, ella algo nerviosa y un poco agitada le miraba. Jacob también se sentía un poco acalorado, por lo que ambos se quedaron unos segundos así esperando tranquilizar su respiración.
_ ¿Jacob?... –dijo ella en un susurro-.
Él parecía estar en shock. Ella poniéndole la mano en la barbilla le giró la cara para que él le mirara a los ojos, se percató de que sus dedos temblaban. Él la miró a los ojos. Se miraron fijamente.
_ ¿Y?... –dijo ella esperando que él fuera sincero con ella-.
Él abrió un poco los ojos sin poder hablar.
_ ¿Tan malo fue?... –dijo ella aguándosele los ojos-.
_ Para… -dijo Jacob poniendo expresión molesta-. Esto es terrible… -dijo Jacob preocupado pasándose la mano por la cabeza al caer en cuenta de lo mucho que le había gustado haberla besado-.
Renesme miró a su alrededor y notó como aquellos ojos los miraban disimuladamente.
_ Bien… -dijo ella-. Habaremos de esto después… creo que no es el momento y el lugar para hablar… recuerda que prometiste ser sincero conmigo… me dirás que tal beso…
Jacob tragando en seco, y cerrando el puño con rabia se puso derecho en su asiento, ella lo vio sin entender. Y tratando de disimular sus nervios tomó su lápiz y cuaderno nuevamente. A ella le molestaba que durante la clase perdió varias veces la concentración para acordarse lo estúpida que fue al permitir aquello, Jacob con total indiferencia y sin volver a mirarla en toda la clase mantuvo su mente ocupada, no se iba a permitir darle mas importancia de lo que merecía aquello. Trataba de engañarse a si mismo.
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Mientras que al terminar la clase. Bella y Edward salían del salón de clases juntos, cuando ambos salieron al pasillo, se percataron de que Quil recostado de la pared esperaba, ambos se pararon al mismo tiempo. Quil al ver salir a Bella se puso derecho. Bella puso cara de no entender, mientras que Edward se puso serio, ambos se pararon. Quil a su frente algo apartado también les miraba serio. Bella tragó en seco e iba a iniciar el paso hacia él cuando sintió que Edward la detuvo al tomarla del brazo, ella lo miró.
_ Edward… -dijo mirándolo sin entender su actitud-.
_ Nosotros tenemos una cita esta noche… recuérdalo… -le dijo él mientras la miraba a los ojos-.
Solo dijo eso, la soltó y se fue de allí a grandes pasos. Ella duró unos segundos para iniciar su paso hacia Quil, él sonrió al verla acercarse sola.
_ Quil…
_ Espero que no te incomode que te esperé aquí… -dijo sonriendo-. Tu primo es de lo peor, Bella…
Ella sonrió con timidez.
_ Descuida…
Ambos iniciaron a caminar hacia fuera del edificio.
_ Umm… entonces… ¿A que hora paso por ti?... –dijo él tímidamente-.
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Mientras que en el salón de Jacob. Todos recogían menos Renesme, los chicos salían del salón rápidamente, ella al contrario ni se movió, su mirada estaba fija hacia la pizarra. Jacob lentamente guardaba sus cosas, y se paró, ella lo miró de golpe.
_ Jacob… espera…
Él la miró a los ojos.
_ ¿Piensas irte… así?...
_ ¿Qué quieres que te diga?...
_ Pues… -ella le dio vergüenza-. La verdad… si te gustó el beso…
Él sonrió mirándola a los ojos.
_ Pensé que la respuesta era obvia…
Ella se quedó en shock y al cabo de unos segundos sonrió.
_ ¿Entonces te gustó?...
Jacob miró a su alrededor, ya no quedaban nadie mas que ellos dos.
_ Al diablo, con todo… -dijo bruscamente y se sentó nuevamente en su silla y la miró-. Me encantó…
_ La verdad… -pidió ella-.
Él lentamente con su dedo índice acarició los labios de ella, abriéndoselo con el contacto, ella se puso algo tensa. Su maldito corazón comenzó nuevamente su carrera.
_ ¿Quieres que te diga la verdad?... ¿Me creerás si te digo que me gustó mas de lo que esperaba?... –la miró a los labios mientras le hablaba con un leve susurro-. No quería parar de besarte…
Ella sonrió un poco y lentamente se fue acercando y con sus labios le dio un besito de tocada en los de él. Ella vio que él cerró los ojos mientras duró aquel contacto-.
_ Muy bien… -dijo Jacob moviendo la cabeza negativamente mientras hablaba para él mismo-. Lo que me faltaba… -dijo y la sorprendió besándola-.
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Mientras que afuera en el aparcamiento. Edward recostado de su volvo miraba algo inquieto su reloj. Se puso derecho al ver a Bella salir del edificio. Ella al verlo a él lentamente se acercó, él la miraba fijamente.
_ Pensé que no ibas a salir nunca… -dijo mirándola a los ojos-.
_ Umm…
_ ¿Le dijiste?...
_ Si.
Edward sonrió con satisfacción.
_ Bien… -y tomándola de la mano la acercó un poco a él. Ella algo inquieta lo miraba-.
_ Edward, espera… - dijo ella incómoda, él la interrumpió-.
_ Suuu… ¿Qué te pasa Bella?... –dijo él mirándola a los ojos-.
Ella respiró hondo y luego mirándolo a los ojos le contestó.
_ No se trata de que solo me gustes… me desconciertas… y eso me molesta sobre manera…
Él sonriéndose le miró a los labios, ella seria lo miraba a los ojos. Ella estaba algo nerviosa.
_ Bien… -dijo Edward respirando hondo y alejándose de ella hasta soltarla-. Si lo que quieres es distancia, te la daré, no hay problema… pero quiero que también sepas algo… tú también me gustas más de lo normal…
Bella ignorándolo sacó su celular, Edward se recostó de su auto, sin despegar los ojos de ella, estaba serio. Ella marcó el número varias veces hasta que le tomaron la llamada.
_ Jake… que bueno que contestas… te estoy esperando… termina de salir…
_ Eso hago… -dijo Jake antes de cortarle la llamada-.
Ella cerró y miró a Edward. A los segundos vieron aparecer a Renesme quien sonriendo se acercó a ellos.
_ Hola… -ellos la miraron, su sonrisa era enorme, Bella puso cara de no entender, Edward dio la vuelta para montarse en su auto.
_ Vámonos… -dijo mientras se colocaba en el asiento del conductor-.
_ ¿Nos vemos hoy por la tarde?... –dijo Renesme entusiasmada-.
_ ¿Qué hay?... –dijo Bella sonriéndose con duda-.
_ Mucho que contar… -ambas sonrieron con picardía, Edward desde adentro de su auto las veía con duda-.
_ Bien, entonces nos veremos en la tarde… -dijo Bella, no entendía porque Nessie llevaba esa cara de alegría, apenas unas horas sufría por Emmet-.
_ Ven a casa, nos bañaremos en la piscina… -dijo Renesme-.
_ Te llamo, anda sube, antes que desesperes a tu hermano…
Renesme sonriéndose se subió al auto. Edward arrancó. En el trayecto, Renesme buscaba una emisora, al encontrar una música suave sonriéndose la dejó sonar, miró por la ventana mientras algo pensativa sonreía, ella en varias ocasiones revivió en su mente aquella forma en que Jacob la había besado, era increíble lo mucho que le había gustado a ella la forma de besar de él, sin duda el chico no era solo hermoso si no, también tenía la capacidad de dejarla suspirando de tal manera, ella dejó salir un suspiro, Edward mirándola de reojo puso cara de no entender.
_ ¿Qué mosca te picó?... –no se aguantó-. ¿Algo bueno que contarme?...
Ella lo miró y trató de ponerse seria.
_ No.
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Mientras que en el auto de Jacob, mientras él manejaba lucía muy pensativo. Recordó la respiración agitada de Renesme en sus labios, lo vulnerable y delicada que ella se veía, sin dudas recordar aquellos labios lo estaba desquiciando, la niña no solo era hermosa si no también súper delicada y tierna, se lo había demostrado su forma de besarlo. Jacob salió de su ensoñación de golpe al escuchar a Bella gritarle por su nombre.
_ ¡Jacob… Jacob!…
Él la miró y luego miró al frente.
_ ¿En que planeta estás?… -dijo Bella sorprendida-. Por lo que veo soy una estúpida al no darme cuenta que estaba hablando sola…
Él solo sonrió.
En la tarde. En la Residencia Cullen.
Renesme en el jardín de su casa en unos bikinis rojos preciosos, acostada en un cheslón con unas gafas para el sol, el pelo recogido en una cola alta, se tomaba una piña colada, ella frente al sol estaba pensativa. Seguía sin dejar de pensar en el beso que le había dado Jacob y al recordar el que le dio ella a él, sonrió con duda.
_ Umm… he escuchado que el que solo se ríe de su picardía se acuerda… -dijo Bella, Renesme echándose a reír se sentó quitándose las gafas.
_ Ey, llegaste Bella…
_ Anja… -dijo Bella tirando un vistazo a su alrededor-. Tu casa es preciosísima…
_ Gracias… ven siéntate… tomemos un poco de sol…
Bella se sentó en el cheslón de al lado. Ella andaba con una faldita jeans color azul, bastante corta con la que dejaba ver sus hermosas piernas, esta faldita empezaba en sus caderas, y una blusita rosada manga corta que era amarrada un poquito mas debajo de los senos, a través de la blusa se le notaban sus bikinis que también eran color rosa, todo su estómago y ombligo estaban fuera, ella llevaba unas zapatillas bajitas, su pelo estaba recogido en una cola, ella dejó caer el bultito al suelo.
_ Una tarde de piscina… me encanta… -dijo Bella sonriendo-. Es relajante…
_ Me apuesto que no te gusta tanto como a Edward… -Bella la miró al escuchar su nombre-. Solo que a él le gusta más nadar de noche, mucho sol arruina su PELO… -ellas sonrieron-.
_ ¿Por donde anda él?... –dijo Bella dejando salir su interés-.
_ Debe estar encerrado en su habitación… no es raro en él… o escucha música o toca música…
_ ¿Si?... ¿toca?...
_ Si. Guitarra y piano, le encanta… lo hace muy bien… -dijo Nessie sonriéndose divertida-.
_ Ven… -dijo Bella parándola mientras la tomaba de la mano y evadía el tema “Edward”-. Busquemos algo de sombra… -se sentaron debajo de una mesa con sombrilla-. Ahora cuéntame de ti y tu cara de felicidad de hoy a la salida del instituto…
_ Bien… -dijo Renesme sonriéndose con picardía-. Esta tarde Jacob y yo nos besamos…
Bella se tapó la boca de golpe.
_ Mierda… me estás cotorreando… -dijo ella sin creerle-.
_ Nop. Es verdad… al parecer anoche cuando estaba borracha le pedí que me besara y él lo hizo, me besó…
Bella estaba en shock. Renesme sonriéndose le echaba fresco con las manos en la cara.
_ No está tan mal, Bella, así que relájate… -dijo Renesme-.
_ Nessie… Jake y tú…
_ No te entiendo… creía que me habías dicho que te gustaba la idea de vernos a Jake y a mí juntos…
_ Bueno, si… ¿pero tan rápido?... –Bella pensativa recordó la sonrisa de Jacob en el auto-. Por dios santo estaba pensando en tí… ¿Qué tal el beso… te gustó?...
_ Sip. –dijo ella sonriéndose-. He pensado en lo que me dijiste y si, Jacob me gusta, y me gusta como besa, tal ves deba entretenerme en eso… tal ves y tengas razón y Jake logre sacarme a Emmet de la mente…
Bella sonrió con duda.
_ Bueno… ¿Entonces saldrán juntos?...
_ No se, solo nos besamos… veremos a ver que pasa… Por ahora espero que esto quede entre nosotras… no quiero problemas con Edward… de enterarse me mata…
_ ¿De que no debo enterarme?...
Ellas giraron de golpe y ahí estaba él, cruzado de brazos en unas bermudas blancas, por encima de las rodillas y una franela suave color azul cielo, su pelo disparado para arriba y en zapatillas, Bella lo miró de reojo. Estaba guapísimo, Renesme se puso blanca.
_ Edward… ¿ahora escuchas conversaciones ajenas?... –dijo molesta-.
_ Solo llegué a tiempo de escuchar que yo, no podía enterarme de algo… -él la miraba a ella bastante serio-.
_ Son cosas de chicas… si quieres te cuento lo ultimo que hicimos Emmet y yo… -dijo Renesme sorprendiéndose de que mencionar aquél nombre ya no le causaba el mismo efecto-.
Edward levantó la mano para callarla.
_ Basta… tienes razón, mejor no me digas… -miró a Bella y le sonrió-. Hola…
_ Hola… -dijo ella mirándolo, Renesme los veía de reojo-.
_ Vi cuando llegaste y bajé a saludarte y a… -sonrió con duda-. No querrás que el sol maltrate tu delicada piel… por lo que me ofrezco aplicarte el bronceador, pagaría por ver tu carita y tu piel reaccionar ante mis manos…
Renesme sonriéndose miró a su hermano de golpe. Bella lo fulminó con la mirada. Que estuviera irresistible era obvio, pero que fuera tan presumido era patético.
_ No gracias. No necesito tu ayuda, ya el sol como quiera no tarde en ocultarse…
En ese momento vino una chica de servicio con bebida para Bella y Renesme.
_ ¿Algo para usted joven Edward?...
Dijo ella mirándolo.
_ No gracias, solo avísame cuando llegue papá… -la chica se marchó-.
_ Deberías ponerte el bronceador, Bella… el sol no perdonará tu piel… -dijo Renesme, y parándose rápidamente se tiró a la piscina-. Edward sonriéndose ocupó el lugar de su hermana y se llevó el sorbete a la boca, bebiéndose la piña colada, Bella veía a Renesme nadar.
_ ¿Has pensado en lo que hablamos horita?… -ella lo miró con duda-. ¿A que le temes tanto?... a que termines locamente enamorada de mí…
Ella lo miró con burla.
_ Edward… Nessie y yo hemos hecho una linda amistad en muy poco tiempo, me temo que no quiero tirarla a la basura por un estúpido romance contigo…
Edward poniéndose serio se ofendió.
_ ¿Estúpido romance?... –dijo sin creerlo-.
_ De eso es de lo que se trata, Edward… -dijo ella con indiferencia-.
_ Bien. Gracias por aclarármelo… -dijo él poniéndose de pies, y molesto se marchó.
Luego de unos minutos Bella se cambió, ella se puso sus bikinis color rosado pastel luego de cambiarse y colocarse el bronceador se tiró a la piscina. Ella y Renesme estuvieron nadando mucho rato.
_ Bella… noté que Edward se fue muy enojado… ¿discutieron o qué?...
Bella tragó en seco.
_ Edward no entiende lo que trato de explicarle… me gusta mucho pero…
_ Tú también le gustas… ¿Qué con eso?...
_ Edward me crea algo de… te voy a ser sincera… siento que alimento su ego cuando cometo la estupidez de dejarle ver lo mucho que me gusta… es tan lindo… -dijo en un suspiro, Renesme sonrió-. En las relaciones que siempre suelo tener soy yo quien tiene el control de todo… con Edward no puedo, es como si el está acostumbrado a tener el control él, y no quiero tomar pulso con él… podríamos salir bien embarrados en todo esto…
_ Entiendo, pero puede que te equivoques… y solo se trata de la personalidad de ambos, si se conocen puede que lleguen a adaptarse el uno al otro, créeme que no me parece justo que despilfarres la oportunidad de estar con alguien que te guste tanto…
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.
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Al anochecer.
En la sala Edward sentado en el gran sofá estaba muy pensativo.
_ ¡Edward!... –dijo Carlisle algo asombrado, Edward reaccionó-.
_ Oh, papá…
_ Dios, me asustaste, pensé que tenías un colapso… -sonrió, poniendo su maletín en el suelo y dejándose caer sentado y agotado en el sofá frente a él-. He visto tantas cosas raras hoy…
_ ¿Mucho trabajo en la clínica?…
_ Si… bastante… tendré que hacerme el de la vista gorda y tomarme unas vacaciones… me caerán bien…
Edward sonrió.
_ Mamá te lo agradecerá…
_ ¿En que pensabas cuando llegué?... llevaba rato llamándote…
_ Nada que tenga mucha importancia… -se dijo para si mismo poniéndose serio, odiaba haber estado pensando en Bella y en su actitud de desinterés con él, Carlisle fue quien sonrió-.
_ No lo creo, si por tu cara es… me parece que debe tener mucha importancia… ¿Algo que te preocupe o solo se trata de una chica?...
Edward se puso pensativo.
_ La verdad… ambas cosas…
_ Anja… -dijo Carlisle con satisfacción-. Esperaba el momento en que mi chico volviera a perder la razón por alguna niña… -dijo entusiasmado y con mucho interés-. ¿La conozco?...
_ Papá… no es lo que piensas, no he perdido la razón por nadie… solo que… me gusta mucho pero… nunca se me da bien con las chicas… -Carlisle puso cara de confusión-. No entiendes… soy un puro fiasco…
_ No es así, Edward… cuando vas a la clínica todas allí se deslumbran contigo, igual es en el instituto, al menos eso dice tu hermana…
_ No todo es el físico… dudo que alguien me soporte mucho tiempo…
_ Inténtalo… y no cortes tú primero… háblame de la niña que te gusta… te he preguntado si la conozco…
_ Creo que sí, vino el otro día cuando Nessie estaba en depresión, se llama Isabella…
Carlisle sonriendo movió la cabeza positivamente al recordarla.
_ Umm… ya veo… si la recuerdo… es muy linda… me cae bien… ¿Son amigas Nessie y ella?...
_ Disque… ahora mismo están fuera en la piscina…
_ Anda, no dudes en conquistarla, hijo, ninguna chica se resistiría a tus encantos, las cautivas muy bien… hablando de tu hermana… ¿Ya arregló los problemas con Emmet?...
_ No. Creo que es definitivo…
Carlisle se puso serio.
_ ¿Cómo lo está tomando ella?... –Edward se alzó de hombros-. Quería celebrarle sus dieciocho años… ¿crees que quiera?...
_ Es dentro de dos semanas, puedes preguntarle… sabes lo volátil que es esa niña…
_ ¡Papá!... –dijo Renesme al entrar a la sala, lo hizo por una puerta de cristal que daba a la piscina, detrás venía Bella-.
Ellas estaban fresqueritas, solo el pelo húmedo. Renesme tenía puesto encima un camisón de toalla, mientras que Bella sus pantaloncitos cortos y una franelita parecía tener frío ya que ella misma abrazaba su cuerpo.
_ Mi amor… -dijo Carlisle parándose para besarla en la frente, Edward desde su sitio miraba sin pestañar a Bella-.
_ Mira… creo que conociste a Bella el otro día…
Carlisle sonriéndose la miró y le extendió la mano, ella sonriéndose se acercó y dejó de abrazarse para darle la mano.
_ Nadie nos presentó formalmente, encantado en conocerte Bella, soy Carlisle el padre de estos dos jovencitos, bienvenida a nuestra casa… está a tu disposición cuando quieras… -Edward mirando para el lado puso cara de fastidio-.
_ Gracias… -dijo Bella sonriéndose, Renesme también sonrió-.
_ Papá… Bella es prima de Jacob… -Carlisle la miró con duda, Renesme le refrescó la mente-. El chico que me trajo el otro día… ¿lo recuerdas?...
_ Si. Claro… -dijo Carlisle mientras miró con duda a Bella-. Que bien… Bella hazme el favor y dile a tu primo que me encantaría que nos visitara… -Renesme sonrió con entusiasmo, Edward la miró con duda, Renesme lo interrumpió--.
_ Descuida papá, yo misma le diré…
_ Bien… -dijo Carlisle-. Ahora deben cambiarse… -miró a Bella en donde era mas notorio que se estaban congelando-. Pueden pescar un mal resfriado…
_ Vamos… -dijo Renesme-.
_ No. Prefiero que me llames un taxis… estaré mejor en mi casa… igual no quiero tener problemas con mi tío…
_ ¿Te irás así?... –dijo Edward con interés y preocupación, todos lo miraron, él solo la miraba a ella-. Es obvio que te vas a resfriar…
_ Descuida… -dijo ella mirándolo-. No hay de que preocuparse… estaré en unos minutos en mi casa…
_ ¿Seguro?... –dijo Renesme mirándola, Bella sonrió-.
_ Soy fuerte…
_ Yo te llevaré… -dijo Edward parándose-.
_ No. Estoy bien…
_ Deja que Edward te lleve, Bella… -dijo Carlisle-. Y usted jovencita… -miró a Renesme-. De fuerte no tienes nada… así que sube y sécate ese pelo…
_ Bien… nos vemos mañana, Bella…
Renesme rápidamente subió las escaleras.
_ Llévala rápido, Edward… -Renesme le decía mientras corría rumbo a su habitación-. Se está poniendo morada…
_ No es cierto… -dijo Bella sonriendo-. Gracias… adiós…
Dijo ella e inició el paso hacia la puerta, Carlisle sonriéndose miró a su hijo y le picó un ojo, este movió la cabeza negativamente con cara de absurdo y se fue.
Ambos entraron al garaje, el con el aparatito en su mano quito el seguro y al ver que ella iba abrir la puerta para montarse corrió un poco para adelantarse y hacerlo él, le abrió la puerta de copiloto, ella sin decir nada entró y se acomodó en el asiento, el cerró la puerta y luego dio la vuelta y se montó, encendió el auto y arrancó.
_ ¿Calefacción?... –preguntó él sin mirarla siquiera-.
_ Te lo voy a agradecer… -él lo puso, ella lo miraba de reojo, él se fijaba bien por donde conducía-.
_ Lo siento… -al cabo de unos minutos ella rompió el silencio-. Mi intención no era ofenderte…
_ Descuida… no es eso lo que me preocupa…
_ ¿Entonces?...
_ Que no vayas a cumplir con tu parte del trato… -sonrió por debajo, ella también sonrió-.
_ ¿Puedo?...
Él la miró, ella le hizo señas de que si se podía acercar a él, inmediatamente el soltó la mano del guía que quedaba al lado de ella para que ella se acercara, ella se acercó y recostó su cabeza de su pecho, el rodó su brazo para abrazarla, ella trató de acurrucarse un poco, el miraba para el frente, mientras manejaba lento con una sola mano, ella estaba pensativa, fue cuando sintió que él introdujo su nariz en su pelo y respiró hondo, aspirando notablemente el aroma que desprendía su pelo, ella sintió su respiración en el pecho, él habló con apenas un susurro.
_ ¿No piensas cumplir con tu parte?... –dijo-.
Ella solo cerró los ojos. Por lo que no se dio cuenta cuando llegaron a la casa. Se sentía exhausta y cansada, y en su pecho súper cómoda. Él se estacionó justo al frente. Ella levantó la cabeza al sentir que se detuvo, el puso el carro en parqueo y la miró, ella mirando para su casa se alejó de él.
_ Gracias por traerme Edward… -lo miró, él estaba muy serio, se sentía una calma total, tanto dentro como fuera del vehículo-.
_ Bien… -dijo él mirándola a los ojos poniendo distancia entre ellos-.
_ Si no fuera porque me sintiera algo molida te diría para llevar a cabo nuestra cita… no acostumbro a estar en una piscina a tal hora de la noche…
Él sonrió un poco.
_ Tal ves porque no has visto lo que se puede hacer si estás acompañado…
Ella sonrió. Ambos se miraban a los ojos.
_ Podemos dejar la cita para otro día… -dijo él sin apartar sus ojos de los de ella-.
_ Si. Aunque… venía pensando en qué pudo haber terminado esta noche si hubiera salido contigo… –él se sonrió con aquella sonrisa torcida y con picardía en los ojos bajó su mirada de los ojos de ella a los labios, ella también sonrió-.
_ ¿Te gustaría probar un poco?... –dijo él con algo de picardía en sus palabras-.
_ ¿Te refieres a…
_ Besarte… ¿quieres que lo haga?... –él contenía una sonrisa, pero le era imposible-.
_ Ok. Lo permitiré si borras esa sonrisa estúpida que tienes en los labios… odio que creas que eres la última coca cola del desierto…
_ Te mueres por besarme, admítelo… -dijo él divertido-. Es eso lo que odias…
Ella respiró hondo.
_ Tal ves y tengas razón… ¿Y tu que?... ¿No eres quien lo está proponiendo?...
_ Al menos no me cuesta admitirlo… -se alzó de hombros-.
Ella lo miró, fue cuando notó como él algo dudoso acercó su mano a la nuca de ella y se acercó un poco, ella se puso rígida al instante, al sentir que él con su mano le rozó el cuello hasta llevarla hasta la nuca de ella, introduciendo su mano por debajo de su pelo, su mirada seguía dirigida a los labios de ella, mientras que ella solo le miraba a los ojos. Bella ya estaba seria, vió como él muy lentamente se acercaba a ella, una vez que él podía sentir la respiración de ella golpear su cara, lentamente inclinó su cabeza para besarle los labios, ella no puso resistencia, Edward tocó sus labios con los de él y le dio un beso, ella cerró los ojos dejando salir que aquello la desarmaba, el volvió a darle otro beso esta ves con los labios un poco mas abiertos, al tercer beso ella le correspondió el beso, Edward se movió un poco mas hacia ella y con la otra mano le acarició el rostro, ella llevó su mano a la nuca de él, agarrando entre sus dedos aquellos suaves cabellos de él, Edward seguía dándole besos suaves, tiernos y mojados, ella fue quien abrió sus labios, con la finalidad de que él profundizara el beso, cosa que Edward no dudó e introdujo su lengua en la boca de ella, soltándose por completo, esta ves ambos se besaron, lenta y suavemente por largos minutos, se besaban sin intención de pararse. Al cabo de un muy buen rato, ella lentamente se fue separando, Edward no quería hacerlo, por lo que aunque ella alejó sus labios, él dos veces se acercó y le dio dos besos en los labios inferiores, ella lentamente abrió los ojos aunque correspondió a aquellos dos últimos besos, Edward abrió los ojos, y la miró a los ojos mientras se mojó sus propios labios como si estuviera saboreando la saliva que quedaba en ellos, ella se pasó la mano por la cabeza algo nerviosa, fue cuando él se percató de la cara de horror que tenía ella.
_ ¿Qué?... –dijo mirándola con duda-.
Ella sentía un nudo en la garganta que casi no la dejaba ni respirar.
_ No vuelvas a hacerlo, no vuelvas a besarme, ¿me entendiste?... olvida que esto pasó… yo ya lo hice…
Y con un movimiento busco abrió la puerta y salió, Edward reaccionó de inmediato.
_ ¡Bella espera!... –dijo y solo escuchó el portazo, él rápidamente apagó el auto y salió de él, corriendo la alcanzó en la misma puerta antes de que ella pudiera entrar la llave, tomándola del brazo la giró hacia él, esta vez estaba serio-.
_ ¿Qué?… no te atrevas a hacerme esto, no puedes dejarme así… -dijo de manera rotunda, ella miró para él suelo-. Bella, por dios, ¿Qué estuvo mal?... pensé que disfrutaste el beso tanto como yo…
_ Es ese tu problema, que siempre andas pensando demasiado… déjame en paz, ya te dije… olvídalo y punto… no se hable más…
Dijo ella y soltándose de su agarre con rabia, introdujo la llave a la puerta, la abrió, entró y cerró. Edward se quedó en shock mirando la puerta cerrada frente a su cara. Fue cuando escuchó una garganta sonar, este miró para el lado, ahí estaba Jacob recostado de una de las paredes laterales de la casa, en bermudas y franela con una gran sonrisa en sus labios, Edward al verlo reaccionó de mala manera, su mirada lo dijo todo, Jacob se alzó de hombros.
_ Lo se… es cruel… -dijo entre risas burlándose de él-.
_ Vete al infierno… -dijo Edward marchándose a su auto se montó y se fue de allí-.
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